La Junta Directiva Nacional del PP dio ayer el pistoletazo de salida para la celebración, los días 10, 11 y 12 de febrero del XVIII congreso nacional popular y a estas alturas, salvo sorpresas de ultimísima hora, se da por hecho la continuidad de María Dolores de Cospedal en la secretaría general. La también ministra de Defensa sigue contando con el apoyo de su jefe de filas, Mariano Rajoy, muy preocupado, además, por mantener los equilibrios internos entre las dos mujeres más poderosas de su entorno político: Soraya Sáenz de Santamaría y la «número dos» popular».

Pero no sólo el PP comienza a asimilar la continuidad de la castellanomanchega, con detractores, pero, también con partidarios. En el entorno de un silente Rajoy no dudan de que va a seguir, «lo tenemos más claro que el agua» afirman para agregar que «tiene plena confianza en su persona». A su favor está que le ha tocado lidiar «con una de las etapas más complejas para el partido por unos casos de corrupción que no tenían nada que ver con ella» por mucho que Luis Bárcenas se haya empeñado en verla imputada, sin éxito alguno. «Y todas las tortas que se ha llevado es para que no le llegaran al presidente. Esos marrones no se los ha comido nadie más», recuerdan los medios consultados.

A estas alturas «nadie le va a discutir a Rajoy lo que decida»

En Moncloa creen que Rajoy ya se lo ha comunicado, de ahí que en su toma de posesión como ministra de Defensa dijera a los periodistas en un corrillo informal que no se iban a librar de ella y, a estas alturas «nadie le va a discutir a Rajoy lo que decida». Es más, el presidente del Gobierno ha dejado cierto «cupo» de ministros para Cospedal. A ella se le atribuye la propuesta de Juan Ignacio Zoido para Interior y de Dolors Montserrat para Sanidad y como la representante catalana del Ejecutivo.

Para simultanear un ministerio que exige constantes viajes y cumbres en el extranjero, Fernando Martínez-Maillo podría ser promocionado a coordinador general, o cargo de parecida nomenclatura, tal y como hizo José María Aznar con Ángel Acebes en 1996. Entonces, Francisco Álvarez Cascos llegó a la vicepresidencia política sin dejar la secretaría general del PP. Era Acebes el que llevaba el peso del partido y de las comparecencias públicas, pero si alguien se cree que Álvarez Cascos hizo dejación de sus responsabilidades internas es que no conoce al asturiano. Martínez-Maillo se ha ganado el puesto por mérito propio y, además, «se lleva bien con todos», lo que es de valorar en estos tiempos que corren.

El eslabón más débil de las responsabilidades de Cospedal es la presidencia del PP castellanomanchego

Eso sí, Cospedal es además presidenta del partido en Castilla-La Mancha, quizá el eslabón más débil de sus tareas encomendadas sobre todo si el PP aprueba un sistema de incompatibilidades de «una  persona, dos cargos», siempre que uno sea un cargo orgánico y otro institucional. De momento, Cospedal está más preocupada por ponerse al día en su nuevo Ministerio. Tiene pendiente nombrar al secretario de Estado de Defensa. Se especuló con el nombre de Agustín Conde, pero no hay que perder de vista la continuidad el actual, Pedro Argüelles.

El XVIII Congreso del PP tendrá al frente de su comité organizador a la ex presidenta aragonesa y del Congreso, Luisa Fernanda Rudi, y como vicepresidentes al secretario general del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; al secretario general de Castilla-La Mancha y mano derecha de Cospedal en la región, Vicente Tirado y al coordinador de organización del PP, Juan Carlos Vera.

Todo el partido en liza

Habrá cinco ponencias coordinadas por los vicesecretarios populares, que también tienen visos de continuar en sus puestos tras la celebración del Congreso. Maillo coordinará la ponencia Política y de Estatutos en la que trabajarán Alicia Sánchez Camacho, Pedro Sanz, Mercedes Fernández e Ignacio Diego. Javier Maroto dirigirá la Social y los ponentes serán Juan Manuel Moreno, Pedro Antonio Sánchez, Isabel Bonig y José Antonio Monago. Para la Económica y de Administración Territorial, Rajoy ha contado con Javier Arenas como coordinador al que se suman Alberto Núñez Feijóo, Alfonso Alonso, Xavi García Albiol y José Ignacio Ceniceros. En Educación,Innovación y Cultura Andrea Levy «pastorea» a Juan Vicente Herrera, Asier Antona y Miquel Vidal. Pablo Casado dirige la referida a Europa y nuestro papel en el mundo con Ramón Luis Valcárcel, Pablo Zalba, Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda.

Han reservado a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes no solo el papel de anfitriona de la cita -el congreso se celebra en el pabellón de la Caja Mágica- para darle mayor protagonismo, tal y como adelantó El Independiente. Y de primarias, sistema del que es firme defensora la líder madrileña, parece que se va a hablar poco porque el PP abjura de las mismas.

Una vez convocado el congreso, aquel que quiera disputar el liderazgo a Rajoy tan sólo necesita de cien avales de la militancia. En ese caso, se abriría una campaña de 18 días, entre el 26 de noviembre y el 13 de diciembre. La elección de compromisarios se hará los días 16, 17, 18 y 19 de diciembre y pueden estar adscritos o no a una candidatura. Pero para que dicha lista alternativa prospere, debe conseguir un 20 por ciento nuevos avales entre los compromisarios, esto es, algo más de 600 papeletas. Pero nada de esto va a ser necesario.