La mitad de los incidentes relacionados con los delitos de odio registrados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en 2015 no se esclarecieron, especialmente los que tienen su origen en la ideología, la discriminación por razón de sexo o género y los que se producen por rechazo al pobre (aporofobia).

Así lo pone de manifiesto un informe elaborado por la Secretaría de Estado de Seguridad -dependiente del Ministerio del Interior- que detalla los sucesos vinculados a conductas discriminatorias que han sido denunciados por la ciudadanía y registrados por los cuerpos policiales del país.

De acuerdo con los resultados de este trabajo, en España se contabilizaron durante el pasado año 1.328 incidentes relacionados con delitos de odio, cifra que representa un repunte del 3,3% en relación con 2014. Expresado de otra forma más gráfica, en España se contabilizan 3,6 casos al día, media que los expertos sitúan en consonancia con la que deparan las estadísticas en países del entorno.

Entre el 60 y el 90% de las víctimas de delitos motivados por el odio no denuncia, según la UE

Si bien una lectura superficial de los datos llevaría a concluir que hay una tendencia delictiva creciente, el Ministerio del Interior expone tres razones que obligan a matizar esa afirmación. En primer lugar, porque en el informe relativo a 2015 se recogen nuevos «ámbitos delictivos» que hasta ahora no se registraban, a lo que se suma la incorporación de datos de todas las fuerzas policiales que operan en España y, en tercer lugar, porque su elaboración se produce tras las campañas de sensibilización realizadas a través de las redes sociales para fomentar las denuncias.

«El incremento del 3,3% de los delitos de odio registrados en España en 2015 respecto al año anterior es un buen dato, porque estamos consiguiendo sacar a la luz esta dura realidad», sostiene el secretario de Estado de Interior, José Antonio Nieto. La Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea calcula que entre el 60 y el 90% de las víctimas de delitos motivados por el odio no lo denuncian, lo que da una idea de que estadísticamente sólo aflora una pequeña parte del problema.

Por tipologías, los casos relacionados con el racismo y la xenofobia -exactamente 505, el 38% del total- superaron en 2015 a los incidentes por orientación o identidad sexual, que se redujeron de 513 a 169. En términos relativos, el descenso fue del 67,1%. Junto con los casos de antisemitismo, que también retrocedieron un 62,5% (de 24 a 9), fueron las dos únicas modalidades en las que los resultados no superaron los del año anterior.

Cataluña se sitúa en cabeza: aglutina casi el 21% de todos los casos registrados en 2015

Tendencia inversa manifestaron los incidentes por aporofobia, que aumentaron un 54,5% (de 11 a 17). El desglose se completa con los casos relacionados con creencias o prácticas religiosas, que pasan de 63 a 70 (un 11,1% más); los que sufrieron las personas discapacitadas (226, un 13,6% más); los de ideología (308) y los de discriminación por sexo o género (24). Estos dos últimos apartados se incorporan por primera vez al estudio, realizado por tercer año consecutivo, y por tanto no cuentan con base comparativa.

De los 1.328 hechos conocidos y registrados, tan sólo se esclarecieron 687 (el 49,7%) por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en España. La horquilla oscila entre el 41,2% de los casos de aporofobia (7 de 17) y el 74,3% de los hechos relacionados con la discapacidad (168 de 226). La actuación policial supuso la detención o imputación de 464 personas (407 hombres y 57 mujeres), que en un 80% eran de nacionalidad española.

Por comunidades, encabeza el ranking Cataluña con 277 casos (el 20,85% del total), de los que 215 tuvieron lugar en la provincia de Barcelona. Le siguen el País Vasco (201), Madrid (159), Andalucía (142) y Valencia (123). Estas cinco autonomías concentran casi el 85% de todos los incidentes.

Proliferaron las lesiones y amenazas, pero también se contabilizaron 59 casos de abusos sexuales

El informe también disecciona la tipología delictiva. En este sentido, 240 casos consistieron en lesiones (18,1%), hubo amenazas en otros 205 (15,4%) y se registraron injurias en 113 (8,5%). También se detectaron abusos sexuales en 59 episodios.

Al tabular los datos consignados por los cuerpos policiales se ha podido conocer que son mayo (166) y junio (133) los meses en los que se presentaron más denuncias y que los casos tuvieron como principales escenarios la vía pública (464), la vivienda (287) y establecimientos de ocio y hostelería (155). En cuarto lugar se sitúan los campos de fútbol y otras instalaciones deportivas, donde tuvieron lugar otros 94 incidentes.

Según el retrato robot que dibujan las estadísticas, la mayoría de las víctimas que sufren este tipo de delincuencia son hombres (60%), con una edad que oscila entre los 18 y los 40 años (47,08%) y de nacionalidad española (73,4%). Especialmente llamativo es el descenso que se constata en el segmento de ‘menores de edad’, que pasan en el transcurso de un año del 25,61% al 13,55%.

‘Discurso del odio’

En relación con los detenidos o imputados por la comisión de estos delitos, son mayoritariamente varones (87,6%), con una edad comprendida entre los 18 y los 40 años (53,8%) y de nacionalidad española (80%). Entre los principales hechos que motivaron los arrestos destacan las lesiones, las amenazas, el abuso sexual y los tratos degradantes.

Como novedad respecto a los informes precedentes, se han incorporado datos relativos al ‘discurso del odio. Son en los ámbitos de ideología, racimos y xenofobia, discapacidad y orientación o identidad sexual donde más casos se detectaron. Las injurias y las amenazas son los hechos delictivos prevalentes, siendo internet el canal más utilizado para proferirlas en casi la mitad de los casos (46,2%).

«Cualquier conducta que atenta contra la dignidad de una persona atenta a la vez contra toda la sociedad española en su conjunto», resume José Antonio Nieto, quien advierte de que desde el Ministerio del Interior seguirá imperando la «tolerancia cero» hacia las conductas discriminatorias o vejatorias.