El armisticio que firmaron Pablo Iglesias e Iñigo Errejón ha durado tres días. El secretario general de Podemos ha añadido presión a su número dos vinculando su continuidad a su propuesta política, y Errejón ha resistido el envite y ha aumentado la apuesta. El secretario político ha  reafirmado que plantará cara a Iglesias con su proyecto político en  Vistalegre II, y ha dado un paso al frente, justificando su decisión en que «es momento de tomar decisiones valientes» y anunciado que asumirá las consecuencias que esto conlleve.

Hacemos falta todos y hay que salir del todo o nada», plantea el número dos

«No debemos enfocar nuestra Asamblea Ciudadana como una Asamblea en que se gana o se pierde», ha destacado el secretario político de Podemos, afeando los últimos pasos del líder de Podemos, a la vez que ha advertido de que «a Podemos le ha llegado la hora de la madurez» y que por esa regla de tres «no podemos repetir las recetas del pasado ante retos diferentes como construir una organización plural y abierta». «Hacemos falta todos y hay que salir del todo o nada«, ha remachado, a la vez que ha defendido la necesidad de «integrar todas las ideas vengan de donde vengan», ha señalado, en una rueda de prensa en el Congreso.

El secretario político de Podemos sí ha dado un paso al frente para reafirmarse en su propuesta: «Dije hace tiempo que asumía el reto, y asumo las ideas del Podemos que me parece más proporcional y más ganador, y asumo las consecuencias». En todo caso, ha negado que esta batalla por las ideas se trate de un reto a Pablo Iglesias, una figura que «no está en cuestión» para Errejón.  «Yo sé que desde personas cercanas al equipo de Iglesias se ha contado que presentar un documento político y organizativo sería un reto a Pablo. Yo creo que eso no es verdad», ha resumido, insistiendo en su postura de que la Asamblea Ciudadana no es un «duelo».

Sobre la caída de varios errejonistas en Podemos de la ciudad de Madrid, se ha mostrado tajante en que «es un mal camino, no es lo que ha votado la gente en nuestros procesos internos», al tiempo que ha hecho un llamamiento: «No dividamos». En este punto, y sobre su posible puesta en cuestión después de Vistalegre II, ha señalado que «si alguien estuviera pensando en que presentar algo conllevaría un castigo político, esto sería incompatible con Podemos», a la vez que ha vuelto a defender un partido «plural y que se abra más».

Hay que tomar posiciones valientes y ver cuáles son las mejores posiciones políticas

Errejón ha querido alejarse de la posibilidad de que Iglesias reste poder a los críticos del partido, aunque es una opción que no ha descartado por completo: «¿Temo que se produzca? No lo sé, no es una cuestión que se me tenga que preguntar a mí», ha comenzado, reiterando que «siempre» ha defendido las ideas que considerado mejores. «¿Podrá tener consecuencias? Asumo todas las que vengan».  «Si las tuviera, y es una mera especulación, es momento de tomar posiciones valientes, en las que veamos cuáles son las mejores posiciones políticas», ha añadido el número dos, volviendo a defender así la separación de debates políticos de liderazagos y reiterando su apuesta por la integración.

«Si sustituimos eso por el silencio, nos encaminaríamos a un modelo mas parecido al PP, al PSOE o al nuevo modelo Ciudadanos». Después de abordar el asunto, ha querido cerrar su intervención restando peso a esta posibilidad después del «magnífico paso del sábado»: «Me pusieron aquí para aportar las ideas que consideraba mejores y es lo que vamos a seguir haciendo», ha apuntado, para afirmar que tras Vistalegre II «seguiremos caminando juntos pase lo que pase».