El Parlamento catalán ha aprobado hoy con los votos de JxS, la CUP y la confluencia de izquierdas CSQP una resolución con la que los grupos independentistas acusan al Tribunal Constitucional de «criminalizar» los trabajos de la Cámara con las acciones penales contra su presidenta por haber permitido la votación de las conclusiones de la comisión de estudio sobre el proceso independentista. Un texto que considera la imputación penal de Carme Forcadell como una vulneración de la inviolabilidad parlamentaria y «un hecho sin precedentes en el entorno de la Unión Europea».

En la resolución, el Parlament «advierte de que la criminalización de la actividad de esta cámara, en tanto que legítima representante de la voluntad popular, supone una grave amenaza para la democracia». Y añade que “el ordenamiento jurídico permite a los diputados defender sus posiciones y emitir su voto sobre todos las cuestiones que consideren oportunas, sin otro límite que el ejercicio democrático».

De nada ha servido que tanto C’s, como el PP y el PSC recordaran a los diputados de la mayoría independentista que el Parlament ha debatido sobre la independencia “desde la primera legislatura” como ha señalado el socialista Ferran Pedret, y que la imputación a Forcadell no se deriva de votar, sino de desobedecer al Tribunal Constitucional, como ha advertido el popular Santi Rodríguez.

Posado con las notificaciones del TSJC

Pedret ha acusado a los partidos independentistas de buscar la confrontación y tensar la cuerda para crear mártires del proceso y ha tenido un buen ejemplo hoy en los pasillos del hemiciclo, donde el gobierno catalán ha recibido la notificación del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de la investigación abierta por la aprobación de la resolución sobre el referéndum el pasado octubre. Ocasión que presidente y consellers han aprovechado para posar notificación en mano para los medios de comunicación.

El portavoz de C’s Fernando de Páramo ha coincidido con Rodríguez en que la democracia se sustenta en el cumplimiento de las leyes y ambos han reclamado a los independentistas que opten por intentar reformar las leyes con las que no están de acuerdo, en vez de simplemente desobedecerlas.

Lluís Rabell, por su parte, ha defendido el apoyo de CSQP a la resolución por la «grave anomalía» que a su juicio supone la investigación a Forcadell por la vía penal y la «judicialización de un problema de naturaleza política».

El portavoz de JxS, Lluís Llach, ha denunciado por contra que «hoy se quiere represaliar a la presidenta, mañana se quiere coartar a la mesa, sólo cabe preguntarse cuándo nos sellarán la boca a todos». Más lejos ha ido la diputada de la CUP Mireia Boya, quien ha respondido a la acusación del PP de intentar coartar a la justicia con sus manifestaciones imputando a este partido «siete muertos y un coma en el caso Gürtel».

Puigdemont exhibe el apoyo internacional a Forcadell

El presidente catalán ha reivindicado además, durante la sesión de control parlamentario, que los diputados de media Europa contemplan perplejos el procesamiento de Forcadell. Puigdemont se ha referido al apoyo expresado por la Conferencia de Parlamentos Regionales en la que Forcadell participó la semana pasada, o las declaraciones del presidente de la asamblea nacional galesa, de diputados del parlamento británico y suizos, o diputados regionales de Escocia, Irlanda o Eslovenia.