El exlehendakari Patxi López ha asegurado este domingo que se siente «con fuerzas para reconstruir» el PSOE y para «unir a todos y todas en un mismo proyecto», y ha destacado que asume «todo el legado del partido: tanto los aciertos como los errores». El primer aspirante en dar el paso para competir en las primarias asegura que llegará hasta el final frente a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y que no pretende frenar a Pedro Sánchez. El diputado vasco defiende así que su proyecto es autónomo y firme, y no una propuesta de «tercera vía» o candidatura de unidad.

López no ha querido desvelar su conversación ayer con Pedro Sánchez, pero ha asegurado que le gustaría contar con su apoyo, al igual que con el de «miles de militantes». Pero el ex secretario general del PSOE se mantiene «tranquilo» y aún no ha decidido si se presentará a las próximas primarias, pero tiene claro que el ex lehendakari «no es su candidato» ni él le «cederá su fuerza» entre las bases, han informado a Europa Press fuentes de su entorno. El ex secretario general cree que López no va a poder «arreglar los problemas» que tiene el PSOE. Según dicen, «respeta» su decisión, pero «no está detrás» de su candidatura.

La candidatura de López ha sido recibida con malestar entre el sector del PSOE que se mantiene fiel al ex secretario general. Fuentes de su entorno aseguran que al anunciar su candidatura a sus compañeros este sábado, el ex lehendakari explicaba que se presentaba para «cortar el paso» al ex líder. En este sentido, ha insistido en que su candidatura no es una maniobra para frenar al ex secretario general ni para alcanzar acuerdos con Susana Díaz. Su determinación es competir hasta el final y que la militancia pueda elegir entre varios proyectos que se confronten durante el proceso. «Primarias a dos, a tres o a cuatro. Yo no busco comodidad», ha destacado.

Por este motivo, el aspirante a candidato (que debe recoger los avales necesarios cuando se convoque formalmente el congreso) ha defendido con firmeza que el Partido de los Socialistas Catalanes (PSC) participe en el proceso: «Si alguien propone excluirlo, me opondré radicalmente», ha sostenido. También ha reclamado que la Gestora conduzca las primarias con neutralidad.

López, que es el primer dirigente socialista en lanzarse a la carrera de las primarias, ha señalado que «no son tiempos de cálculos de poder, sino de hacer propuestas claras a los militantes para que decidan cómo queremos construir el futuro». Con este objetivo de no marcar bandos, el aspirante a secretario general ha querido hacer una intervención en solitario, aunque al acto han acudido otros dirigentes socialistas como Óscar López o Rodolfo Ares. La proxima semana celebrará en su feudo, Portugalete (Vizcaya), su primer acto como aspirante a secretario general. Un acto que coincidirá con la visita de Susana Díaz a varias agrupaciones del PSOE de Castilla y León, federación que ha apoyado hasta ahora al ex secretario general Pedro Sánchez.

La «unidad» y la vuelta a la izquierda

«Con la ayuda de todos los militantes podemos crear un nuevo proyecto político que recupere el liderazgo del PSOE y derrote a la derecha», ha dicho López, que ha remarcado la necesidad de “diferenciarse de la derecha”, y se ha distanciado de la postura socialista en los últimos meses, concretándola en distintas decisiones. «Creo que fue un error abstenerse al Gobierno de Rajoy”, ha reconocido. Sin embargo, el respeto a esa decisión, ha explicado, forma parte de una lealtad que quiere reconstruir. “No compartí esa decisión pero la respeté, como otras decisiones que ha tomado mi partido”.

El ex presidente del congreso, que ha anunciado su intención de reunir los avales para competir en las primarias que celebrará el PSOE en mayo, ha dicho que con su candidatura busca la «unidad que nace de la libertad, no la uniformidad que nace de la imposición».

El político vasco ha reconocido otros errores del pasado, señalando la reforma del artículo 135 de la Constitución como un punto de inflexión en el que el PSOE “abandonó la representación de la sociedad”. Una representación que abarca a una mayoría que, ha descrito, se ha quedado “fuera del sistema”. El discurso social ha copado una parte importante del discurso de su discurso, en el que “paro”, “exclusión”, “dignidad” o “precariedad” han sido términos recurrentes, en un intento por recuperar la identidad socialista. «Mi proyecto es la socialdemocracia sin matices y con claridad», ha asegurado, a la vez que se ha dirigido a los «desencantados», en un intento por volver a la izquierda y ocupar el terreno que ha sido capitalizado por Podemos.

Pese a los paralelismos discursivos, Patxi López ha defendido un proyecto autónomo y ha advertido que no hablará sobre las alianzas en la carrera por la dirección del partido, y ha admitido que no le ha “gustado un PSOE que se define por su  cercanía con una fuerza o con otra”. En este sentido, se ha desmarcado de algunas de las decisisones conjuntas adoptadas con el PP en las últimas semanas y ha llamado a su formación a buscar «espacios en cuestiones de estado» y desechar las similitudes con el partido de gobierno en el resto de asuntos.

Algunos de los asuntos en los que no se ha mostrado dispuesto a contribuir han sido la aprobación de los Presupuestos -«No veo al PSOE apoyando unos presupuestos que vuelvan a recortar la economía de la gente, porque les están recortando vida», ha zanjado. En este sentido también se ha referido a la reforma laboral: «¿Qué prefiero? ¿Atemperar algunos efectos buscando un pacto con el PP o buscar acuerdos con otros que nos permita derogar esa reforma? «Prefiero zanjarlo».

También se ha dirigido en varias ocasiones a los militantes, a los que ha pedido que «se rebelen» y a los que ha prometido «activar la militancia y las agrupaciones locales como núcleo central del debate de ideas».

Aunque ha defendido una vuelta al socialismo clásico con un viraje a la izquierda, no ha abogado por alianzas con Podemos, como sí hace Pedro Sánchez. «No somos un movimiento asambleario, pero tampoco presidencialista», ha asegurado.