El ex lehendakari y ex presidente del Congreso Patxi López presentará este domingo su candidatura a la Secretaría General del PSOE en las primarias que el partido celebrará el próximo mes de mayo, han informado fuentes cercanas a López. Éste tiene previsto anunciar su decisión en una comparecencia convocada para mañana domingo en la que, previsiblemente, explicará sus planes para liderar el PSOE, pero ya se lo ha comunicado al ex secretario general Pedro Sánchez y a los líderes territoriales.

Según las mismas fuentes, la decisión del ex lehendakari estaba ya meditada, pero el ambiente vivido este sábado en el Comité Federal habría influido en su anuncio este domingo. López ha tomado la decisión tras una ronda de contactos con varios secretarios generales, que le han animado a dar un paso al frente. Uno de sus apoyos es Idoia Mendía, con quien se reunió este viernes en Bilbao. Ésta habría hecho precampaña a su favor en federaciones como Baleares, Navarra, Murcia y Castilla y León.

El ex presidente del Congreso analiza pros y contras en tres posibles escenarios de disputa por liderar el PSOE

Su maquinaria ya está en marcha con el objetivo de perfilar una candidatura sólida. Por ahora está en fase de prospección y de evaluación de daños y desgaste de sus posibles adversarios, Pedro Sánchez y Susana Díaz. El ex lehendakari y ex presidente del Congreso, Patxi López, ya ha comenzado a trabajar para dar forma a una candidatura por la secretaria general del PSOE. Por ahora es una carrera movida más por razones de “responsabilidad”, según aseguran desde su entorno más cercano, ante la profunda crisis en la que está sumido el partido, que por aspiraciones políticas personales. Su ‘precampaña’ aborda aún la fase de calibrado de apoyos con los que contaría, y que ya empieza a recabar.

Nadie parecía querer ser el primero el dar un paso adelante. Demasiadas incógnitas. Pero Patxi López lo ha hecho. Aunque el convulso precedente de fractura y el incierto proceso de primarias al que se enfrenta el PSOE le han hecho avanzar con pies de plomo y con suma discreción.

López entiende que la partida por el liderazgo del PSOE se puede librar en tres escenarios muy diferentes y mide ventajas y riesgos en cada una de ellos. “Está envuelto en ese puzzle”, aseguran: una pugna a tres entre Díaz, Sánchez y él; una carrera ‘a dos’ entre Díaz y él y una tercera opción, una candidatura de consenso pactada por los dos sectores enfrentados y en la que él sería el candidato. Cada escenario tiene sus ventajas y sus costes.

Primer escenario: ser candidato de consenso

Para mover ficha en uno u otro tablero López necesita más información. Le preocupa que su figura pueda salir trasquilada de un proceso de estas características. Incluso si concurre bajo la vitola de ser el candidato de consenso necesario para cerrar heridas, “le preocupa que le vean como el resultado de un enjuague de los despachos de Ferraz”. A ello suma su inquietud por el modo en el que se comportarán las bases en todo este proceso.

Muchos militantes quieren revancha y no aceptarían un candidato fruto de un ‘enjuague de despachos’ en Ferraz»

Está convencido de que la militancia continúa enrabietada por los pasos dados por el partido y que permitieron la reedición del Gobierno del PP. Unas decisiones a las precedió una pugna interna sin precedentes y a la posterior salida de Pedro Sánchez. “Sabe que muchos militantes tienen ganas de revancha”. Ese deseo no encaja con la posibilidad de convertirse en un mero candidato de consenso, “no cree que eso calme a las bases” ni asegure la unidad en el partido. Por ello, mide cuál sería el ‘daño colateral’ que esta vía tendría para sus opciones.

Segundo escenario: una disputa a tres

El segundo pasa por enfrentarse a una pugna con al menos tres candidatos. Díaz, Sánchez y López. Ser el tercero en liza tiene sus ventajas y sus riesgos. López considera que presentarse a una carrera de tres podría tener como efecto no deseado beneficiar a Díaz. Disputar el voto al hasta hace poco compañero de Ejecutiva, Sánchez, dividiría el voto más crítico con la Gestora –entre los más moderados, que podrían secundar a López, y los más críticos que seguirían fieles a Sánchez- y perpetuaría la fractura interna en las filas del PSOE. “Sabe que Sánchez se ha hecho fuerte entre los militantes y eso le frena”. A su favor cuenta con que el desgaste que acusan la presidenta de la Junta y el ex líder del PSOE es notable, mientras él acumula aún un prestigio y capacidad de diálogo con amplios sectores del partido.

Teme que disputar el voto a Sánchez termine por beneficiar las opciones de Susana Díaz

Además, López tiene a su favor ser el único que tiene un escaño en el Congreso. Como diputado en la Cámara Baja, de ser elegido secretario general, gozaría de la tribuna parlamentaria y del ‘cuerpo a cuerpo’ con Rajoy y su Gobierno como el mejor escaparate posible para el nuevo socialismo «responsable» y unido que desea liderar. Sánchez y Díaz deberían conformarse con un sillón en la Cámara Alta como senadores autonómicos.

Tercer escenario: Sin Sánchez pero con Díaz

La tercera opción a la que estos días da vueltas López pasa por una carrera a dos, Díaz y él, tras una posible renuncia de Sánchez. En este escenario su inquietud pasa por encontrar el modo para apaciguar a los sectores más indignados y capitalizar el caudal de apoyos que en ese caso dejaría huérfano Sánchez. “Es muy difícil que alguien pueda recoger todos esos apoyos”, aseguró un miembro del Grupo Parlamentario. Confía en que haber formado parte de su Ejecutiva le permita seguir conectando con sectores Sanchistas.

López aún desconoce qué hará Pedro Sánchez. Incluso cuáles serán finalmente las aspiraciones y apoyos reales con los que pueda contar la presidenta de la Junta de Andalucía. En el caso del anterior líder del PSOE, la comunicación es escasa, casi nula. “Con Pedro Sánchez es muy difícil hablar, está muy encerrado, realmente nadie sabe muy bien qué va a hacer”.

Su entorno asegura que habla más con Díaz que con Sánchez, «es muy difícil, está encerrado»

El propio López ha iniciado una ronda de citas discretas con los sectores de peso que finalmente determinarán el devenir del proceso de renovación en la cúpula. Se está viendo con pesos pesados del Grupo Parlamentario socialista, “algunos de ellos con mucha experiencia”, así como con miembros significados de la anterior Ejecutiva y de la gestora actual. Se impone la prudencia y las fuentes consultadas prefieren obviar nombres, hacerlo es arriesgar lealtades en la ‘batalla de esgrima’ iniciada en las bambalinas socialistas.

Rubalcaba, un «incondicional» de López

Algunos de sus apoyos conservan aún un peso importante en las entrañas socialistas. El ex secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, siempre se ha posicionado cerca de la opción que representaría una candidatura de López. Su sintonía viene de lejos, se reforzó en los tiempos que uno ejerció como ministro del Interior y el otro como lehendakari. Las primarias en las que la victoria de Sánchez frustró la candidatura de otro socialista vasco, Eduardo Madina, selló el acercamiento y le alejó del dimitido ex líder del PSOE. Rubalcaba tampoco sobrevuela la órbita de los Susanistas. El ex ministro es un incondicional de López, uno de sus grandes avalistas.

Esta semana a López también se le ha visto con otro referente, en este caso autonómico, del PSOE: Guillermo Fernández Vara. Reconocido partidario de Susana Díaz, el presidente de Extremadura y López se citaron el miércoles en Madrid tras la reunión preparatoria de la Conferencia de Presidentes. Ante las dudas de que una candidatura como la de Díaz sea correspondida de modo mayoritario fuera de Andalucía y que sus opciones pudieran haber menguado, la opción del ex presidente del Congreso podría convertirse en una salida.

El ex secretario general del PSOE siempre ha respaldado a López, que esta semana también se ha visto con Fernández Vara en Madrid

López también ha intensificado sus contactos en los entornos de los, hoy por hoy, más probables aspirantes, Susana Díaz y Pedro Sánchez. Quienes trabajan junto a él aseguran que la comunicación es mucho más fluida con el entorno de Susana Díaz, con la que dan por hecho que ha mantenido contactos, que con el equipo fiel a Sánchez. Por ahora no tiene organizado un grupo de trabajo y su labor se centra en recabar “opiniones de todos”, aseguran sus colaboradores, que en algunos casos se escudan en que la decisión aún no es firma para detallar sus movimientos.

El ex lehendakari está apostando por la transversalidad, tanto en sus tomas de temperatura como en sus mensajes. Sabe que ése es su mayor aval para disputar una carrera por liderar un PSOE partido en dos. “El es partidario de hablar con todos, no diferencia bandos, como están haciendo otros”. Un perfil de consenso que en el que se siente cómodo y que refuerza su apuesta por dar forma a una candidatura de la «responsabilidad».