Manuel Rodríguez Mniri, alias Lolo, el joven hispano-marroquí que durante meses actuó como confidente de la Brigada de Información de la Policía de Madrid en la investigación de la presunta célula yihadista desarticulada en Madrid el pasado 28 de diciembre, asegura ahora que el desarrollo y desenlace de la operación Serkan se trató de un «montaje policial».

En una entrevista con la Cadena SER, Rodríguez asegura que fue la Policía quien indujo a los dos detenidos, Edrissa Ceesay Sanuwo y Samer Sennouni Mouh, a comprar la munición que se incautó en los registros, y que no se informó a la Audiencia Nacional, que coordinaba la investigación, ni de la presencia del confidente ni de la de un agente infiltrado de la Brigada, que presuntamente se hizo pasar por traficante de armas y mantuvo al menos una reunión con la célula en la cabaña que frecuentaban en el parque de Valdebernardo.

De confirmarse que las acciones que guiaron a la detención de Sanuwo y Sennouni fueron inducidas por la propia actuación policial, el juez Santiago Pedraz podría llegar a invalidar la operación y dejar en libertad a los presuntos yihadistas. Como informa este lunes El Independiente, si esto ocurriese, el Ministerio del Interior planea depurar responsabilidades al más alto nivel entre los implicados en el operativo, que ha vuelto a destapar la falta de coordinación y entendimiento entre la Brigada de Información de la Policía de Madrid y la Comisaría General de Información de la Policía Nacional.

El confidente asegura que la Policía ‘plantó’ los vídeos en casa de uno de los detenidos por no informar de su papel al juez

El confidente, en la entrevista, avanza en esta línea y detalla incluso que fue él quien proporcionó a la Brigada los vídeos en los que los detenidos aparecían portando un kalashnikov y profiriendo amenazas junto a elementos distintivos del Estado Islámico, como la propia bandera del DAESH. La unidad encargada de la investigación conocía la existencia de estos vídeos desde antes del verano pero, según la versión del confidente, al no haber informado a la Audiencia Nacional de su presencia en la operación decidieron plantarlos en el registro del hogar de uno de los detenidos «para quedar bien ante el juez».

Precipitación

«Ellos dicen que han cogido una tarjeta con los vídeos y Edrissa no tenía una tarjeta en su casa con los vídeos. Eso lo han puesto ellos», acusa Lolo, que apunta a la existencia de otras pruebas prefabricadas por la Policía, como los cartuchos de kalashnikov de los que la célula «no tenía constancia» o el número de cargadores incautados, que asegura que eran superiores a los que en realidad manejaban.

No obstante, el confidente asegura que el peligro que representaba la célula era real, pese a que su amenaza se ha rebajado desde un primer momento tanto por parte del Ministerio del Interior como de la Guardia Civil y el Centro Nacional de Inteligencia. Asegura, también, que ha sido la precipitación policial la que ha desencadenado todo: «Si hubiesen esperado un año más, hubiesen cogido todo real, pero ahora la Operación Serkan la han hecho ellos». La detención de los dos presuntos yihadistas se produjo en un momento de máxima sensibilidad ciudadana, tras la matanza en el mercado navideño de Berlín y antes de Nochevieja y las cabalgatas del día de Reyes.