Para Moncloa éste es el tiempo «de los acuerdos». Para el PSOE, el de la supervivencia. Y ambos intereses confluyen en un paquete de consensos como no se ha dado en anteriores legislaturas entre el Gobierno y el primer partido de la oposición, al que se suma también Ciudadanos. Cuatro reales decretos, amén de otros tres pendientes de convalidación; siete grandes acuerdos, a los que sumar los once alcanzados en la Conferencia de Presidentes del pasado 17 de enero, jalonan los tres meses de la llamada gran coalición PP-PSOE.

Moncloa saca pecho con los reales decretos convalidados «con amplios acuerdos políticos que han hecho posible su aprobación», incluso con el Gobierno en funciones. También presume de los pactos por los que se fijan los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública para el conjunto de las Administraciones Públicas, «que fueron aprobados por amplias mayorías en las dos Cámaras». Un breve documento interno de trabajo desglosa la marcha de la legislatura, a la que el Ejecutivo le gustaría añadir un nuevo epígrafe: el de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2017.

Asuntos como la subida del salario mínimo interprofesional o el bono social permiten respirar al PSOE

De momento se tiene que conformar con la convalidación, el 20 de octubre, estando en funciones, del real decreto por el que se introducían medidas tributarias dirigidas a la reducción del déficit público, que recibió el respaldo de 246 votos de la cámara frente a 72 abstenciones. El 15 de diciembre sacó adelante, con los votos de los socialistas, Coalición Canaria y Nueva Canarias un paquete de iniciativas dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas y otras medidas urgentes en materia social. Tras este largo enunciado se encontraba la subida en un 8% del salario mínimo interprofesional (SMI) «pactada con el PSOE». Ese mismo día también se convalidó en el Congreso de los Diputados el real decreto de medidas urgentes en materia financiera. El consenso fue muy superior puesto que también se sumaron Ciudadanos, PNV y convergentes.

El pacto para «congelar» la aplicación de la LOMCE concitó grandes apoyos entre los grupos de la oposición, a excepción de Podemos, que pedía su derogación. El real decreto ley que se aprobó el 21 de diciembre ampliaba el calendario de aplicación de la ley, a la espera de sacar adelante un nuevo modelo consensuado, y fue respaldado por los socialistas, Ciudadanos, ERC, Compromís, UPN, Foro y Coalición Canaria.

Los decretos sobre el bono social, la lucha contra la pobreza energética y las cláusulas suelo serán aprobados en febrero

Además, hay otros tres reales decretos pendientes de convalidación pactados con el PSOE. Son el del Sistema Nacional de Garantía Juvenil, el del bono social y la lucha contra la pobreza energética y el de las cláusulas suelo. Todos ellos serán aprobados en febrero cuando acaben las vacaciones parlamentarias de sus señorías.

Asimismo, ha habido otros dos grandes acuerdos que han contado con el respaldo de los socialistas, apoyo indispensable para que salieran adelante y que, en teoría, despejaban el camino para las cuentas del Estado de este año. Se trata de los pactos para adecuar el objetivo de estabilidad presupuestaria y de deuda pública para el conjunto de Administraciones tanto para el año 2016 como para el periodo 2017-2019.

Moncloa saca pecho con el acercamiento en materias susceptibles de alcanzar grandes pactos de Estado

Otro epígrafe del documento al que ha tenido acceso El Independiente alude a una serie de acuerdos parlamentarios que pueden derivar en pactos de Estado y que, en no pocas ocasiones, ha suscitado la unanimidad de la Cámara. Ése ha sido el caso de la creación de una subcomisión parlamentaria sobre violencia de género, otra para el estudio de una estrategia nacional de justicia y una tercera sobre las consecuencias del Brexit. Precisamente, populares y socialistas negocian estos días la renovación del Tribunal Constitucional.

También por consenso se ha acordado crear en el Congreso una comisión permanente contra la corrupción y para la Calidad Democrática. Todos los partidos «trabajan ahora para crear en su seno una subcomisión específica que estudie la financiación de los partidos políticos», señala el texto aunque sin poner fecha concreta al arranque de dichos trabajos.

Con el acuerdo de PP, PSOE y Ciudadanos, se creará una subcomisión parlamentaria para el pacto educativo. El PSOE se unirá también a la subcomisión que estudiará el régimen de los trabajadores autónomos, acuerdo que alcanzó el Grupo Popular con el de Ciudadanos a iniciativa de la formación que lidera Albert Rivera.

Acuerdo presupuestario

La Conferencia de Presidentes del pasado 17 de enero se ha saldado también con una batería de consensos «cocinados» entre la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y los barones socialistas. Ello ha permitido engrasar relaciones para allanar el camino en la negociación presupuestaria. Moncloa es consciente de que para los socialistas es poco menos que imposible dar el plácet a las cuentas del Estado para 2017, pero se conforman con que no los torpedeen. Sería un hito de esta gran coalición, denominación de la que huyen los socialistas, pero que les permite rentabilizar medidas de carácter social y alejar el fantasma de una nueva convocatoria electoral.