Sábado 11 de febrero. El PP celebrará un nuevo Congreso de unidad en torno al liderazgo indiscutible de Mariano Rajoy. Tras un año de provisionalidad, la investidura ha reforzado al presidente del partido, gran protagonista del cónclave.

Ese mismo fin de semana, Podemos vivirá su Vistalegre II, un Congreso casi de refundación, en el que el partido de Pablo Iglesias afronta su transformación de maquinaria de guerra electoral a una fuerza política consolidada, con cinco millones de votantes y estructura orgánica e institucional en todo el país.

Díaz dará la réplica por el PSOE a Rajoy e Iglesias

¿Y el PSOE? ¿Dónde está el partido ese fin de semana de congresos? Consciente de la importancia mediática de dar la réplica a Rajoy y a Iglesias, la presidenta andaluza, Susana Díaz, celebra ese día un gran acto en Madrid con alcaldes de toda España. Organizado por el regidor de Vigo, Abel Caballero, el encuentro tiene dos objetivos: consolidar a Susana Díaz como oponente a Rajoy, ensalzando su perfil institucional, y hacer una nueva exhibición de su fuerza interna.

La baronesa andaluza no encuentra obstáculos, de momento, en estos planes. Consultadas por este periódico, las candidaturas de Pedro Sánchez y Patxi López admiten que no tienen previsto ningún acto en esa fecha, por lo que dan vía libre a Susana Díaz como voz del partido durante los congresos de sus adversarios.

Sánchez y López no tienen nada en agenda ese día

En el acto, Caballero, que también es presidente de la Federación de Municipios y Provincias de España (FEMP), volverá a animar a la presidenta andaluza para que se presente a las primarias del PSOE. El alcalde de Vigo es uno de los dirigentes socialistas que más claramente ha expresado su respaldo a Díaz en la carrera por la Secretaría General del PSOE.

No obstante, la presidenta andaluza no anunciará su candidatura -si la presenta- antes del 28-F, día de Andalucía. Susana Díaz es consciente de la munición que facilitará a la oposición andaluza (PP, Podemos, Ciudadanos e IU) si intenta compatibilizar el cargo de presidenta con el liderazgo del PSOE. Sobre todo, en el delicado momento que vive su Gobierno por la crisis generada por las mareas ciudadanas contra los recortes en sanidad y las fusiones hospitalarias.

Mientras espera el momento propicio para anunciar su candidatura, Susana Díaz ha iniciado una gira de actos dentro del PSOE a modo de precampaña. Tras visitar Castilla y León, la presidenta se está centrando en Andalucía. El fin de semana pasado visitó Huelva, la primera de las ocho provincias a las que acudirá para reencontrarse con la militancia de su comunidad.

Consultas obligatorias a las bases

Por su parte, Sánchez sigue con su campaña. Este miércoles, en Castellón, el ex secretario general ha presentado su propuesta para que el PSOE sea un partido «donde la militancia decida». Con este objetivo, ha prometido que, si gana las primarias, incluirá en los estatutos del PSOE como «obligatoria» la consulta a la militancia de todos los acuerdos de gobierno.

El ex líder del PSOE ha subrayado que todos los socialistas quieren la unidad, «pero la unidad la darán las urnas», y ha apuntado que si gana las primarias exigirá «la misma lealtad» que se exigirá a sí mismo si las pierde.

«Sabemos que el PSOE no puede perder su carácter de fuerza del cambio, y el próximo congreso tiene algo de semejanza al de 1979,en el partido hizo un ejercicio de adaptación a la sociedad y tres años más tarde logramos ganar en las generales, hoy el PSOE debe evolucionar para volver a ser mayoritario y ser alternativa de gobierno», ha añadido.

La guerra de los avales

En su caso, Patxi López ha insistido en que irá «hasta el final» en su apuesta por liderar el partido y ha defendido que no piensa entrar en «una guerra de avales», porque, una vez conseguidos los necesarios, tener más que otros «no significa nada».

«He visto gente que ha tenido más avales que votos», ha avisado López en una entrevista en Onda Cero, recogida por Europa Press. En su opinión, «lo que hay que hacer es recoger los avales necesarios para ser proclamado como candidato de manera oficial y hacer una campaña en la que uno defiende en lo que cree».

De este modo, el ex lehendakari ha asegurado que no contempla retirarse en el caso de que sus contrincantes consigan más avales que él para convertirse en candidato.