El aún portavoz de Podemos en el Congreso, Íñigo Errejón, dejará de serlo a partir de hoy y será sustituido por Irene Montero, jefa de Gabinete de Pablo Iglesias. Es lo que ha aprobado este sábado el nuevo Consejo Ciudadano salido de Vistalegre, que ha restado cuotas de poder interno al errejonismo y ha laminado su presencia en la ejecutiva del partido, dándole tres de las 15 secretarías -un 20% de los espacios-. A lo largo de la mañana, el sector pablista en Madrid ha filtrado la noticia de que Errejón será el candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid en las autonómicas de 2019, un extremo que no han querido confirmar los errejonistas, que creen que esta información ha sido filtrada para que la laminación que han sufrido en la ejecutiva pase desapercibida.

Iglesias asegura que «ojalá Errejón apueste por encabezar una candidatura»

La capital es bastión imprescindible en Podemos y la candidatura sería una apuesta para plantar la batalla al Gobierno de Cristina Cifuentes. «Necesitamos acumular fuerza para derrotar al PP y a Cifuentes con una candidatura ganadora», ha reseñado Iglesias en su discurso inicial este sábado, en una clara referencia a los términos de Errejón, que ha defendido en esta última etapa un «Podemos ganador».

A última hora de la mañana, Iglesias ha declarado a los medios que le «encantaría» que Errejón fuera candidato a la Presidencia de la Comunidad, y ha apuntado a una de las líneas que se han establecido en la primera reunión del Consejo Ciudadano: «Vamos a redoblar la apuesta para 2019», ha señalado el secretario general, en referencia a las elecciones autonómicas de entonces. «Ojalá apueste por encabezar una candidatura y presentarse a unas primarias para ganar la Comunidad de Madrid», ha señalado, antes de afirmar que Errejón «es un candidato ganador allá donde se presente». «Estaría encantado», ha añadido, respecto a esta posibilidad.

Errejón no aclara su su intención sobre la Comunidad de Madrid, pero sí lo hace Espinar

Ramón Espinar, el secretario general de la Comunidad de Madrid y miembro del Consejo Ciudadano, ha apuntado a que «si Iñigo Errejón tiene la ambición legítima» de ser el candidato para las autonómicas madrileñas, «la organización tiene que estar detrás», a la vez que lo ha considerado «una buena opción». En este sentido, ha confirmado la intención de Errejón de presentarse a las primarias: «Ha habido conversaciones en las que se ha manifestado que Iñigo Errejón quiere ser candidato en Madrid», ha apuntado.

Iñigo Errejón, a partir de hoy secretario de Análisis Estratégico de Podemos, ha dado la bienvenida a la «nueva etapa» de Podemos, pero no ha confirmado su posición al respecto, aunque sí ha ratificado «el objetivo estratégico 2019». «Nuestro poder, nuestra fuerza proviene de las victorias en muchos ayuntamientos del cambio y muchas comunidades autónomas». «Redoblamos la apuesta, vamos a poner toda la carne en asador para este objetivo», ha detallado, a la vez que ha reconocido que habrá que poner «pesos pesados» y «apostar fuerte» por las autonómicas, aunque ha preferido no anunciar su posición: «Todavía no hemos llegado a ese momento, lo tendrán que decidir los inscritos».

El errejonismo inicia un repliegue territorial para conquistar los espacios que no tiene en lo estatal

El entorno errejonista confirma esta intención pero desmiente que haya habido un «acuerdo» entre Iglesias e Iñigo Errejón para que éste presente su candidatura -«no necesita a nadie para hacerlo», aseguran-. Esgrimen que se trata de una posibilidad que lleva más de un año encima de la mesa y que siempre ha sido contemplada. Errejón ha perdido enteros en el escenario estatal, y creen que la mejor salida posible es iniciar un «repliegue en los territorios», empezando por la Comunidad de Madrid, donde hay una mayoría errejonista en el grupo parlamentario.

La finalidad sería, por una parte, poder tener espacios dentro del partido más allá de la ejecutiva y por otra desarrollar sobre el terreno el proyecto errejonista, para así poder trasladar a lo concreto la idea que quieren para el país, reseñan fuentes afines a Errejón. Sin embargo, esto se contempla como una opción, puesto que, añaden, tendría que abrirse un proceso de primarias en la Comunidad, aunque dan por seguro que, en caso de presentarse, el que fuera secretario político no tendría contestación.

Iglesias defiende «atraer al PSOE a posiciones más cercanas al bloque transformador»

En su intervención inicial, el secretario general ha marcado otra de las líneas del nuevo Podemos. Además de impulsar la formación a nivel territorial, ha señalado que buscará la cercanía del PSOE; éste último punto ha sido precisamente uno de los flancos por los que Errejón fue atacado en la campaña de Vistalegre II. En esta ocasión, es Iglesias quien ha considerado positiva estas alianzas y ha lamentado que «en el presente forme parte de ese bloque de la restauración, pero nuestra obligación es esforzarnos a atraerles a posiciones más cercanas al bloque de la transformación», ha señalado.

Irene Montero, la nueva ‘número dos’ de Podemos

Con el relevo de Errejón en la portavocía, Irene Montero va ser de facto el número dos de Podemos. Abogada de formación, su procedencia política viene de las juventudes comunistas, donde entró a los 16 años y militó siete. También está muy vinculada a la Plataforma Antidesahucios, la PAH, y fue una de las fundadoras del movimiento en la capital, después de que Ada Colau lo impulsara en Barcelona.

Errejón rechazó ser el portavoz adjunto de Irene Montero en el Congreso

El hasta ahora número dos entrará en la Ejecutiva con un papel secundario, en la Secretaría de Análisis Estratégico y Cambio Político, y su rol también será radicalmente distinto al que mantuvo en la primera etapa. En esta ocasión, según fuentes próximas al dirigente, quiere mantener cierta autonomía respecto a la dirección de mayoría pablista, y tiene previsto seguir defendiendo sus tesis y ejercer oposición interna en Podemos.

En la ejecutiva también estarán los afines a Errejón, Pablo Bustinduy, que continuará con la Secretaría de Relaciones Internacionales, y Auxiliadora Honorato; en total, tres miembros de un órgano que estará compuesto por 14 personas. Esto supone un 20% de cuota errejonista en el Consejo de Coordinación -ejecutiva-, exactamente la mitad de lo que Errejón reclamó, en consonancia con los resultados obtenidos en Vistalegre. En el Consejo Ciudadano -la dirección- Errejón ha perdido apoyos con la salida del ex magistrado Juan Pedro Yllanes por incompatibilidad, que será sustituido por la pablista Esther Sanz; un cambio que reduce a 22 el número de miembros errejonistas frente a los 38 de Iglesias.

Errejón mantendrá su línea en la ejecutiva

El papel de Íñigo Errejón en los tres primeros años de la formación morada ha sido clave, no sólo por el área que ocupaba -Secretaría Política, que a partir de hoy quedará eliminada-, sino porque era el principal valedor del líder. Le gustara o no le gustara y salvo excepciones puntuales, señalan en su entorno, el hasta ahora secretario político avalaba y defendía de cara al público todas las decisiones de su partido. Un escenario que no se volverá a repetir tras los resultados de Vistalegre II. Después del duro proceso interno y la victoria de Iglesias, Errejón se ha propuesto desmarcarse de la línea oficial y defender su propia tesis.

Errejón se ha propuesto desmarcarse de la línea oficial de la dirección apelando a la coherencia

Más allá del debate al que se ha sometido estos días sobre los pros y los contras de entrar en el Consejo de Coordinación -la Ejecutiva-, que cuenta con mayoría absoluta de Iglesias, el dirigente tiene una resolución clara: no mostrará su apoyo a aquellas decisiones que no comparta, aunque estén decididas por la dirección, y se inclinará por ponerse de perfil en las cuestiones que comprometan su línea política. Será, de esta forma, un activo de oposición interna en la formación.

Errejón se dispone así a afrontar un nuevo rol en el nuevo Podemos: su papel dejará de ser el de pararrayos de Iglesias y marcará perfil propio. El objetivo es mantener la coherencia con lo defendido durante la campaña y apostar por el proyecto que ha liderado en el proceso interno de Podemos: el de construir una mayoría social ampliando el foco de la izquierda, más allá de los militantes de la formación morada y dando la bienvenida a distintas procedencias políticas. Una tesis que, si bien no ha dado los resultados esperados en el proceso de Vistalegre, confía en que dé sus frutos en el medio plazo.