Pedro Sánchez desafía a los barones del PSOE con un proyecto de partido que se acerca a los postulados de izquierda de Podemos y que resta poder a las estructuras territoriales y cuadros medios para «empoderar» a la militancia. El documento Por una nueva socialdemocracia, que este lunes se ha presentado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid ante representantes del mundo de la cultura, la ciencia, la política y la economía, comienza liquidando la etapa política iniciada con la Transición para plantear una adaptación de la socialdemocracia al siglo XXI.

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«Es preciso resaltar que, al hilo de la Transición Democrática, el PSOE trajo a España algunos de los mayores logros alcanzados en nuestra historia reciente, como la modernización y el Estado de Bienestar durante los gobiernos de Felipe González, así como la ampliación de las libertades con los gobiernos de Rodríguez Zapatero. Sin embargo, estos logros están ya agotados como proyecto, entre otras razones porque muchos de los objetivos propuestos en su día se alcanzaron en la práctica. Los años trascurridos desde la crisis de 2008 son la evidencia más palpable de que la mera inercia de una postura  socialdemócrata no adaptada al siglo XXI, basada en la simple resistencia, se agota y se limita en sí misma. Por ello se hace necesario un nuevo pensamiento político y un enfoque económico y social alternativo», arranca el documento.

No soy la misma persona que la del Comité Federal del 1 de octubre», reconoce Sánchez

«Creo humildemente saber lo que necesita el PSOE para renacer», ha asegurado Sánchez ante el auditorio, tras reconocer que ha cambiado mucho durante su experiencia como secretario general.  «No soy la misma persona que hace dos años, cuando me presenté a las primarias. Tampoco soy la misma persona que en el Comité Federal del 1 de octubre, ni cuando tuve que abandonar mi acta de diputado para no tener que abstenerme en la investidura de Rajoy», ha explicado.

Sánchez y su equipo han situado como adversario político al «neoliberalismo, el capitalismo y el conservadurismo que encarna el PP», para defender que su proyecto no persigue un giro a la izquierda, sino «que el PSOE vuelva a ser el partido de la izquierda en este país».

El candidato a recuperar el liderazgo del PSOE ha rememorado el 15-M  para conectar con los jóvenes, uno de sus objetivos electorales para hacer frente a Podemos. Ha reconocido que ese movimiento demandaba «democracia real» porque los políticos se habían encerrado en el sistema y no atendían la demanda de participación de los ciudadanos. «A esa demanda tenemos que responder los socialistas y lo hacemos en este documento», ha defendido.

En ese sentido, Sánchez ha aceptado el escenario político actual plural. «No somos nostálgicos del bipartidismo», ha sentenciado, antes de defender un proyecto autónomo, que no acepte «injerencias de poderes establecidos». El documento se ha colgado en su página web para recoger las reflexiones y aportaciones de la militancia, en clara competición con las ponencias política y económica que elabora la Gestora. El resultado de esa reflexión se elevarán como enmiendas a la ponencia oficialista en el congreso federal de junio.

Los logros de González y Zapatero «están ya agotados como proyecto»

En su propuesta -elaborada, entre otros, por Manuel Escudero, José Félix Tezanos, Josep Borrell y Cristina Narbona- da un paso más en su propuesta federalista para defender un estado plurinacional. «Una reforma constitucional federal, manteniendo que la soberanía reside en el conjunto del pueblo español, debe perfeccionar el reconocimiento del carácter plurinacional del Estado apuntado en el artículo 2 de la Constitución», señala el documento.

De esta manera, Sánchez apuesta por modificar un artículo de la Carta Magna que hasta ahora era intocable para el PSOE. Su modificación exige aplicar el mecanismo reforzado de reforma constitucional, lo que supone un respaldo de dos tercios de cada Cámara (en el Congreso son al menos 233 diputados), convocatoria de elecciones generales, ratificación por las nuevas Cortes Generales y celebración de un referéndum.

Según Sánchez, la solución a esta crisis territorial pasa por el «diálogo leal» y el avance hacia una España federal que «asegure un mayor autogobierno; la garantía del respeto a las competencias en materia de lengua, educación y cultura; la mejora de la financiación en el marco de la renovación del sistema de financiación autonómica, y el reequilibrio de la dimensión territorial de la inversión pública».

Para el exlíder de los socialistas, sólo así «será posible que aquellos que se sienten a la vez catalanes y constitucionalistas retomen la iniciativa frente a un independentismo irredento que se ha potenciado a partir del argumento del agravio comparativo y el ‘no nos dejan decidir'».

Banca pública y renta básica

El documento aborda también numerosos retos contemporáneos, desde el postcapitalismo hasta la robotización, las migraciones y la economía digital, en términos de una izquierda muy alejada del centro político en el que se quiere situar la Gestora socialista y Susana Díaz.

El proyecto de Sánchez aboga por la banca pública, la renta básica, luchar contra los oligopolios como el que está encareciendo el recibo de la luz y defiende, incluso, el «activismo del Estado». Especial atención presta a las preocupaciones de la juventud -que mayoritariamente ha abandonado al PSOE para sumarse a Podemos- y a la que intenta atraer con «coherencia, firmeza y rebeldía» frente a «los poderes establecidos».

«El PSOE ha sido históricamente uno de los principales referentes de la juventud. Los jóvenes reclaman liderazgos que cumplan sus compromisos, y solo confían en proyectos políticos democráticos y participativos. Demandan coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, firmeza y rebeldía ante la injusticia y, sobre todo, proyectos autónomos y no condicionados al servicio de los poderes establecidos. Estamos dispuestos a afrontar ese reto», asegura.

Apuesta por «una socialdemocracia renovada, en alianza con nuevas formaciones de izquierdas»

Ante la amenaza de los nuevos populismos -ejemplificada en el Brexit y el triunfo de Donald Trump- el candidato Sánchez apuesta por crear «una nueva coalición progresista liderada por una socialdemocracia renovada, en alianza con nuevas formaciones de izquierdas que hayan madurado en sus planteamientos, y con los demócratas». «En España tenemos que apostar por alentar ese espacio de entendimiento del europeísmo progresista, desarrollando un nuevo dialogo» que evite «colisiones frontales y sistémicas con otras formaciones de la izquierda ni mimetizarse con ellas», añade.

A nivel interno, la propuesta de Sánchez es rupturista y pretende restar poder a las estructuras territoriales para «empoderar» a la militancia. Según el documento, el PSOE no está cumpliendo adecuadamente ninguna de las cuatro funciones que debe tener un partido político: plantear programas, contar con cuadros competentes, hacer llegar la política a la ciudadanía y canalizar la participación ciudadana.

Cuadros políticos «endogámicos»

«Sin embargo, el sistema de selección de candidatos y de cuadros políticos en el PSOE ha llegado a ser endogámico y presenta carencias que han dado lugar a problemas de agotamiento. El talento de nuestra militancia debe ser valorado y aprovechado, para que la organización pueda beneficiarse de la inteligencia, el conocimiento, el trabajo y la experiencia de miles de militantes», asegura.

Por estos motivos, Sánchez defiende extender las primarias, limitadas ahora a municipios mayores de 50.000 habitantes. En su propuesta, aboga por que todos los candidatos a elecciones de municipios de más de 10.000 habitantes sean elegidos en primarias abiertas también a simpatizantes. Esas bases empoderadas también tendrán la última palabra en los acuerdos de gobierno, restando esa potestad al Comité Federal, que se dedicará a «otros asuntos de especial trascendencia».

Los afiliados y afiliadas no deben desempeñar simultáneamente más de un cargo institucional de elección directa»

«Los acontecimientos que culminaron en las reuniones del Comité Federal de octubre de 2016, y la extralimitación en sus funciones de una Gestora nombrada y mandatada de un modo que no se corresponde ni con las reglas, ni con la cultura socialista, ni con los criterios democráticos básicos habituales, han agravado una crisis interna que hay que cerrar cuanto antes, apostando por la integración real del partido en la única manera en la que resulta factible y eficaz, es decir, contando con los militantes y restituyendo su papel central», reza el documento.

«Un militante, un cargo»

Asimismo, endurece el sistema de incompatibilidades, bajo el lema «un militante, un cargo», e impide que los cuadros medios puedan formar parte de una ejecutiva municipal y provincial y de la federal. «Los afiliados y afiliadas no deben desempeñar simultáneamente más de un cargo institucional de elección directa, a no ser que exista un informe motivado desde su federación para casos excepcionales; por otra parte, un militante sólo podrá tener un cargo orgánico ejecutivo, excepto los que no sean incompatibles entre el nivel de agrupación municipal y provincial o de federación, siendo incompatible simultanear un cargo orgánico provincial o de federación y un cargo federal», asegura el texto.

Los dirigentes socialistas deberán rendir cuentas ante la militancia y se establecerán mecanismos de remoción de ejecutivas por motivos como su «negligencia». «Todos los cargos electos del PSOE, a todos los niveles, deberán rendir cuentas de modo obligatorio, sancionable y periódico», propone el documento.

Sánchez ha presentado su proyecto en un acto completo de aforo y que ha dejado a asistentes haciendo cola en la calle. Le han acompañado las ex ministras Cristina Narbona, Margarita Robles y Beatriz Corredor; referentes economistas del PSOE como Manuel Escudero y José Félix Tezanos; y representantes de los aparatos territoriales de Asturias, Adriana Lastra; Valencia, José Luis Ábalos; Cataluña, Nuria Parlon; Navarra, Santos Cerdán, y diputados del ‘no’ como Odón Elorza y Zaida Cantera. Entre ellos no ha habido ningún representante de la federación andaluza, liderada por Susana Díaz y la que tiene más militantes.

Sánchez inicia una «lucha ética y épica» en las primarias

Todos ellos han arropado al aspirante en el escenario para demostrar que «Pedro Sánchez no está solo, sino que tiene un equipo competente y está conectado a miles de personas que luchan por recuperar el orgullo de ser socialistas en España», en palabras de Elorza.

El también ex alcalde de San Sebastián ha augurado una «lucha épica y ética» en las primarias, y ha advertido que «. Más importante que ganar las primarias es construir una alternativa para eliminar sufrimientos e incertidumbres de miles de familias».

Los redactores del documento, como Escudero y Tezanos, han advertido de que el adversario ideológico del PSOE es el capitalismo neoliberal, que golpea a los trabajadores, con la precariedad laboral; a los jóvenes, que carecen de futuro en este país; las capas sociales más desfavorecidas, en riesgo de exclusión social y pobreza; las «enormes» desigualdades terrotirales españolas; la regeneración política y la defensa de los derechos civiles.