Recoger las colillas del patio no fue el episodio más duro de su estancia de ocho meses en prisión. Cuenta que tuvo que ser trasladado al hospital de Alcorcón para ser intervenido por un desprendimiento de retina y, antes de entrar en el quirófano, dos policías lo esposaron. «Fue una canallada y una humillación que no tiene nombre. ¿Acaso me iba a escapar corriendo?», denuncia Miguel Bernad (Bilbao, 1942), que revela también la negativa de la dirección de la cárcel de Navalcarnero a que pudiera dar clases a los presos sobre la Constitución como él pretendía.

En libertad provisional tras ser detenido en abril por participar presuntamente en un intento de chantaje a la Infanta Cristina de la mano de Ausbanc, el secretario general de Manos Limpias ocupa la mayor parte de su tiempo escribiendo el libro iniciado en prisión sobre la historia del sindicato que él fundó en 1995 -ya escrito al 80% y con el ofrecimiento de dos editoriales para que vea la luz en unos meses- y que se encuentra a un paso de la liquidación tras su detención y la intervención de facto.

A escasa distancia de la sede que tuvo Manos Limpias en la madrileña calle Ferraz, Bernad habla con El Independiente en víspera de la vistilla en la que se decidirá si Iñaki Urdangarin ingresa ya en prisión tras ser condenado en el caso Nóos. Convencido de que la exculpación de la hermana del Rey y la rebaja de la pena a su marido forman parte de un «guion» prestablecido, el líder de Manos Limpias está convencido de que «ganará la batalla» y podrá demostrar su inocencia. «La Historia pondrá a cada uno en su sitio y reconocerá que hubo una organización en defensa de la sociedad civil que trató de mejorar nuestro sistema democrático», sostiene.

PREGUNTA.-¿Qué lectura, ya más pausada, hace de la sentencia que absuelve a la Infanta Cristina en el caso Nóos?
RESPUESTA.-Pienso que es una sentencia que a nadie debe extrañar porque entraba en el guion. La absolución de la Infanta era vox populi. Lo que nos ha sorprendido ha sido la rebaja sustancial de la pena al señor Ignacio Urdangarin. En todo caso, creo que lo fundamental de esta sentencia es el mensaje que se lanza a la acción popular.

P.-¿Qué quiere decir?
R.-Que al condenar a Manos Limpias a pagar las costas por temeridad y mala fe se lanza un mensaje contra aquellos que van a ejercitar o están ejercitando la acción popular. Para mí es lo verdaderamente relevante de la sentencia, no que hayan absuelto a la Infanta. Eso lo tenía asumido prácticamente el 99% de la sociedad española.

P.-¿Quiere decir que la Justicia en España no es igual para todo el mundo?
R.-Por supuesto, lo digo alto y claro. Hay 200 varas de medir distintas en la Justicia española.

P.-¿El fallo supone un fracaso del juez instructor, del fiscal Horrach y de la acusación popular que ha ejercido Manos Limpias por las absoluciones y la rebaja de las penas respecto a las peticiones?
R.-Eso es lo que quieren hacer ver, difundir el tópico permanente de que la Justicia es igual para todos, de que nadie está por encima de la ley y de que el Estado de Derecho ha funcionado. Yo a esto respondo con el refranero español: ‘Dime de qué presumes y te diré de qué careces’. No hace falta que el ministro de Justicia y otros miembros de las instituciones estén constantemente machacando a la sociedad civil diciendo o tratando de hacernos ver que esto funciona dentro de los cauces del Estado de Derecho porque es radicalmente opuesto.

Es falso que Manos Limpias quisiera extorsionar a la Infanta: llevé al notario el intento de chantaje de Roca»

P.-¿Le sorprende que haya sido condenado en costas Manos Limpias por la acusación a la Infanta y no el Partido Socialista del País Valenciano, que ejercía la acusación contra otras procesados que también han sido absueltos?
R.-Sí, por supuesto. La condena en costas a Manos Limpias no es sólo sorprendente, es también indignante. Había dos acusaciones populares, la de Manos Limpias contra la Infanta y  la del Partido Socialista del País Valenciano contra la trama valenciana. ¿Qué ha pasado? Pues que han sido absueltos todos los miembros de la trama valenciana y no se ha condenado al Partido Socialista. En cambio, a nosotros sí. Es un contrasentido y algo increíble porque la Sala ha tenido al menos cuatro oportunidades de expulsarnos del procedimiento y no lo hizo. Que ahora se diga que Manos Limpias ha actuado con temeridad y mala fe me parece increíble. Yo pongo el ejemplo de un conductor que viaja en una carretera a 200 kilómetros por hora cuando el tope es de 40. Y va la Guardia Civil, que lo ve al principio, y cuando acaba el viaje le sanciona porque ha ido a 200 kilómetros por hora. ¿Y por qué al principio no me para cuando ha visto la infracción? No tiene el más mínimo sentido.

P.-Ya ha anunciado que no van a recurrir la absolución de Cristina de Borbón. ¿Y la condena en costas?
R.-Sí, eso claro que lo vamos a recurrir. Es un despropósito total y una falta de coherencia por parte de las tres magistradas. Además, hay dos sentencias del Supremo que avalan que no se puede condenar a Manos Limpias ni por temeridad ni mala fe. Una sostiene que, cuando se absuelve a una persona, las costas sólo pueden ser de oficio. Y la otra que, cuando no se ha querido contestar, tampoco porque no se ha podido llegar al fondo al negarse la parte querellada a contestar las preguntas. Y la Infanta se negó a responder a Manos Limpias. Y luego está el agravio comparativo, claro.

P.-¿Entrará en prisión Iñaki Urdangarin tras la vistilla que se celebrará este jueves?
R.-No entrará en prisión, se lo digo al 100%. Le pondrán una comparecencia en el Consulado de la ciudad donde está viviendo [en Suiza] y una fianza simbólica. Lanzo aquí otra predicción: cuando recurra ante el Tribunal Supremo, a Urdangarin le rebajarán la pena mucho más. De cara a la opinión pública harán ver que entra en prisión, pero a los 15 días le concederán el tercer grado.

P.-¿Por qué Manos Limpias accedió a chantajear junto a Ausbanc a la hermana del Rey a cambio de tres millones de euros?
R.-Ésa es una tremenda falsedad, ha sido al revés. Días atrás, Pau Molins [uno de los abogados de la Infanta] dijo que no le constaba que Manos Limpias y Miguel Bernad hubieran pedido ese dinero.

Isidro Fainé me pidió que bajara la presión sobre la Infanta y Urdangarin porque la familia lo estaba pasando mal»

P.- ¿Le hizo el despacho de Miquel Roca una propuesta para librar a la Infanta del banquillo?
R.-Se la hizo a un despacho de abogados de Madrid que actuó de intermediario. Yo presenté un escrito ante un notario sobre ese intento de chantaje de Miguel Roca, que utilizó un bufete como intermediario para que se pusiera en contacto conmigo.

P.-¿En qué consistió aquella propuesta?
R.-Que yo tenía que presentar un escrito ante la Audiencia de Palma pidiendo la desimputación de la Infanta y simultáneamente a mí se me entregaría una cantidad de dinero en un hotel de Palma en Mallorca. Como se trataba del Estado, no habría seguimiento de ese dinero, que se me entregaría en cash.

P.-Dice que es una «falsedad» que Manos Limpias quisiera chantajear en este asunto pero la Policía acumula pruebas en el sumario de los contactos mantenidos por Ausbanc, que decía hablar en nombre de su sindicato, con representantes de La Caixa y Banco Sabadell tendentes a una eventual retirada de la imputación a la Infanta…
R.-Aquí lo que hay es una confusión porque el señor Pineda, cuando habla con un dirigente del Banco Sabadell, parece ser que le comenta que tiene mano para llegar a Manos Limpias y que el tema de la Infanta lo podría arreglar tras pagar unos gastos. Es un comentario que hace el señor Pineda a ese dirigente. Viene perfectamente en el informe de la UDEF. Y parece ser que, a raíz de ese comentario, el dirigente del Sabadell presenta una denuncia no contra Manos Limpias ni contra Miguel Bernad sino contra el señor Pineda. Han tratado de darle la vuelta y presentar poco menos que era yo quien le había pedido los tres millones al del Banco Sabadell, al que ni conozco ni sé quién es.

P.-Usted sí reconoce que mantuvo conversaciones con Isidro Fainé, ex presidente de La Caixa, sobre la posibilidad de retirar la imputación contra la hermana del Rey. ¿En qué consistieron aquellas conversaciones? ¿Quién tomó la iniciativa?
R.-Se me llama a su despacho a una reunión de tres personas: Isidro Fainé, otra persona de su confianza y yo. Se me habla de la situación, todo en plan institucional y se me dice que a ver si se podía hacer algo, dentro de los cauces del Estado de Derecho, para bajar la presión sobre la Infanta y sobre Ignacio Urdangarin porque la familia lo estaba pasando mal. Se plantea el tema de hacer un borrador de desimputación de acuerdo a razones de Estado y se encarga que yo me ponga en contacto con un abogado de la máxima confianza del señor Fainé. Y, efectivamente, me pongo en contacto con él y hacemos un primer borrador. Yo tengo mis dudas porque digo que eso deberíamos haberlo hecho antes y queda todo en un borrador. No me ofrecieron por supuesto ningún tipo de retribución económica, únicamente el agradecimiento de la sociedad de que razones de Estado me habían llevado a bajar el pistón. Esto no se llevó a cabo porque a continuación aparece esa oferta que me hace ese despacho de abogados de Madrid a través de Miguel Roca. Y ahí quedó absolutamente todo.

Hubo otro personaje que me pidió que desimputara a la Infanta a cambio de nada: Leandro de Borbón. Tuve dos reuniones»

P.-¿Ésa fue la única negociación que usted mantuvo?
R.-La única seria, porque un día vino a verme el Pequeño Nicolás para contarme una milonga, también intermediarios que decían que venían de parte del Conde de Fontao, del duque de Alburquerque y de otros personajes de la aristocracia que quería intervenir en buen plan, sin hacer ofrecimiento. Hubo otro personaje que me pidió que desimputara a la Infanta a cambio de nada. Fue el hermanastro del Rey. Con Leandro de Borbón tuve yo dos reuniones en el Paseo Pintor Rosales de Madrid. Me dijo que eran conocidas las diferencias que tenía con su familia, pero me pidió que a ver qué podía hacer para no manchar la imagen de la Casa del Rey. En buen plan. Jamás nadie de estos personajes me ofreció nada a cambio, sólo razones de Estado.

P.-En una grabación difundida por El Mundo, usted le contaba a la abogada Virginia López-Negrete que Don Juan Carlos le había ofrecido dos millones de euros (más gastos) a cambio de retirar la acusación contra su hija menor a través del marqués de Mondéjar y conde de Tendilla, Íñigo Cotoner Martos. El aristócrata lo negó. ¿Usted se reafirma en ello?
R.- No fue el marqués de Mondéjar. Yo creo que esa conversación en la que hablé del marqués de Mondéjar no era él. A mí me vino a ver una persona que decía ser el representante del duque de Alburquerque. A lo mejor yo mencioné el marqués de Mondéjar pero no era él. Lo único serio fue la reunión que tuve con Isidro Fainé. No me ofreció ninguna contraprestación económica ni yo se lo hubiera aceptado. No se llevó a cabo pero iniciamos conversaciones para redactar un borrador de documento, que quizá yo no habría aceptado porque la opinión podría pensar que yo me bajaba los pantalones y había trincado. Fue totalmente al revés de cómo se cuenta.

P.- ¿Al acercamiento del emisario del duque de Alburquerque le dio credibilidad?
R.- Me vino un personaje que participaba en sociedades con el duque de Alburquerque. Tuve dos o tres reuniones con él y le escuché. Nada más, no hubo ofrecimiento de dinero. Ha habido tanta gente que se ha interesado por la situación de la Infanta… El único ofrecimiento serio de dinero vino a través de Miguel Roca, pero no porque hablara directamente conmigo sino a través de un despacho de abogados. No creo que ese bufete se lo vaya a inventar.

P.- Esa propuesta de Roca, ¿incluía dinero?
R.-Sí, se habló de tres millones de euros.

P.- En una carta enviada a este periódico desde la cárcel usted admitió que «personajes relevantes» cuyas identidades no trascendieron en la instrucción le pidieron que desistiera de acusar a Cristina de Borbón. ¿Puede desvelar quiénes fueron?
R.- Ya le he dado el nombre de Don Leandro. Hay otros personajes, pero si los desvelo los dejaría en una situación comprometida.

Luis Pineda quiso aprovecharse de Manos Limpias para esas subvenciones consentidas por los bancos»

P.- Por lo que dice, ni es un extorsionador, ni ha amenazado a nadie ni pertenece a organización criminal, como sostiene el juez Santiago Pedraz…
R.- Pero si han declarado más de una veintena de dirigentes de bancos y ni uno solo me ha denunciado a mí, si dicen que me conocen por la televisión… ¿Dónde está la extorsión? El Código Penal dice que se produce el delito de extorsión cuando alguien violentamente compele a otro a hacer lo que no quiere. Que me digan a quién he extorsionado yo. Cuándo, cómo, dónde… Con un informe de suposiciones de la UDEF, el fiscal retuerce esos hechos para darle encaje en los delitos de organización criminal y extorsión. Y tras declarar 10 minutos en sede judicial, coge el fiscal y pide prisión incondicional y sin fianza. ¿Usted cree que alegramente se puede pedir prisión incondicional por riesgo de fuga y destrucción de pruebas después de chequearme mis cuentas y comprobar que el sindicato tenía 2.800 euros?

P.-¿Le engañó Luis Pineda?
R.-Yo creo que quiso aprovecharse y apoyarse en Manos Limpias para esas subvenciones que eran consentidas por los bancos. Si Luis Pineda tenía fama de que chantajeaba a los bancos, ¿por qué no se le denunció durante más de 20 años?  ¿Por qué se espera para ligarlo conmigo y matar dos pájaros de un tiro, criminalizando al secretario general de Manos Limpias para pedir luego su expulsión del procedimiento de Palma porque no está legitimada una organización criminal y chantajista?

P.-No sólo en el caso Nóos. La Policía también ha acreditado que Manos Limpias y Ausbanc negociaron el cobro de más de un millón de euros a cambio de retirar la imputación contra el ex presidente de Unicaja Braulio Medel en el caso ERE. ¿Dónde fue ese dinero?
R.-Yo sabía que Luis Pineda era muy amigo de Braulio Medel como lo fue de Emilio Botín y de todos los bancos excepto del BBVA. Subvenciones por aquí, subvenciones por allá… Llega el tema de los ERE de Andalucía y la participación de Braulio Medel. A Medel, en la segunda comparecencia judicial, le hizo un exhaustivo interrogatorio el fiscal y éste ya no le acusó. La prueba es que, cuando se llega a las conclusiones provisionales, queda desimputado.

P.-Pero en esa comparecencia el fiscal no se habría pronunciado aún sobre el futuro procesal de Braulio Medel y la instrucción ha revelado que, cinco meses antes, ya se estaba preparando un escrito para pedir la desimputación de Medel.
R.-El problema que se hubiera planteado es que el fiscal hubiera seguido acusando y nosotros nos hubiéramos lavado las manos. Entonces habría olido raro. Pero si el fiscal no acusó después de ese interrogatorio… Con independencia de que Medel le concediera subvenciones, como venía haciendo desde mucho tiempo atrás. ¿Que pudo presionar para su propio interés?

P.-¿Usted sabía que Luis Pineda estaba negociando el cobro de un millón de euros a cambio de retirar la acusación contra Medel?
R.-Yo sabía que Luis Pineda estaba negociando con Unicaja y otras entidades subvenciones a cambio de decir que podría influir en Manos Limpias a favor de la desimputación. ¿Qué luego él haya conseguido un millón? Es su problema, porque a nosotros no nos ha subvencionado Ausbanc. En el informe de la UDEF queda perfectamente claro lo que Pineda había aportado al sindicato: un talonario de 300 euros de la Lotería, una fianza para la querella contra Volkswagen y unas cantidades ridículas. Todo no llegaba a 15.000 euros. Ni siquiera el chocolate del loro.

La familia Pujol Ferrusola sí que es organización criminal. Todos deberían haber entrado ya en prisión preventiva»

P.-¿Del millón de euros pagado por Unicaja no llegó nada a Manos Limpias?
R.-Nada, ni de eso ni de nada.

P.-¿Qué ganó Manos Limpias con la retirada de la imputación de Braulio Medel?
R.- Ganamos desprestigio y criminalización. Que pensaran que habíamos trincado y que habíamos sido unos extorsionadores.

P.-¿Se arrepiente?
R.-Hombre, me arrepiento porque si alguien ha obtenido algún beneficio del tema del señor Medel habrá sido Luis Pineda, no nosotros. Yo siempre digo que cada uno tiene que ser responsable de sus propios actos. A mí no se me puede responsabilizar de lo que haya hecho Pineda por su cuenta, de lo que haya ofrecido. Pineda nunca ha tenido poder nuestro, ni escrito ni verbal, para negociar. Solamente hubo un momento, en el tema de la Infanta, que me dijo que podría influir porque tenía contactos con La Caixa. Y yo, al segundo de La Caixa, le dije que Pineda tenía intención de meterse en este tema y que cortara. Querría hablar en nombre mío y no se le recibió nunca por parte de los dirigentes de La Caixa.

P.-«Allá donde exista un delito debe haber alguien capaz de denunciarlo», era el lema de Manos Limpias. De látigo de corruptos a estar imputado por extorsión. ¿Cómo se explica?
R.-Ésta es una batalla que la voy a ganar, como cuando el Ayuntamiento de Madrid me suspendió de empleo y sueldo en 1982 tras denunciar que no se ingresaban las cuotas de funcionarios y trabajadores. Y ahora, al final de mi vida, por haber denunciado también una corrupción y haber imputado a la Infanta, me encuentro con detención e ingreso en prisión. Esta batalla la voy a ganar en España, no voy a tener que ir a Europa. Es clarísimo que ni soy un extorsionador ni formo parte de ninguna organización criminal. ¿Qué delito ha cometido Manos Limpias cuando lo único que ha hecho ha sido denunciar la corrupción, venga de donde venga?

P.- ¿Qué daño ha hecho este caso a la institución de la acusación popular en España?
R.-Indudablemente, como ya le he dicho, hay un mensaje a navegantes para que aquella acusación popular que parta de la sociedad civil quede tocada de muerte; no así la acusación popular de los partidos políticos, que tienen bula. Ahí sí que hay una intencionalidad espuria para ir contra el rival. La heroína y juez independiente Mercedes Alaya, en una reciente conferencia en la Universidad de Granada, ya dijo que sin la acción popular la Justicia no es igual, que hay una Justicia para ricos y otra para los que no lo son y que la Fiscalía es el brazo ejecutor del control político. Esto es demoledor y es la realidad. Esto tendría que salir en todos los medios para que se les cayera la cara de vergüenza a muchos jueces, magistrados y fiscales.

Lo más relevante de la sentencia es el aviso a navegantes que se lanza a la acción popular: queda herida de muerte»

P.-Usted asegura que la operación que se saldó con su detención el pasado mes de abril fue una operación «diseñada por las cloacas del Estado para criminalizar a Manos Limpias» y que tenía «nombres y apellidos». ¿A quién se refería?
R.-Cuando se constituya de manera formal la comisión de investigación en el Congreso por las escuchas en el Ministerio del Interior durante la pasada legislatura pediré a todos los grupos políticos comparecer y dar testimonio de lo que tengo respecto a las cloacas del Estado. Efectivamente, las cloacas del Estado tiene nombres y apellidos.

P.-¿Puede dar nombres?
R.-No es el momento. Se dirigió a mí uno de los arrepentidos que forma parte de las cloacas del Estado. Le dio tanto asco que me dijo que no podía dar la cara porque formaba parte de las fuerzas de seguridad del Estado pero que lo que a mí me habían hecho era una «cabronada». Yo quiero que todo este proceso sea público y transparente para que sepa la sociedad civil lo que hay en el fondo. Esa cantinela de que todos somos iguales ante la ley… Ya está bien de querer lavarle el cerebro a la sociedad civil con que todo va bien, que aquí no pasa nada y que esto es Alicia en el país de las maravillas.

P.-¿No puede avanzar nada?
R.-Cuando llegue el momento.

P.-En algún momento ha señalado la responsabilidad de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría…
R.-En su momento saldrá cómo se diseña la operación de algún miembro de lo más alto del Ejecutivo.

P.-¿Le sorprende que no se haya decretado prisión preventiva para ninguno de los miembros de la familia Pujol, pese a alguna petición expresa del fiscal?
R.-Ésta es otra de las grandes farsas de este país, la de la prisión preventiva. Tengo muchos ejemplos que poner. El más clamoroso es el de la familia Pujol Ferrusola. Se le ha dejado de tal manera que han podido destruir pruebas y hacer lo que les ha dado la gana. Es el caso más flagrante de cómo hay 200 varas de medir en la Justicia. ¿Qué medidas cautelares se han tomado contra Neymar, Messi, Imanol Arias o Gustavo de Arístegui pese a los sólidos y robustos indicios que existen? ¿A qué estamos jugando? Que no me vengan con la cantinela de que la ley es igual para todos. En respuesta a su pregunta, toda la familia Pujol debería haber entrado en prisión; eso sí que es organización criminal.

P.- ¿Ha dado órdenes ya para desistirse de todos los procedimientos en los que estaba personado Manos Limpias?
R.-No. No sé si cuando el preconcurso [de acreedores] se transforme en concurso nos dirán que ya no podemos continuar. De momento, mientras estemos en preconcurso, seguiremos en los procedimientos en los que estamos personados.

Pediré a los partidos ir al Congreso para dar testimonio de las cloacas del Estado: tienen nombre y apellidos»

P.- ¿Qué lección ha sacado de su paso por la cárcel?
R.-Que hay que cambiar la política penitenciaria en cuanto a la reinserción, eso es también puro humo. Los pocos talleres que hay no sirven para que cuando el preso salga a la calle pueda tener un trabajo digno. El sistema penitenciario español está en el 80% con presos de otros países que habría que expulsarles porque están hacinadas las cárceles. Todo esto ya lo he puesto en conocimiento del director general de Instituciones Penitenciarias, de la Defensora del Pueblo y del ministro de Justicia.

P.- Y personalmente, ¿qué ha supuesto para usted estar privado de libertad durante ocho meses?
R.- Ha supuesto un gran dolor, no ya para mí sino para mi familia. De momento se me ha condenado con una ‘pena de telediario’ y un juicio paralelo. Y con un agravante: otros no han ingresado en la cárcel.

P.- Años atrás, ¿tuvo alguna oferta para ir en las listas de algún partido político?
R.- No, no se han atrevido. Les hubiera dicho que no porque entonces habría estado hipotecado de alguna manera. Y la forma de no estarlo es no recibiendo subvenciones ni de partidos, ni de las administraciones públicas, ni de lobbys para poder denunciar a la derecha, a la izquierda y al centro.

P.- ¿Su credo es el de la ultraderecha, como le acusan sus detractores?
R.- Ése es otro tópico. Que si Manos Limpias es un pseudosindicato y que si yo formo parte de la extrema derecha con Blas Piñar. Yo entro de una manera muy temporal en política, y no en Fuerza Nueva. Yo entro en 1992 durante cuatro meses en Frente Nacional, que fue un partido que se presentó a las elecciones al Parlamento europeo con un programa de defensa de valores que no tenía nada que ver con los planteamientos de Fuerza Nueva. Fracasamos, todos los votos se los llevó Ruiz-Mateos y quedamos fuera. De ese proyecto que lideró Blas Piñar fui secretario general y sólo tuvo una vida de cinco meses. Ahora había que deslegitimar a Manos Limpias.

P.-Mucha pinta de votar a Podemos tampoco tiene usted…
R.- No, no (risas). Ésa es otra cosa inaudita. ¿Qué pinta Podemos en nuestro procedimiento? ¿Qué intereses tiene Podemos para personarse? Quizá se deba a que habíamos denunciado a Podemos en el Supremo por la presunta financiación venezolana e iraní. ¿Y por qué lo acepta Santiago Pedraz? Desde un principio, este procedimiento ha estado contaminado. Dicho eso, creo que a Pedraz lo indujo el fiscal para imputarme a mí. Con todos los defectos que pueda tener y la amistad que pueda tener con Garzón, el juez se está dando cuenta de que la Fiscalía le ha metido un gol. Irá por el buen camino y hará una buena instrucción. Eso quiero dejarlo en su haber.

P.-También se le ha acusado de ser antimonárquico.
R.-Si no recuerdo mal, Manos Limpias ha presentado querellas en al menos 12 ocasiones en defensa de la Jefatura del Estado cuando se han quemado fotografías del Rey o se le ha vilipendiado. No se puede decir que hemos mirado a un lado y no otro. Cuando hemos tenido que defender honestamente a la Casa del Rey lo hemos hecho.