Podemos quiere que los grandes del Ibex-35 expliquen en el Parlamento andaluz la pobre ejecución de los convenios que han firmado con la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. Con el objetivo de «fiscalizar el dudoso funcionamiento» de esos acuerdos, el grupo parlamentario ha registrado este miércoles la solicitud de comparecencia de Francisco González, presidente del BBVA; Borja Prado, de Endesa; Ana Patricia Botín, en sustitución de Emilio Botín, por el Santander; Jordi Gual, en sustitución de Isidre Fainé, por Caixabank; y  José María Álvarez Pallete por César Alierta, al frente de Telefonica.

«Andalucía no puede ser la tierra a la que acudan esas empresas a lavar su imagen de forma gratuita», ha advertido la presidenta del grupo parlamentario de Podemos, Carmen Lizárraga, antes de recordar que 34 de las 35 empresas del Ibex «tienen filiales en paraísos fiscales». «Andalucía no puede utilizarse nunca más como photocall para seguir dando coba a ese capitalismo de amiguetes, en expresión de Joseph Stiglitz, que parece que es el que le gusta a la presidenta», ha reprochado.

De los 2.000 millones prometidos por CaixaBank no ha llegado nada», denuncia Podemos

Tras acceder a la Presidencia de la Junta por la dimisión de José Antonio Griñán, Díaz inició una campaña para fortalecer su imagen institucional y darse a conocer en el mundo de la empresa, constistente en la firma de convenios de colaboración con grandes empresas. Entre enero y abril de 2014 se fotografió con los presidentes de las principales compañías del país y firmó unos acuerdos que han tenido un balance bastante desigual, según ha informado El Diario.es en su edición andaluza.

Como ejemplo, Lizárraga ha citado que CaixaBank prometió 2.000 millones de euros en créditos para la pequeña y mediana empresa que no se han ejecutado. «Nos parece una irresponsabilidad y por eso queremos que vengan aquí a explicar esos convenios y esos pactos que se firman por arriba y jamás llegan por abajo», ha asegurado.

El 15 de enero de 2014, Emilio Botín, presidente del Banco Santander, acudió al Palacio de San Telmo de Sevilla, sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía para firmar un convenio marco de colaboración para impulsar el empleo juvenil y la investigación sanitaria en Andalucía, y la posibilidad de suscribir una operación de crédito a corto plazo por valor de 500 millones de euros para atender los gastos de tesorería de la asfixiada administración autonómica.

Botín, Fainé, González y Alierta pasaron por el «photocall» de San Telmo

Tras Botín, pasaron por San Telmo el presidente del BBVA, Francisco González; el de CaixaBank, Isidro Fainé; el de Endesa, Borja Prado; el de Telefónica, César Alierta; el de Vodafone, Francisco Román; la familia de Amancio Ortega y finalmente Ana Patricia Botín, que elegía a Susana Díaz en su primera aparición pública tras tomar el timón del Santander. Aunque se anunció, no se llegó a firmar otro convenio con Iberdrola para fomentar la energía azul.

Ana Patricia Botín recogió así el testigo de su padre, que dio su ayuda a Susana Díaz “cada vez que se lo pidió”, como agradeció públicamente la propia presidenta tras el fallecimiento del presidente del Santander.

El papel de Cajasol

Especialmente significativa también es la relación que Díaz mantuvo con CaixaBank, dado el poder que ostenta en la comunidad uno de los socialistas del círculo de confianza de la presidenta, Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol. A Pulido se le señala como intermediario entre Susana Díaz y los grandes empresarios, hasta el punto de situar los almuerzos de la presidenta con las grandes firmas del Ibex-35 en un ático de lujo de la capital que está a su disposición. Desde la Junta de Andalucía lo niegan.

Polémica por las Medallas de Andalucía

Podemos también ha reprochado el «uso partidista y personalista que hace el PSOE del Día de Andalucía», y su «apropiación de nuestra identidad y nuestras instituciones». En concreto, ha censurado que Susana Díaz entregue una Medalla al director del periódico El País, que ha cerrado recientemente su edición en Andalucía. «No ponemos en duda la profesionalidad de este señor, pero nos preguntamos dónde se ha dejado la presidenta de Andalucía su código ético. No deja de ser una prebenda, tal vez un pago por adelantado a un trato cortés a su candidatura a la Secretaría General del PSOE», ha denunciado. «Usar los símbolos andaluces para asaltar Ferraz no nos parece tolerable, y particularmente en el caso de un periódico que ni siquiera tiene edición en Andalucía» ha añadido Lizárraga.

También la Asociación de la Prensa de Sevilla (APS) ha mostrado su rechazo a la Medalla. En un comunicado, explica que no cuestiona «los méritos profesionales de Antonio Caño, pero considera que no se puede premiar con la máxima distinción institucional de Andalucía a quien, siguiendo una estrategia empresarial, ha dirigido el cierre de la edición andaluza en papel del periódico El País y de su delegación en Andalucía. Esta medida ha supuesto el despido de un elevado número de profesionales muy cualificados y ha dejado a la ciudadanía de nuestra comunidad autónoma huérfana de un periodismo bien hecho, a la vez que ha mermado sensiblemente la presencia de Andalucía en el contexto nacional», explica.