Se ríe cuando le plantean las quejas de los barones socialistas a su proyecto político. «No es momento para la pequeñez mental», explica, al  intentar esquivar cualquier enfrentamiento con el establishment de su partido. José Félix Tezanos (Santander, 1946) es uno de los redactores del documento político de la candidatura de Pedro Sánchez presentado el lunes en Madrid. Intenta hablar siempre en positivo y niega tener el carné de guerrista: «El guerrismo nunca ha existido», asegura. Catedrático de Sociología, fue fundador y primer decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UNED. Dentro del PSOE, ejerció como secretario de Formación de la Ejecutiva Federal entre 1988 y 1993, un periodo que compara con el actual. Dirige la Fundación Sistema y la Revista Temas, presidida por Alfonso Guerra.

Pregunta.- ¿Por qué Pedro Sánchez?

Respuesta.- Resulta evidente que Pedro ha dado un ejemplo de coherencia política y de respeto a la palabra dada y concita muchos apoyos de la sociedad española, curiosamente, en un país en el que los políticos están muy desprestigiados.

P.- ¿En la sociedad? ¿No sólo en el PSOE?

R.- Sí, sí, de pronto nos encontramos a un político que la gente le quiere, que reconoce en él a una persona coherente y con capacidad de liderar un proyecto auténtico.

P.- Sin embargo, dirigentes de su propio partido le consideran un peligro.

R.- (Risas) Pues no se sabe por qué ni para qué es un peligro Pedro Sánchez. Contra las corruptelas sí que lo es. En este momento, en el PSOE hay que hacer un debate serio y constructivo. Todo el mundo tiene derecho a aportar su punto de vista, nadie es peligroso. En un país maduro y con una democracia serena, las cuestiones se resuelven votando, no insultando, descalificando o caricaturizando las posturas de los demás.

P.- Insisto, el proyecto político que se presentó el lunes ha sido calificado por propios dirigentes socialistas como radical y extremista.

R.- Ése es el mundo de las descalificaciones. Lo importante es que la gente se lea el documento y lo entienda, porque después de las primarias habrá que hacer un esfuerzo de integración y de aproximación entre todos a ver en qué coincidimos y qué propuesta ilusionante trasladamos a la sociedad española. Yo creo que no hay que hacer caso a esas cosas, se pierde mucho tiempo. Lo importante son los argumentos y las propuestas. Si no están de acuerdo que nos digan por qué, que digan en qué coinciden y en qué discrepan.

No confiamos mucho en lo que pueda salir de Podemos, y menos después de su último congreso»

P.- También se le ha considerado una propuesta ‘podemita’.

R.- (Risas) Bueno, eso es una broma también. Hay personas que están gobernando con el apoyo de Podemos y a veces son los que más claman contra eso, con lo cual, no sé si me están tomando el pelo. Las personas que estamos apoyando a Pedro no confiamos mucho en lo que pueda salir de Podemos, y menos después de su último congreso. Pero eso no significa que no haya que reconocer que le ha votado un importante porcentaje de la población. En el documento hay una crítica muy severa a Podemos y a estos fenómenos de radicalización que sin duda están alimentados por una situación de deseperanza social. Son comportamientos de poca viabilidad pública, no aportan soluciones. Yo creo que la sociedad española está alejada de esas radicalizaciones y dentro de lo que se denomina la senda constitucional. El PSOE es un partido de Gobierno y de alternativas. Si logramos preparar un proyecto serio, solvente y con personas honestas, yo creo que recuperaremos cuotas de apoyo muy importante. Por eso hay que evitar el ruido y hacer un llamamiento a todos para que se dejen de gracietas y se pongan a trabajar, sin agredir a nadie, y dar así ejemplo a la sociedad.

P.- Ya que habla de la senda constitucional. El documento aboga por un estado plurinacional y cambiar el artículo 2 de la Constitución, algo que el PSOE no se había planteado hasta ahora. Se le está criticando mucho dentro de su partido.

R.- Entonces también se está criticando la Constitución, que avanza en ese diseño. Si hay críticas, que se hagan con veracidad. Lo más importante del documento es que proponemos un cambio de la política económica. Porque estamos viendo empíricamente que está fracasada en toda Europa y que hay países que están rectificando. Hemos llegado a un punto límite, al borde del precipicio y tenemos que cambiar. Ya hemos visto que este modelo genera injusticia. Hay que cambiarlo por razones técnicas y por razones humanas, porque tenemos que generar empleo, sobre todo para los jóvenes. Una sociedad que no atiende a los jóvenes es una sociedad que se suicida. Y en segundo lugar, porque estamos destruyendo el planeta. La economía tiene que estar acorde con las necesidades del equilibrio del planeta. Fíjese la importancia que tiene estas cuestiones en el documento y se siguen fijando en las pequeñas cosillas. Seamos serios.

P.- Ya, pero el documento también habla de un estado plurinacional.

R.- Nuestro criterio es el de todo el PSOE. Defendemos la unidad de España, el respeto a las leyes y a la Constitución y el diálogo. Es decir, tiene que haber diálogo. Si hay ciudadanos que están planteando determinadas cosas, habrá que buscar el enfoque. Y parece que el estado federal es una solución que, además, tiene encaje en Europa. Un pequeño país independiente es inviable en Europa.

P.- Sí, pero hasta ahora el PSOE no se planteaba tocar el artículo 2 de la Constitución porque eso supone convocar un referéndum.

R.- Bueno, no es una propuesta tocar el artículo 2. La propuesta concreta es crear una subcomisión parlamentaria que lo estudie, que explore las posibilidades de acuerdo. Eso hay que hacerlo. Hay quien dice que en Cataluña tiene que intervenir el Ejército. Dejemos al Ejército en paz. En un país serio hay que solucionar esto de forma civilizada: cediendo todos en una parte y manteniendo lo fundamental, que es el respeto a la legalidad establecida y a la unidad de España. Pero generemos un espacio con la máxima autonomía funcional posible y que constitucionalmente se considere. El documento también dice que cualquier solución se debe tomar por consenso de las fuerzas políticas. Siempre por la vía del consenso.

La mayoría de la población española está en el centro izquierda, no en el centro derecha ni en el centro-centro»

P.- ¿Se puede decir que dentro del PSOE hay derecha, izquierda y centro? Hay mucho debate sobre la necesidad de recuperar el espacio de la izquierda.

R.- No, no. En el documento se dice claramente que no proponemos un giro a la izquierda, sino un partido socialdemócrata que sea de verdad socialdemócrata. En los últimos años, no sólo en España, ha habido muchas presiones de grupos que quieren que los partidos dejen de ser socialdemócratas. Esta situación ha creado una ola de malestar en mucha gente que no se siente identificada y han surgido partidos populistas… Esto es autodestructivo. Nosotros no proponemos un giro a la izquierda, estamos proponiendo cosas muy sensatas, que se hicieron a partir del año 45 durante un cuarto de siglo.

P.- ¿Qué en concreto?

R.- Hay que restablecer esas políticas económicas. Puede ocurrir que haya posturas que se han ido tan a la derecha, que la socialdemocracia puede parecer muy izquierdista en este momento. Eso pasa en todos los partidos europeos y hasta a Obama lo tacharon de izquierdista peligroso. No digamos cosas disparatadas. ¿Alguien no está de acuerdo en que el Estado debe tener un papel inversor, corrector de las desigualdades, legislador e incentivador? Pues que lo diga, pero que no agite el espantajo de que «es muy izquierdista”. Yo creo que es muy sensato y es algo en lo que coinciden no sólo los socialdemócratas, sino la gente que tenga buen corazón. ¿Cómo podemos consentir que en España tenga esa tasa de pobreza infantil? Eso no puede ser, es horrible. Yo creo que este documento hace un llamamiento a todas las personas de buen corazón, que piensan que esto ha llegado a un punto muerto y que hay que iniciar otro ciclo político. Esa demanda está en el ambiente como en el año 82. De ahí el entusiasmo y la ilusión que despierta Pedro Sánchez allí donde va. No se puede actuar con pequeñez mental.

P.- Disculpe que le insista. La Gestora se ha marcado como objetivo situar al PSOE en el centro político, en el 4 ideológico según la encuesta del CIS. Asegura que ahí se juegan ocho millones de votos y es donde se ganan las elecciones.

R.- Eso no es cierto, lo tengo muy estudiado en la revista Temas. La mayoría de la población española está en el centro izquierda, no en el centro derecha ni en el centro-centro. En una escala del 1 al 10, donde hay más gente es en el 7-8 y en segundo lugar en el 6, en porcentajes del 56-57%. A su vez, está cambiando el número de personas que se sitúan en el extremo iziquierda, sin llegar al 10%; mientras se reducen los que están en el espectro de la extrema derecha, al contrario que en otros países. La opinión pública española está muy equilibrada y muy compensada. Y todo esto tiene lógica: quieren una izquierda razonable que solucione los problemas más acuciantes. El PSOE está en el 7 y todo lo que sea pasarse a la derecha es apartarse del electorado.

La abstención ha dado una imagen muy penosa a la sociedad española, es normal que haya críticas»

P.- ¿Con la abstención, el PSOE se ha alejado del electorado?

R.- Es que eso se ha hecho de manera tan poco meditada, tan rápida, sin explicar nada a nadie… Al PSD alemán no le ha dado un buen resultado, y eso que estuvieron varios meses debatiéndolo y lo votaron en un referéndum. Y además habían logrado unas contraprestaciones muy potentes. Cuando se ha dado un ejemplo tan penoso a la sociedad española es lógico que eso despierte críticas. En el CIS, el PSOE ha descendido a los niveles más bajos que se conocen en su labor de oposición. Estos sí que son los más bajos de su historia. Se valora peor que al Gobierno, que tiene un desgaste y un descrédito lógico.

P.-  ¿Es Pedro Sánchez el candidato del guerrismo?

R.- El guerrismo nunca existió, eso es una falacia. Alfonso tuvo una posición muy generosa en su día, renunció a dar una batalla y yo creo que fue tratado injustamente. España se permitió el lujo de perder a uno de sus mejores políticos. Alfonso Guerra fue uno de los artífices de la Constitución y de la Transición. Entonces, ha habido personas que hemos tenido simpatía y cercanía con él durante mucho tiempo, pero yo no he estado en ninguna reunión de guerristas ni he tenido carnet de guerrista. Alfonso lo dice también, que él nunca ha dado carnets. Entonces, hablar de eso ahora, cuando es algo de hace 30 años, sólo se entiende como que alguno quiere hacer una gracieta o a lo mejor piensa que nos descalifica a alguna persona. Eso lo he padecido mucho a lo largo de mi vida. Yo ni renuncio a mi amistad ni al respeto a la valoración que tengo de lo que ha supuesto el papel de Alfonso Guerra, pero no me considero guerrista. Alfonso tiene sus propias posturas, como siempre las ha tenido.

P.- ¿Cuál es su postura?

R.- Él lo ha dicho claramente. Cree que todo el mundo debe renunciar, buscar a un candidato de consenso y poner a algunas personas. Yo no sé si eso es viable en este momento, porque una vez que se ha abierto el proceso, si no se vota la gente se sentiría muy defraudada. Yo creo que ese espíritu de integración debe producirse tras la votación y con propuestas concretas.