Intelectuales, colectivos de víctimas y ciudadanos anónimos han secundado hoy la presentación del manifiesto ‘Por un fin de ETA sin impunidad’ impulsado por la Asociación de Víctimas del País Vasco, Covite, y que en las últimas 48 horas ha logrado recabar 4.500 firmas, entre ellas las de la expresidenta del PP vasco, María San Gil o el escritor Fernando Aramburu, entre otros. Durante el acto desarrollado esta mañana en un céntrico hotel de San Sebastián han denunciado que con el acto de desarme previsto para mañana en Bayona no se logrará eliminar “las otras armas de ETA”, en referencia a su proyecto político “totalitario” que ha intentado imponer, ni el “chantaje”, tampoco el discurso “del odio” que ha defendido y la falsificación de la historia”.

Por ello han presentado la “geolocalización” de esas armas definidas como “arsenales que los demócratas tenemos que desmantelar”. El texto ha sido promovido por la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, la eurodiputada de UPyD Maite Pagazaurtundua, el filósofo Fernando Savater, el escritor Teo Uriarte, el sociólogo Joseba Arregi, el catedrático Martin Alonso y el historiador Luis Castells

La presidenta de Covite, Consuelo Ordoñez, ha señalado que este texto “es totalmente plural” porque “la dignidad es transversal”. “Estamos aquí los que siempre hemos estado siempre frente al terrorismo y con las víctimas. Esa sociedad civil es la verdaderamente importante. No seremos tantos, pero estamos rodeados de los mejores”, ha destacado. Además, ha señalado que esta iniciativa “urgía” porque no se puede aceptar que “unos mediadores fichados por ETA se estén arrogando la representación de la sociedad civil vasca y navarra”. “No nos representan, sí representan a esa parte de la sociedad civil de la izquierda abertzale, de los que siempre han estado de perfil, la sociedad civil que ha aplaudido a ETA, los ha justificado y los sigue justificando”, ha afirmado.

Ordóñez ha subrayado que no se puede permitir que “los que han gestionado el terror, ahora gestionen la paz”. Además, ha explicado que el manifiesto presentado es “clarísimo” en su rechazo al “proyecto político de ETA”, así como “a la impunidad” y a una política penitenciaria “con atajos, fuera de la Ley”, al tiempo que defiende “la justicia, la verdad y el relato veraz de lo ocurrido” porque “nos estamos jugando mucho”.

Depredadores morales

Pagazaurtundua ha explicado que no han elaborado este manifiesto sólo por las víctimas y por la “dignidad” de la sociedad vasca, sino también por los “depredadores morales y políticos” y “contra el totalitarismo”. “No nos conformamos con que no nos maten, tenemos sueños grandes, y sabemos que esta sociedad no terminará de curar bien las secuelas mientras la vergüenza moral no se instale en esa gente que ahora son depredadores morales y que nos quieren someter”, ha defendido.”Quieren someter el lenguaje, quieren que se genere un tabú de no contar la verdad para no provocarles, que juguemos todos a la equidistancia especialmente los que hemos sido perseguidos y sino podríamos tener el peligro de ser estigmatizados nuevamente”, ha señalado la europarlamentaria de UPyD.

Además, ha señalado que los demócratas tienen que “desmantelar” otros arsenales, además de los de las armas de ETA, porque “han sido derrotados operativamente pero no políticamente y siguen siendo, lo son en este momento depredadores morales que nos quieren someter y domesticar”.

“Esto no puede ser”, ha apuntado, para añadir que “nunca fue un tema sólo de asesinato, sino de dominar, de neutralizar otras maneras de ver la realidad, otras ideologías políticas y lo que significa en el fondo la libertad de conciencia”. Pagazaurtundua ha defendido que “eso es lo que tenemos que ganar en el País Vasco”.

Por su parte, Savater ha destacado que representan “a la sociedad civil que se ha enfrentado a ETA y ha padecido a ETA” y que no quieren que “ahora cambien las armas, por las de mentir, las de engañar y las de falsificar el sentido político de la derrota de ETA”.

En este contexto, ha incidido en que la derrota de la banda terrorista “ha sido policial, militar”, pero también tiene que ser “política”, de manera que “el ideario, el mundo ideológico perverso de ETA no se imponga al resto de la sociedad vasca”.

Tras denunciar que el terrorismo es “la mayor corrupción política de este país”, ha señalado que no quieren que “los corruptos que han apoyado, practicado y que se han beneficiado del terrorismo ahora saquen rédito y sean los que se lleven el gato al agua”.

En este sentido, ha sostenido que “ha llegado la hora de perseguir la verdadera gran corrupción que ha habido aquí, que es el terrorismo, con todas sus secuelas, que no sólo son sangrientas, sino también económicas, de poder, de ocupar puestos de los que se habían ido, etc”.

A su juicio, supone un “espectáculo lamentable” que partidos políticos “constitucionales” que “tienen muertos y que han puesto muertos también de ETA” ahora “se reúnan a hacer el paripé absurdo que hubo ayer para, aparte de ver si se puede sacar a los presos cuanto antes cumplan o no cumplan las condenas, apoyar a la izquierda abertzale”, en alusión al acto llevado a cabo este pasado jueves en Bilbao en apoyo al desarme de la banda armada.