La decisión de Cristina Cifuentes de denunciar ante el juez Eloy Velasco los resultados de la auditoría que hizo en el Canal de Isabel II y que ha sido el detonante de la operación Lezo, ha recibido el apoyo del comité de dirección del PP en general y de María Dolores de Cospedal en particular. La secretaria general, que presidió la reunión en sustitución de Mariano Rajoy, de viaje oficial en Brasil, ponderó el papel de la actual presidenta del Ejecutivo madrileño, que, además, ha decidido personarse en la causa como acusación particular por entender que se ha afectado a los intereses de la Comunidad.

Lejos de generar reticencias e incomodidad, la actuación de Cifuentes ha sido ampliamente respaldada por el núcleo duro del PP, que reúne al presidente del partido, a su secretario general, al coordinador general, a los vicesecretarios, a los portavoces parlamentarios de Congreso, Senado y Parlamento Europeo y al director de gabinete de Rajoy, ministro sin cartera, Jorge Moragas. En la cita de ayer faltaron Rajoy y Moragas. La ausencia del segundo motivó que no se celebrara el habitual almuerzo de los lunes entre los vicesecretarios y el director de gabinete, comida a la que se suman de cuando en cuando Rajoy y Cospedal.

«De celebrarse ahora elecciones, Cifuentes ganaría con mayoría absoluta», dicen en Génova.

De hecho, los vicesecretarios populares han salido en defensa de Cifuentes. Uno de ellos ha señalado en declaraciones a El Independiente que «esta manera de conducirse es la que estábamos deseando, es por lo que muchos venimos hasta aquí. Yo quería esto», agrega tajante.

Si alguien albergaba dudas sobre la presidenta de la Comunidad de Madrid, éstas han quedado despejadas. Hasta tal punto respaldan a su nueva baronesa territorial que otro dirigente nacional, también miembro del comité de dirección, cree que, «de celebrarse ahora elecciones ganaría con mayoría absoluta». Lo cierto es que lo de Cifuentes ha sido inédito en la medida en que fue la Comunidad, tras las elecciones generales de 2015, la que puso sobre aviso a la justicia tras hacer una auditoría a las cuentas del Canal y sospechar de una serie de operaciones en el extranjero. La llamada operación Lezo ha llevado al encarcelamiento de del ex presidente de la Comunidad Ignacio González y a la dimisión de Esperanza Aguirre.

Por primera vez, en el PP sienten que no van a rebufo sino que toman la iniciativa

Es cierto que la operación Lezo se sabe cómo arranca pero no cómo puede terminar. En este sentido, los populares piden que el proceso judicial sera rápido, justo e independiente, porque «no quiero estar en 2030 hablando de la operación Lezo«, comentan de forma harto gráfica las fuentes consultadas.

Si bien son conscientes de que éste es un caso muy mediático que apenas ha echado a andar y que pude deparar más sorpresas desagradables, creen que «en la calle y fuera de Madrid no hace tanto daño». Aún quedan muchas, muchas horas de conversaciones intervenidas «que dan para un culebrón» y es «un trago complicado y negativo», pero esta vez, a diferencias de otras tantas veces, el PP no va a rebufo sino que ha tomado la iniciativa.

Además, han conseguido la dimisión de Aguirre, despedida con displicencia por el PP nacional y con un duro comunicado del PP regional. Ella, por su parte, se limitó a remitir un SMS a Mariano Rajoy y a enviar a su actual número dos en el Ayuntamiento, Íñigo Henríquez de Luna, a que comunicara la dimisión al coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maillo.

Aguirre sigue formando parte del comité ejecutivo del PP de Madrid

En lo estratégico, explican, partido y Gobierno actuarán en tres frentes, esto es, en las medidas de «depuración interna»; insistir en las reformas legislativas del paquete de regeneración puestas en marcha por el Ejecutivo y en un cambio de discurso que pasa a representar como nadie una reforzada Cifuentes.

Pero no todo pinta de color de rosa para la también presidenta del PP de Madrid. Porque si bien Aguirre ha dicho que deja su acta de concejal, sigue siendo miembro del comité ejecutivo regional en calidad de ex líder del partido, y a eso no ha renunciado. Esto quiere decir que si quiere devolver a Cifuentes el cariño demostrado en el durísimo comunicado que se conoció ayer, puede todavía contribuir a enturbiar el actual reinado de la madrileña.

Reunión del comité ejecutivo regional

Nada impide que se presente este jueves en la reunión del comité ejecutivo del PP de Madrid que convocó en la noche de ayer Cifuentes. Sin una agenda concreta, es de prever que la dirección regional del partido debatirá sobre la situación creada con la operación Lezo y la renuncia de Aguirre a su acta de concejal.

Secretarios ejecutivos, diputados regionales y nacionales, senadores, alcaldes de grandes municipios y los portavoces en la Asamblea y en el Ayuntamiento -cargo que ha dejado también Aguirre- están llamados en torno al nuevo liderazgo de Cifuentes.