La desaparición de Iñigo Errejón en los medios de comunicación ha sido progresiva desde su derrota en Vistalegre II y culmina esta semana después de que Podemos le haya prohibido participar en el único resquicio mediático al que acudía: la tertulia de Hora 25, de Cadena SER. Tras la Asamblea Ciudadana Estatal, donde el proyecto de Pablo Iglesias obtuvo un 50% frente al 33% de los errejonistas, la nueva dirección del partido morado suprimió la Secretaría Política que Errejón ostentaba, le quitó la portavocía en el Congreso de los Diputados, lo relegó a segunda fila en el Hemiciclo y le hizo desaparecer del espectro mediático.

El ex número dos de Podemos ha reducido ostensiblemente sus apariciones en distintos programas de comunicación, pero mantenía hasta ahora su último bastión mediático: su participación semanal en la tertulia nocturna dirigida por Angels Barceló. Este espacio, donde acude desde hace tres años, fue el único que no le fue arrebatado tras su derrota y era el medio del secretario de Análisis Estratégico de Podemos para mantener cierto perfil propio y aglutinar a sus seguidores. La formación liderada por Pablo Iglesias ha introducido en lugar del diputado a la nueva portavoz parlamentaria de Podemos, Irene Montero.

La intervención del dirigente estaba inicialmente prevista para este lunes en la cadena del grupo PRISA, según informó el domingo propio partido. Sin embargo, el lunes la formación morada informó a través de sus canales de la participación del ex secretario político en la Cadena SER se posponía al martes. Pocas horas más tarde, Podemos distribuyó la agenda oficial del martes en la que aparecía Montero como tertuliana de Hora 25, en lugar de Errejón.

Guerra de comunicados Podemos-PRISA

Este martes, la Cadena SER emitía un comunicado titulado «Podemos impide a Iñigo Errejón participar en la tertulia de Hora 25» en el que explicaba que la dirección del partido había decidido prescindir de Errejón, que participaba en el espacio desde hace tres años, cuando «su partido no tenía representación en el Congreso de los Diputados». En el texto, la cadena especifica que es la dirección de la Cadena SER y los directores de sus programas «quienes deciden a quién invitan a cada espacio». Una explicación que no ha gustado a la formación morada, que minutos después ha emitido otro comunicado en el que defiende su potestad para elegir a «los portavoces que representan a Podemos en su emisora».

El el texto, publicado en su canal de Facebook y distribuido a través de sus canales oficiales, el partido de Iglesias acusa a PRISA de «faltar a la verdad» y de «tomarse la revancha» por la aparición de Juan Luis Cebrián en el Tramabús que ha recorrido esta semana las calles de la capital. En este sentido, enmarcaba la desaparición de Iñigo Errejón en la dinámica de «las rotaciones y la feminización de las portavocías»; pero aseguraba que «la SER ha decidido vetar a Irene Montero y a todos los portavoces de Podemos menos a uno».

«No podemos aceptar que PRISA intente imponer o decidir los portavoces que representan a Podemos en su emisora», continuaba el documento en el que aseguraban encontrarse «a la espera de que rectifiquen y que esta noche nos dejen estar en Hora 25. Si la SER no lo veta, esta noche nos representará Irene Montero», aseguraban desde la formación morada.

La formación morada mantiene una cruzada con los medios del grupo PRISA, a quienes ya acusaron en noviembre de protagonizar la llamada «máquina del fango«, y en este caso justifican el supuesto veto en que «a PRISA y a la Cadena SER no les gustó que denunciásemos que en sus programas se vetara a los periodistas que informaron de los intereses en Panamá del señor Cebrián, como Ignacio Escolar o Fernando Berlín», y añaden que «eso no justifica que nos veten».

Horas después de que la polémica saltara por los aires, el propio Iñigo Errejón se ha pronunciado a través de su red social Twitter, en un ejercicio de equilibrismo entre los dos contendientes: aunque daba la razón al partido morado, dedicaba unas cálidas palabras a la tertulia de la Cadena SER, antes de desviar la atención hacia la corrupción, un asunto ilustrado a través de una viñeta.  «Podemos puede elegir a sus portavoces», comenzaba su mensaje- «He aprendido mucho en Hora 25. Un placer participar cuando toque. Hoy lo importante es otra cosa».