La situación de la diputada autonómica Isabel González es “insostenible” a decir de muchos de sus compañeros de filas de la Asamblea de Madrid, donde ella es portavoz adjunta del PP. Hermana del ex presidente de la Comunidad Ignacio González, ha visto como éste y su hermano Pablo han sido encarcelados en el transcurso de la operación Lezo, y su esposo, Juan José Caballero, ha podido eludir la prisión previo pago de una fianza de 100.000 euros. A todo ello se une la existencia en el sumario de una serie de grabaciones que apuntarían a su persona como supuesta conocedora de la trama urdida por sus hermanos intentado diseñar una estrategia para amortiguar la investigación judicial.

Y a pesar de que hoy por hoy, ella no está imputada, por lo que no se le puede aplicar el código ético del PP de Madrid que obliga a dimitir de todos sus cargos a los investigados por corrupción, desde la Asamblea apuntan a que “lo lógico es que ella misma haga alguna reflexión” respecto de su continuidad como diputada autonómica. Apreciada en el partido y en la Asamblea, entienden que su permanencia “le perjudica a ella misma” al convertirse en el centro de atención de la actividad de la Cámara y que lo lógico es que “aguante poco” en su escaño.

Sea amiga, prima, hermana o conocida, si llega el caso, se le aplicará el código ético”, dicen en la Asamblea

Por lo pronto, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha manifestado públicamente que “hay que verificar la información. Desgraciadamente todos los días nos levantamos con algo nuevo, es una investigación judicial y no podemos actuar a la ligera; hay que ponerse a disposición de los jueces y tiene que ser la autoridad judicial quien marque las pautas, no podemos ejercer la justicia”. La relación entre ambas es bastante buena, por eso la presidenta autonómica aclaró que “mis sentimientos personales los he dejado de lado, tengo la responsabilidad de Gobernar en la Comunidad”.

La también líder del PP de Madrid orillará relaciones y afectos personales si resulta que la diputada está más implicada de lo que apunta hasta el momento el juez, que no la ha señalado, al menos de momento. Las distintas fuentes consultadas por El Independiente aseguran que “no se la está invitando a irse”. “Hay que dejarla que respire”, dice otra, pero si hay algo claro es que “sea amiga, prima, hermana o conocida, si llega el caso, que ojala no llegue, se le aplicará el código ético del partido, que no se tenga ninguna duda”.

Se apunta a que su abandono del escaño “puede ser cosa de diez o quince días”

Ha sido el portavoz del Grupo Popular en la Asamblea, Enrique Osorio, el que ha hablado con González para comentar las noticias publicadas este viernes. Ella no ha adelantado a nadie cuáles son sus intenciones, aunque hay quien cruza apuestas de que su salida será cuestión “de diez o quince días”. Sin duda, se convertirá en la protagonista involuntaria de la recepción del 2 de mayo en la Puerta del Sol, Día de la Comunidad, donde lo más probable es que no acuda.

Isabel González sorprendió a propios y extraños cuando al día siguiente de la detención de buena parte de su familia acudió al pleno de la Asamblea. Nadie esperaba que fuera capaz de presentarse allí cuando no se hablaba de otra cosa por los pasillos del edificio del madrileño barrio de Vallecas. Hay quien llegó a preguntarse si se creía “Juana de Arco”, dispuesta a correr el riesgo de ser inmolada en la hoguera.

Trabajadora y tranquila

Trabajadora, agradable, tranquila, la portavoz adjunta del PP en la Asamblea de Madrid hubiera pasado desapercibida para la prensa nacional si no fuera por su condición de hermana y esposa de los principales implicados en la operación puesta en marcha por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco. “Nunca ha ido de hermana de, ni siquiera cuando gobernaba Ignacio”, dicen de ella. De hecho, “era fácil olvidarse de quién era su hermano, nunca se les asociaba”. Pero ahora eso se antoja imposible, sobre todo si aparece en nuevas conversaciones en el despacho de su hermano.