La iniciativa del PSOE que pide al Gobierno exhumar los restos de Francisco Franco fuera del Valle de los Caídos ha sido finalmente aprobada en la votación de Congreso de los Diputados con la abstención del PP y ERC, después de que este martes quedara en vilo tras su debate parlamentario, donde Podemos y Ciudadanos lanzaran vetos cruzados. Un veto al que el partido de Pablo Iglesias tuvo que renunciar in extremis para permitir que el texto saliera adelante. El voto final ha sido de 198 votos a favor y las 140 abstenciones de populares y republicanos, además de un voto negativo emitido por error por la diputada del PP Celia Alberto.

La proposición no de ley, que tiene carácter declarativo y no obliga al Ejecutivo a cumplirla, se encontró con la fractura de la izquierda: Podemos amenazó con abstenerse en caso de no aceptarse sus enmiendas, mientras que los nueve diputados de ERC advirtieron a los socialistas que no darían el visto bueno si no introducían los cambios que pedían. Mientras que el partido catalán cumplió sus amenazas, los morados han terminado por ceder y han votado a favor del texto, no sin lamentar el poco margen de negociación con el que han contado.

La tarde del miércoles el PSOE anunció que no aceptaría ninguna modificación en el  texto original, alegando que dicho texto ya fue aprobado en la Comisión Constitucional el pasado marzo, y manifestando su sorpresa ante el cambio de criterio del partido morado. Después de que el voto de Podemos quedara en suspense, se ha pronunciado a favor, tal como hiciera en la comisión parlamentaria hace dos meses, donde sólo se opusieron el PP y ERC, éste último por considerarla insuficiente.

Frente al cierre en banda de ERC, que ha obstado por la abstención,Unidos Podemos se ha visto obligado a ceder y ha votado a favor de la iniciativa para permitir que saliera adelante, justificándolo en la «responsabilidad», según ha señalado Iglesias en los pasillos del Congreso. «Lamentamos no haber podido avanzar mucho más», ha manifestado Xavi Domènech, componente de la Comisión Constitucional, que ha reivindicado las enmiendas que fueron finalmente rechazadas: «Había dos temas que se podían solucionar hoy: que el Estado y las Administraciones asumieran la responsabilidad de la exhumación y la anulación de los juicios. No entendemos que no se haya podido concretar esto».