El ex consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, y el ex delegado del Gobierno en Madrid Pedro Núñez Morgades se pusieron de acuerdo en 2014 para investigar las cuentas de Ignacio González -entonces presidente de la Comunidad de Madrid- que supuestamente éste tenía en los paraísos fiscales de Delaware, República Dominicana y Bahamas.

Granados le comunicó al ex delegado del Gobierno que conocía a un detective que tenía dicha información y que podía sacar a la luz los trapos sucios de González. El problema era cómo financiar esa operación. Y lo hicieron a través de Accors, la Asociación Contra la Corrupción y por la Regeneración Social, de la que Núñez Morgades es socio.

La UCO, que ya en 2014 tenía pinchados los teléfonos de Granados, detectó varias conversaciones en el curso de la Operación Púnica entre ambos en las que los interlocutores toman muchas precauciones y hablaban, en clave sobre “libros”, “bombones” y “pinchadiscos”. Los agentes de la Guardia Civil sospechan en su informe al juez que Núñez Morgades hace de intermediario para el pago de comisiones a Granados. Sin embargo, la realidad es muy diferente, según han confirmado fuentes cercanas al ex delegado del Gobierno a El Independiente.

Núñez Morgades pensó que era lícito utilizar fondos de Accors para pagar 20.000 euros al detective Julio Gutiez

Accors es una entidad que nació en 2013 para combatir las prácticas ilícitas. Por tanto, Núñez Morgades pensó que era lícito utilizar fondos de dicha asociación para pagar 20.000 euros al detective Julio Gutiez para que éste averiguara si, en efecto, González tenía cuentas en paraísos fiscales. Se da la circunstancia de que ya en 2009, Gutiez había seguido y grabado en vídeo a Ignacio González en Cartagena de Indias en un viaje que tenía como fin ampliar los negocios en Latinoamérica del Canal de Isabel II.

Pedro Núñez Morgades.

Pedro Núñez Morgades.

Los rumores sobre las posibles prácticas corruptas de González ya acechaban al presidente regional y habían llegado a oídos del ex delegado del Gobierno. Como es sabido, Granados era el principal enemigo político y personal de González. Las conversaciones grabadas por la UCO entre Núñez Morgades y Granados tienen lugar en septiembre de 2014. Llama la atención la hiperactividad del ex consejero de la Comunidad de Madrid. Sobre todo, teniendo en cuenta que en febrero de ese mismo año El Mundo ya había publicado que tenía una cuenta en Suiza. Granados, que por razones que se desconocen no estaba dispuesto a financiar las labores del detective, acudió a la asociación para que financiara las pesquisas. Tras informar al ex delegado del Gobierno de sus sospechas, éste accedió a que la entidad financiara dicha investigación, pero, a condición de que si no había resultados, los 20.000 euros les fueron devueltos.

Granados, necesario por su “red de contactos”

El sumario de Púnica asegura que la presencia de Francisco Granados, que  en 2011 dejó la primera línea política, era “necesaria” y la relaciona con la recepción de comisiones: “La interlocución para la recepción de comisiones por parte de terceros está constituida sobre relaciones de confianza a nivel personal”, señala el escrito, “lo que convierte la participación de Francisco Granados en necesaria, habida cuenta de que éste a lo largo de su dilatada carrera en el partido a nivel regional habría sido el encargado de mantener dicha red de contactos con los contribuyentes a la campaña”.

En las conversaciones recogidas en el sumario entre Granados y Núñez Morgades, “se perciben medidas de seguridad a la hora de establecer contacto” y “se exterioriza el temor a sufrir algún tipo de intervención en las comunicaciones por parte de la Policía”, con el empleo de un “lenguaje convenido” y en clave, con alusiones a “bombones” y “libros” para referirse a cantidades de dinero. En un mensaje entre ellos dos del 9 de octubre de 2014 – días antes de que Granados fuera detenido- Núñez Morgades le escribe: “Dice que devuelve los libros el día 20. Dime algo”, a lo que contesta Granados: “A vuestra disposición”.

Aunque la UCO cree que Núñez Morgades podría haber participado en operaciones ilícitas y de cobro de comisiones, los “libros” que cita en la conversación telefónica se corresponden con los 20.000 euros del presupuesto pagado a Gutiez y que fueron devueltos a Accors ante el fracaso de la operación. En estos contactos hacen referencia a un intermediario que mueve los pagos entre los dirigentes populares y el detective Julio Gutiez, dueño de la Agencia de Detectives Mira. “Todo parece indicar que el intermediario habría retenido el dinero que habría que entregar a un tercero”, señala el sumario.

El titular del Juzgado 47 de Madrid, Adolfo Carretero, encargado de instruir el llamado Caso de los espías, consideró “acreditado” en un auto de 2015 que Gutiez había realizado “grabaciones ilegales” a González, detenido en el marco de la Operación Lezo. En el escrito, reconocía que éstas se habían producido “por encargo de terceros cuya identidad no ha podido ser acreditada”. Una identidad que se correspondería, según las nuevas informaciones, con Granados.

En una conversación telefónica Morgades y Granados se refieren a la situación, critican el papel del intermediario y le acusan de haberlos “dejado a los pies de los caballos” y de haberles “engañado como a chinos”.  El 20 de octubre de 2014, el día en que habían acordado “devolver los libros” -los 20.000 euros de Gutiez-, el ex delegado de Gobierno volvió a enviarle un SMS a Granados: “Cumplió? (sic)”. “No. Le he escrito esta mañana y no ha dado señales”, respondía el ex secretario popular, que poco después le enviaba a Núñez Morgades un segundo mensaje: “Yo le había dicho al donante que esta noche se lo devolvía y mira cómo voy a quedar…”.

Si estas conversaciones se produjeron hacia las ocho de la tarde del 20 de octubre, casi a medianoche, Morgades volvió a contactar con Granados: “Me dicen que el sinvergüenza ha hablado contigo? (sic)”. Y Granados respondió: “No he hablado con nadie. Me puso un SMS diciendo que me dice cuando este (sic) en Madrid”.