A pesar de todas las dificultades, Mariano Rajoy confía en agotar la legislatura, en llegar a 2020 antes de tener que convocar nuevas elecciones. Y este deseo no parece fruto de un empeño mas próximo al deseo que a la realidad, sino que responde al convencimiento de que el pacto con los nacionalistas vascos, que suma al que tiene con Ciudadanos y con CC, mantendrá su virtualidad hasta entonces. Así, los cinco diputados del PNV, más los 32 de Ciudadanos y la de Coalición Canaria, le permiten resistir embestidas como la de la moción de censura. Para sacar adelante otras leyes de calado acude a la «geometría variable», por la cual aprueba el decreto de la estiba gracias a la abstención de los antiguos convergentes o los Presupuestos Generales del Estado con el diputado de Nueva Canarias, Pedro Quevedo, con el que se seguía negociando ayer.

«Si Rajoy dice que lo acontecido en el PSOE no cambia nada, es que no cambia nada», afirman fuentes de Moncloa en referencia a las palabras del presidente del Gobierno del pasado lunes tras la reunión del comité ejecutivo de su partido. No solo dan por cerrados los Presupuestos Genrales del Estado para este año sino que aventuran que «sacaremos los de 2018 y 2019, para 2020 quizá habrá que prorrogarlos», conceden en una visión a muy largo plazo.

Moncloa cree posible sacar también los PGE de 2018 y 2019 y prorrogar en 2020

Esta previsión supera en optimismo a la que hacían hace apenas unos meses cuando daban por improbable aprobar las cuentas para 2019 por el escenario electoral de ese año, con comicios locales, autonómicos y europeos. «El País Vasco no celebra elecciones autonómicas», puntualizan desde Moncloa para argumentar la fuerza de la alianza con el nacionalismo vasco, una alianza en la que se implicó el propio Rajoy en conversaciones con el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, y con el lehendakari, Íñigo Urkullu.

Además, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha hecho su parte de la tarea, porque además de negociar las Cuentas para este año ha arrancado de cada uno de sus interlocutores el compromiso de apoyar el techo de gasto y las cuentas para 2018, como poco. Montoro ha insistido en la idea de que «no vale que ahora apoyes las cuentas de 2017 y en julio no te impliques con el techo de gasto. Una cosa va unida a la otra», dicen desde Hacienda.

Montoro y Santamaría volvieron a reunirse ayer con Pedro Quevedo

Precisamente, ayer volvieron a reunirse Montoro y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en Moncloa con el diputado de Nueva Canarias. Si bien la mayoría de sus reivindicaciones económicas no van a ser atendidas, lo más probable es que acepten incrementar la subvención del 50 al 75 por ciento del coste de los vuelos interinsulares para residentes, una vieja reclamación que Quevedo rentabilizará muy bien en su tierra.

Además, puede que se agilicen los trabajos del estatuto canario, ya en el Congreso de los Diputados, y se aborde un principio de negociación para la reforma de la ley electoral de las islas, aunque, en este caso, CC se opone y no es cuestión de ganar un voto para perder otro.

No va a salir adelante ninguna moción de censura», dicen los populares

Con el respaldo estable de Ciudadanos, PNV y CC -al margen de incidentes en el camino como cuando Albert Rivera se abstuvo en la primera votación de la estiba- «no va a salir adelante ninguna moción de censura». Los 175 escaños a favor, en caso de que Pablo Iglesias o Pedro Sánchez, llegado el caso, consiguieran concitar el apoyo del resto de las fuerzas políticas, no sería suficiente para que prosperara un instrumento institucional, legítimo, que necesita de mayoría absoluta, esto es, un mínimo de 176 votos. «Y el PNV no se va a meter en eso», aseguran distintas fuentes consultadas por El Independiente.

Tampoco lo va a hacer Ciudadanos. El propio Rivera ha venido explicando en público y privado que si los socialistas se animan a presentar una moción «con nosotros que no cuenten». CC, por su parte, mantiene su política de apoyar al partido en el Gobierno.

Rajoy está obsesionado por vender a la UE como un valor la «estabilidad» del país

Si bien en agosto 2013 Rajoy se avino a comparecer ante el Parlamento para explicar el caso de los papeles de Bárcenas con tal de evitar la moción de censura que le iba a presentar Alfredo Pérez Rubalcaba -por mucho que estuviera condenada al fracaso,- Moncloa y PP creen que el tiempo histórico no es igual y que, a fín de cuentas lo que se puede visualizar el próximo martes 13 de junio «es que no hay alternativa», afirman desde el partido en el Gobierno.

Rajoy ha hecho del término «estabilidad» el lema de esta legislatura que también divulga en el extranjero. Ente los socios europeos, España se ha convertido en un valor político estable, sin los sustos que dieron en su momento países como Holanda o Francia. A los socios de la UE se les explicó que «lo difícil de nuestro sistema es abordar la investidura sin mayorías absolutas y que fue eso lo que motivó la repetición de elecciones, pero, una vez investido presidente Rajoy, es posible asegurar cierta perdurabilidad», explica uno de los dirigentes populares que participaron en aquellas conversaciones.

La tranquilidad viene de la mano de unas alianzas que se creen estables, aunque eso condene al Gobierno a ganar por la mínima en votaciones de infarto.