La comisión de financiación del PP no solo va a poner a prueba la relación entre las fuerzas políticas de la Cámara sino la convivencia en el interior de los grupos. La portavoz parlamentaria de Podemos, Irene Montero, ha desautorizado a la diputada Carolina Bescansa durante la reunión que hoy ha mantenido dicha comisión para ir ordenando sus trabajos. PP, Ciudadanos y Podemos habían acordado que los comparecientes a esa comisión se eligieran por un sistema mixto de mayorías y cuotas, de modo que todos los grupos pudieran hacer peticiones sin vetos del resto.

Esa es la posición que Bescansa ha defendido dentro para, inmediatamente, ser desautorizada por su portavoz, que ha defendido un sistema de mayorías, lo que aboca al PP y a otros grupos menores a ver derrotadas sus propuestas si no consiguen suscitar suficientes apoyos.

Por otro lado, el PP asume que sea el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy el primero que acuda a esa comisión, según ha informado Fernando Martínez-Maillo al término de la reunión preparatoria. También comparte que se analice el periodo que viene de 2004 a ahora, como propone Ciudadanos, y no desde el 78, que es la petición de Podemos. Eso sí, Maillo ha advertido que «no estamos dispuestos a aceptar una causa general contra el PP». Asimismo, los populares han asumido que el sistema sea pregunta-respuesta, sin agrupar éstas, formato mucho más incómodo para el presidente pero que no han podido evitar.

De hecho, no una, sino dos, son las veces que el PSOE quiere que Mariano Rajoy comparezca en la comisión parlamentaria que investigará la legalidad de las cuentas del PP. De hecho, en su propuesta presentada hoy a la mesa de la comisión, piden que sea el presidente del Gobierno el que abra la ronda de comparecencias y pueda acudir una segunda vez en el momento de las conclusiones. «Tiene que venir a dar la cara a una comisión en la que está obligado a decir la verdad después de mentir en 2013», ha dicho la portavoz parlamentaria socialista en funciones, Isabel Rodríguez en alusión al pleno del 1 de agosto de ese año cuando explicó en el Parlamento las andanzas de su ex tesorero Luis Bárcenas.

Los socialistas han venido negociando con Ciudadanos y Podemos «para intentar que la comisión sea eficaz». El líder de la formación naranja, Albert Rivera, no sólo ha accedido a que comparezca el presidente del Gobierno, sino que quiere investigar toda la «etapa Rajoy», es decir, desde el año 2003 hasta 2017, para lo que ve necesario escuchar tanto a secretarios generales, como a tesoreros e incluso al presidente popular.

El PSOE pide que declaren también Aznar, Cospedal, Rato, Aguirre y Cifuentes

Lo que no comparte Ciudadanos e incluso califica de «error» es que tenga que acudir dos veces como pretende el grupo socialista. «Nos parecería un error e incluso un favor que PSOE y PP estuvieran pactando dejar que Rajoy venga sin tener una explicación del resto de comparecientes. Va a haber hilos de los que tirar y nos parecería insólito llamarle dos veces», ha argumentado Rivera.

A su juicio y basándose en comisiones anteriores, en primer lugar deberían comparecer técnicos «que nos expliquen qué está sucediendo allí», luego políticos de cargos intermedios y finalmente los máximos representantes del PP. El presidente debería ser «de los últimos o el último», ya que los cargos más bajos pueden dar «pistas» para formular preguntas.

Pero no es el único nombre de una larguísima lista de peticiones que debe ser acordada en el seno de la comisión. A lo largo de seis meses, que es el espacio temporal que se han marcado de duración de estos trabajos, los socialistas quieren que desfilen nada más ni nada menos, además de Rajoy, José María Aznar, María Dolores de Cospedal, todos los ex secretarios generales, Rodrigo Rato, Ana Mato, el propio Bárcenas amén de los que han sido responsables de las finanzas populares en los últimos 20 años, Francisco Camps, Jaume Matas, Esperanza Aguirre, Ignacio González, Cristina Cifuentes, Francisco Granados, Alberto López viejo, Juan Cotino, Carlos Fabra, Alfonso Rus y así hasta 46 nombres.

Curiosamente, lo que todavía es una gran incógnita, es si seguirán los actuales representantes del PSOE en dicha comisión. Soraya Rodríguez, que se ha significado fuertemente por Susana Díaz en las primarias socialistas, pude tener los días contados en la misma.