El presidente de Castilla-La Mancha y secretario regional del PSOE, Emiliano García-Page, ha dicho este miércoles que tomará una decisión sobre su futuro político una vez que haya finalizado el proceso congresual del partido en junio, lo que le parece «decente» tras su apoyo «determinante» a Susana Díaz.

García-Page se ha pronunciado así en su primera comparecencia pública tras la victoria el pasado domingo en el proceso de primarias de Pedro Sánchez, al que envió un mensaje el domingo por la noche y al que hoy ha felicitado públicamente con «franqueza». No obstante, ha reconocido que el resultado de la votación fue para él «adverso al esperado» y, por ello, ha afirmado que su «propia decisión» de presentarse a la reelección como secretario general del PSOE de Castilla-La Mancha dependerá de la «fotografía» y de «las políticas» que salgan adelante en el congreso de junio.

Ha reconocido que el resultado de las primarias fue para él «adverso al esperado»

También ha dicho que decidirá «en su momento» sobre si volverá a ser candidato a la Presidencia de Castilla-La Mancha de cara a la próxima Legislatura. Con todo, ha afirmado que cree que «hay muchas posibilidades de que salga bien el congreso» y se ha mostrado dispuesto a «colaborar», al tiempo que ha apostado por dar «una importante imagen de unidad» del partido «ante la sociedad de España».

Además, ha subrayado que el PSOE «necesita una fuerza inmensa en los territorios» y ha añadido: «Lo considero esencial, si alguien está en otra clave y piensa que podemos entrar en La Moncloa sin necesidad ninguna de tener pies y en el suelo, está en el legítimo derecho de pensarlo, pero yo personalmente pienso lo contrario».

García-Page ha considerado que «el debate de estos últimos meses ha sido muy duro» y ha afirmado que «todos» han «cometido errores», al tiempo que ha admitido que Pedro Sánchez es secretario general del PSOE tras un «resultado claro, sin discusión». No obstante, ha advertido de que las diferentes «convicciones» y «sensibilidades» sobre el futuro del partido y de lo que tiene que ser España, «no han desaparecido ni nunca lo harán» porque el PSOE es un partido «muy plural, abierto y policromado». Se ha mostrado dispuesto a colaborar «en la medida de lo posible», pero «sin renunciar a convicciones propias y planteamientos que están detrás del modelo de partido».

En este sentido, ha recordado que él vinculó su futuro político con el resultado de las primarias del PSOE, una decisión que ha aplazado a lo que ocurra en el congreso del mes de junio. «Sigo pensando, al menos en clave muy personal, que el planteamiento, la decisión, no solo la de primarias, lo que termine pasando en el proceso de junio, va a influir y mucho en mi propia decisión personal en el proyecto partidario de Castilla-la Mancha», ha aseverado, si bien ha asegurado que «nunca» va «a dejar de lado a la gente» que le votó.

«Yo no soy de los que se agarran a la silla y mira que llevo años, me ha tocado estar a contracorriente casi siempre. Yo he gestionado batallas electorales en los momentos más adversos del PSOE», ha defendido el dirigente socialista y ha apuntado que no tendrá en su vida «una etapa más dura, más difícil», que la que vivió durante el Gobierno de María Dolores de Cospedal.

Ha añadido: «Conmigo es mejor de frente porque sino me tendrán enfrente. Y si alguno lo que quiere conseguir es que me vaya, no tiene más que insistir porque eso acelerará mi decisión». No obstante, aunque ha afirmado que «habrá gente» que le «insulte», él ha dicho que se siente «muy querido en la ciudadanía de Castilla-La Mancha y en el PSOE».

Preguntado por los motivos que le han llevado a esperar hasta hoy para analizar los resultados de las primarias, ha respondido que es «mejor pensar que hablar sin saber que decir». Además, García-Page ha opinado que «el PSOE ha empezado a recomponerse en torno a Pedro Sánchez» y ha aseverado: «Hemos hecho lo más difícil, ahora tenemos que hacer lo más importante, que todos recompongamos el PSOE».