Eduardo Madina ha decidido desconectar durante unos días tras la derrota de Susana Díaz en las primarias socialistas. Alineado con ella, más que por afinidades políticas o personales, por su compartido antipedrismo, el que estaba llamado a jugar un papel destacado bajo el liderazgo de la andaluza, descansa y medita sobre su futuro. En su entorno aseguran que el diputado por Madrid, aunque de origen vasco, «carece de plan b o c» distinto al triunfo de Díaz, convencido de que esta ganaba, «aunque fuera por poco».

«No tiene nada decidido», afirman las fuentes consultadas sabedoras de que todos los ojos están puestos en él y en el que era portavoz del Grupo Socialista, Antonio Hernando, que ha renunciado a su cargo antes de que Pedro Sánchez cumpliera su promesa de sustituirle si resultaba victorioso en la contienda interna del PSOE. Algunos compañeros de escaño creen que tanto la situación de uno como de otro «es insostenible» y que la nueva dirección del Grupo intentará enseñarles la puerta de salida para que dejen su acta de diputado. No les puede obligar, pero sí hacerles la «estancia» lo suficientemente incómoda como para que a no mucho tardar decidan abandonar el Congreso. En todo caso, no es previsible que haya noticias, al menos, hasta la celebración del congreso los días 16, 17 y 18 de junio.

«El PSOE ha decidido dejar de ser el PSOE. No es el PSOE de Edu», dicen en su entorno

Es cierto que la sensación que comparte Madina con muchos de los que se embarcaron en las filas de Susana Díaz es que «el PSOE ha decidido dejar de ser el PSOE». «No es el PSOE de Edu y van a ‘matar’ a todos los que puedan», señalan sobre las intenciones de Sánchez y de su equipo. Ya lo dijo la diputada asturiana Adriana Lastra en referencia a los «barones», o piden perdón o pueden ir haciendo las maletas. Por su parte, el nuevo líder socialista se ha apresurado a dar una señal inequívoca de cómo se organizará el partido internamente al expulsar de la ejecutiva que salga del congreso de junio a los barones territoriales, y eso en una formación política que se jacta de ser federal.

Así, el futuro de Madina se antoja una incógnita acrecentada por su ausencia de la famosa foto de la derrota, cuando una alicaída Susana Díaz compareció la noche del domingo para admitir su fracaso. Flanqueada por la eurodiputada Elena Valenciano; por el que fue candidato al ayuntamiento de Madrid, Antonio Miguel Carmona, y por la ex portavoz del Grupo Socialista Soraya Rodríguez, como caras más reconocibles, todo el mundo se preguntó dónde estaba el coordinador de la ponencia política que le encargó la gestora.

Madina estaba con Jiménez, Segovia y Cabezón cuando Díaz compareció ante la prensa para reconocer su derrota

La explicación que han dado a El Independiente las fuentes consultadas no anima a hacer ningún tipo de interpretación política. El vasco estaba en ese momento en la planta quinta de la misma sede de Ferraz junto al portavoz de la gestora, Mario Jiménez; el diputado socialista de la Asamblea de Madrid Juan Segovia y Borja Cabezón, que encabezó en 2015 la lista del PSOE al ayuntamiento de Majadahonda (Madrid). Cuando quisieron darse cuenta, vieron a Díaz por televisión afirmando que se ponía a disposición del PSOE que no de Pedro Sánchez, al que no citó en ningún momento.

Que vaya por delante que Madina nunca ha sido susanista.  La falta de sintonía política entre los dos quedó de manifiesto cuando la presidenta andaluza decidió prestar su apoyo a Sánchez en las primarias de 2014 frente al vasco.  Andalucía votó abrumadoramente al madrileño y Madina decidió retirarse a sus cuarteles de invierno, pasar a un discreto segundo plano. Pero el antisanchismo que fue acumulando en estos años acabó empujándole a abrazar la causa de Díaz. Sin embargo, él se embarcó en este proceso en respuesta a otras lealtades políticas, las que sentía hacia el presidente de Asturias y de la gestora, Javier Fernández, y el presidente de Extremadura, Guillemo Fernández Vara.

El vasco rechazó ser portavoz parlamentario en la época de Rubalcaba

De hecho, el asturiano era para él el líder natural de los socialistas españoles o, en su defecto, el que hubiera querido de presidente del partido bajo la secretaría general de Díaz. Respecto al papel que le tenían reservado, siempre desdeñó que pudiera ser el nuevo portavoz parlamentario en sustitución de Antonio Hernando. «Lo pudo ser en la época de Rubalcaba, pero lo rechazó», señalan en el Grupo.

El que fuera coordinador de la ponencia política del PSOE no eludió el lunes 22 su cita en la tertulia semanal de políticos de Hora 25 de la Cadena Ser. Admitió que Sánchez había sabido «conectar» mejor con la militancia y ganado «limpiamente» las primarias. Tras replicar que el voto libre no exigía pedir perdón, tal y como dijo Lastra aquel lunes, «entramos en una fase de negociaciones» de cara a la celebración del congreso federal de junio «y haríamos bien en visibilizar el escenario político y la urgencia de esta sociedad de tener un PSOE que esté lo mejor posible de cara a todo lo que está por venir». En definitiva, «ejercer una oposición valiente como la que hemos hecho estos siete meses»,  reivindicó, siguiendo la «hoja de ruta» que marcó el programa del 26-J.

«Un PSOE mejor»

Interogado por Angels Barceló sobre si era posible restañar las heridas internas, las diferencias incluso personales, más que políticas, recomendó que «a partir de aquí harían bien todos los actores principales del PSOE trabajar en la misma dirección y no salirse del mismo guión, sin viscerabilidades de nadie». Defendió que España merece «un PSOE mejor que el de estos dos últimos años y medio, por eso defendí un cambio necesario para abrir un tiempo nuevo. El PSOE ha optado por este camino y a partir de aquí todo debe quedar atrás y el PSOE dar una versión mejor que la que ha dado».

Respecto a dónde va estar en ese proceso, recordó que «vamos a un congreso y hay que verlo todo, qué pasa, qué tipo de proceso hacemos y a partir de ahí, ya veremos». «Cuando uno nace socialista -agregó- nace del PSOE y voy a ser socialista toda mi vida, está en mi adn. Siempre he estado arrimando el hombro, con errores y aciertos, ese es mi sitio». De momento, este jueves su sitio es Granada, para asistir a un concierto de Los Planetas.