El PSOE ha cambiado su posición, pero al tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Canadá, bautizado como CETA, sigue adelante. El pleno del Congreso de los Diputados ha dado luz verde al acuerdo internacional con los votos en contra de Unidos Podemos, ERC, Compromís y EH Bildu, los votos a favor de PP, UPN, Foro Asturias, PNV y PdeCat y la abstención del PSOE. Mientras los socialistas han defendido el término intermedio, el grupo de Pablo Iglesias ha pedido al PSOE que vaya un paso más allá, y le ha retado a que rectifique en el Senado, donde el acuerdo tendrá que ser ratificado.

El debate del tratado ha sido el debate del día, y precisamente el PSOE se han arrogado el mérito de la atención prestada. El diputado socialista Joan Pere Pons ha defendido la abstención alegando que “gracias a los socialistas” hay mucha “preocupación” por el tratado internacional, cuando hace una semana apenas se conocía. Precisamente la semana pasada fue cuando la presidenta del PSOE y ex ministra de Medioambiente, Cristina Narbona, impuso su criterio en este asunto.

El diputado ha defendido la postura intermedia y aseguró que el tratado podría ser “mucho más justo”, a la vez que advirtió sobre las posibles amenaza del CETA, asegurando que podía provocar una “mundialización” del comercio que provoque “vencedores y vencidos”. “Defendemos el libre comercio pero con reglas, que abra las fronteras pero que garantice los derechos al mismo tiempo”. Pons también ha apelado al ecologismo y el “marco social y de derechos” para justificar la abstención, a la vez que ha adelantado el PSOE propondrá una comisión de estudio que analice los tratados internacionales con la los agentes sociales. “Entre organización sin reglas, entre autarquía, y el comercio internacional justo, nos quedamos con la tercera opción”.

Podemos pide al PSOE que se una al recurso de inconstitucionalidad en el Senado

Pablo Bustinduy, de Unidos Podemos, se ha dirigido desde la tribuna directamente a los socialistas. “Entiendan que nos parece que esta abstención es insuficiente porque permite que pasen cosas”, comenzó el diputado, que recordó las palabras de Narbona sobre el tratado, que aseguró dudar sobre la constitucionalidad del CETA. “No son dudas, son certezas”. Bustinduy ha avanzado que presentarán un recurso de inconstitucionalidad del tratado en el Senado, y ha retado al PSOE a que se una para pedir el informe. “No es tarde”, ha advertido. “En el Senado vamos a pedir un informe preceptivo de constitucionalidad, y cuando se ratifique vamos a llevar el tratado al Tribunal Constitucional y vamos a seguir peleando para que este tratado no vea la luz”.

Las razones para el rechazo frontal de Unidos Podemos es que “amenaza los derechos medioambientales y sociales”, y que a su juicio abre las puertas a las grandes compañías: “Quieren imponer su modelo, quieren ciudadanos gobernados por las grandes empresas”, ha destacado Bustinduy, que ha equiparado la aprobación del CETA a la reforma del artículo 135 de la Constitución: “Están votando contra la soberanía popular”.

Albert Rivera ha sido quien ha defendido desde la tribuna su ‘sí’ al CETA, y ha intentado echar por tierra los argumentos de Unidos Podemos. “Cuando se abre el mercado se abre la oportunidad de competir en un mundo global”, ha destacado el presidente de Ciudadanos, que ha defendido a que la apertura de fronteras refuerza el mercado nacional. “Quien tiene que temer un tratado como este es quien compite contra España, porque podemos ser mejores”. Rivera ha reseñado que se trata de un acuerdo destinado a “mejorar los estándares de los consumidores, porque hay más oferta”. “¿Tienen miedo a que bajen los precios para los consumidores, a que tengan más oferta, señores de Podemos y del PSOE?”, ha espetado el dirigente, que ha pedido que “no tengan miedo”, y ha expresado su anhelo de parecerse a un país como Canadá. “Y ojalá el señor Rajoy fuera como Trudeau”, ha concluido.

La vicepresidenta de Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría ha destacado que el acuerdo contribuye a la mejora de calidad de vida y ha  a “crear un espacio de colaboración con un socio como Canadá”: “No sólo un acuerdo comercial, sino un avance en nuestro proyecto europeo”, ha defendido, señalando que la Unión Europea busca “el libre comercio frente al proteccionismo que defienden otros”. “Europa nació como defensa ante el extremismo”, ha alegado Sáenz de Santamaría, que ha pedido no dejar que venzan “las ideas más extremas”.