La juez que investiga la presunta agresión a la doctora Elisa Pinto ha citado en calidad de testigo a la médico del Servicio de Asistencia Municipal de Urgencia y Rescate (SAMUR) del Ayuntamiento de Madrid que la atendió en el lugar de los hechos y que ya declaró ante la Policía Nacional que, por su experiencia profesional, la herida que presentaba la dermatóloga «no es compatible con un ataque puntiforme de arma blanca».

En una providencia fechada el pasado 30 de junio, a la que ha tenido acceso El Independiente, la titular del Juzgado de Instrucción 39 de Madrid, Belén Sánchez Hernández, cita a la médico C.C.H. para que comparezca el próximo 26 de julio, el mismo día que también ha sido llamado como investigado Javier López Madrid. La magistrada accede así a que se practique una de las diligencias que había solicitado la defensa del comisario ya jubilado José Manuel Villarejo, al que la instructora imputó después de que Pinto lo identificara en una rueda de reconocimiento como el supuesto autor de la agresión.

C.C.H. fue avisada por la central de emergencias el 10 de abril de 2014 a las 20.16 horas para que se personara en la madrileña avenida de Pío XII a fin de valorar y tratar a una persona que tenía heridas por arma blanca. Esa persona resultó ser Elisa Pinto, quien se encontraba dentro de un vehículo con las piernas encogidas y en estado de nerviosismo.

La médica del SAMUR dijo a la Policía que le sorprendió la «actitud fría» del marido de la dermatóloga

Cuando compareció ante la Brigada de Delitos contra las Personas de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional, la médico detalló que la dermatóloga presentaba una herida incisa de un centímetro al lado del ombligo por la parte izquierda «sin signos clínicos de que fuese penetrante» y que, por su experiencia profesional, aquélla «no es compatible con un ataque puntiforme de arma blanca». Ahora, C.C.H. deberá ratificar su declaración policial en sede judicial y someterse a las preguntas de las partes.

La testigo desveló que, por el lugar en el que tuvo lugar el servicio, Elisa Pinto tendría que haber sido trasladada al Hospital Princesa pero que fue evacuada al Hospital Gregorio Marañón por deseo de la víctima o de su marido -sin poder precisar este detalle- al haber sido ambos residentes en dicho centro sanitario y conocer a su personal.

La médico no recordaba si la ropa de la herida estaba rasgada y dijo que por «peculiar» le llamó la atención «la actitud fría y distante del marido, muy tranquila, ante un hecho tan significativo como es el ataque a su mujer» y que ésta le hubiese contado «de una manera tan directa» los detalles de las agresiones y acosos que supuestamente venía sufriendo.

La juez accede a que testifiquen dos policías y que se escuche una grabación a petición del ex comisario Villarejo

La juez Belén Sánchez también accede a otras testificales que Villarejo consideraba de «esencial importancia» para el esclarecimiento de los hechos. Así, ha sido llamado por la instructora el abogado Rafael Redondo, socio del comisario ya retiradao y la persona que acompañó al ex consejero delegado de OHL Javier López Madrid -imputado también en esta causa por presunto acoso a Elisa Pinto- en una visita a la consulta de la dermatóloga el 10 de diciembre de 2013.

En un acta de manifestaciones fechada el 23 de julio de 2015 que consta en las actuaciones, Rafael Redondo asegura que el 10 de diciembre de 2013 acompañó a la consulta de la doctora Pinto en la Clínica Quirón San Camilo de Madrid a López Madrid, a petición de éste para tener «un testigo» de lo que hablara con la doctora. En contra de lo que sostiene Pinto, Redondo dijo al notario que «ni lo vio [a Villarejo] siquiera en el edificio o en las proximidades del lugar en que la misma se celebró».

Igualmente, la magistrada ha llamado a dos inspectores jefe de la Policía para que ratifiquen los informes incorporados a las actuaciones y puedan someterse al interrogatorio de las partes -como la defensa de Villarejo también había solicitado- y a otros dos testigos, entre ellos una amiga de Elisa Pinto identificada como P.B.R.V. Cuando ésta declaró el 27 de noviembre de 2015 ante la Policía, reconoció como cierta una conversación que mantuvo con la dermatóloga e intervenida por la Guardia Civil en la que la doctora decía: «Cada vez está más claro que Javier [López Madrid] va a acabar matándome…», «que está en un estado de furia y de rabia y de desesperación, he tenido que mencionar a Villarejo».

Enfrentamiento con el CNI

Esta testigo relató a los investigadores policiales que, en una de las frecuentes conversaciones entre ambas, Pinto le explicó que López Madrid «había contratado a sicarios para apuñalarla dados sus contactos. Y que una de esas personas contratada por ella es el comisario Villarejo».

La instructora también ha acordado que, el mismo 26 de julio, se proceda a la audición de una grabación aportada a la causa por el comisario ya jubilado relativa a una conversación que mantuvo con el abogado de Elisa Pinto el 26 de marzo de 2014 de la que podría deducirse que alguien cercano al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) fue quien implica al comisario -entonces aún en activo- en los hechos. Villarejo viene denunciando una «persecución implacable» hacia él por parte de los servicios secretos, situando su desencadenante en la denuncia de que agentes del CNI se podrían haber apropiado de parte del dinero destinado al pago de la liberación de dos periodistas españoles que habían sido secuestados en Siria.