Quizá sea la de este miércoles una de las citas más trascendentales de Mariano Rajoy en su carrera política, aunque parece afrontarla con tanta tranquilidad que hasta se ha permitido el lujo de pasar el fin de semana de viaje con su familia. El jefe del Ejecutivo declarará como testigo ante el tribunal que juzga la primera etapa de la Gürtel, una comparecencia histórica ante la justicia para un presidente de Gobierno en activo que afronta «con absoluta serenidad», explica a El Independiente una persona de su entorno, y con el ánimo de «contestar a todos y responder a todo», incluso a aquellos temas que no son materia de este juicio pero que se han suscitado en no pocas ocasiones y afectan a los llamados «papeles de Bárcenas», esto es, la «caja b» del PP.

Rajoy, del que destacan que como registrador de la propiedad «es jurista y conoce los temas del derecho», ha sido asesorado en este envite por los servicios jurídicos del PP, equipo que encabeza Jesús Santos, que fuera teniente fiscal de la Audiencia Nacional hasta el año 2012. Santos también ha llevado otros casos de supuesta corrupción del PP como el Taula, por el que resultó imputado todo el equipo municipal de la ex alcaldesa de Valencia Rita Barberá, hoy fallecida.

Rajoy ha aprovechado el fin de semana para hacer un viaje privado con su familia

Menos intervención ha tenido esta vez lo que en medios políticos se conoce como el «equipo médico habitual» del jefe del Ejecutivo, formado por la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría; la secretaria de Estado para la Comunicación, Carmen Martínez Castro; el director de gabinete de Presidencia, Jorge Moragas, y el sociólogo Pedro Arriola, grupo al que se suma sumado con frecuencia el vicesecretario de Política Autonómica y Municipal, Javier Arenas, quien también declaró ante el mismo tribunal el calidad de testigo.

Sin abogado

El carácter «jurídico y no político» de la comparecencia de Rajoy, explica que hayan sido los abogados del PP sobre los que ha descansado la preparación de la cita, aunque no acude asistido de defensor puesto que no está imputado en la causa. Ha tenido mucho peso el «ensayo» general del pasado 20 de junio, cuando declararon los ex secretarios generales del PP Francisco Álvarez-Cascos, Ángel Acebes y el antes mencionado Javier Arenas. Es en calidad de ex secretario general popular que comparece también Rajoy, pues ocupó ese cargo desde septiembre de 2003, cuando José María Aznar le elige sucesor, hasta el XV congreso nacional, celebrado en octubre de 2004, lo que entra de lleno en la etapa que se juzga.

Los abogados del PP creen que el interrogatorio será similar al de Cascos, Arenas y Acebes

Señalan desde el PP que todas las cuestiones que se le planteen «son temas conocidos sobre los que se ha pronunciado en no pocas ocasiones», por lo que no prevén «mucha novedad» en una comparecencia que descartó la propia fiscal, Concepción Sabadell , y el juez instructor del caso, Pablo Ruz, y que, a diferencia de las de los otros secretarios generales, tampoco reclamó la defensa del ex tesorero Luis Bárcenas.

Fue una de las tres acusaciones populares personadas en el juicio, la Asociación de Abogados Demócratas por Europa (ADADE), la que convenció a dos de los miembros del tribunal sentenciador para pedir su comparecencia en calidad de testigo. El PP difundió un comunicado entonces en el que acusaba a ADADE de estar»liderada por dos personas, Javier Ledesma y Mariano Benítez de Lugo, muy conocidas por su cercanía al Partido Socialista».

El tribunal ha permitido a la fiscal y acusaciones preguntar por temas que no son objeto de este juicio

A la acusación popular de ADADE se une la de tres concejales del Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Boadilla del Monte (Madrid) -cuyo ex alcalde Arturo González Panero, alias «el albondiguilla», está imputado- y los diputados del Grupo Parlamentario Socialista de las Cortes Autonómicas Valencianas. Los respectivos abogados, Benítez de Lugo, Wilfredo Jurado y Virgilio Latorre han sido muy activos durante el juicio y todo apunta a que también lo serán durante la comparecencia de Rajoy. Pero además están el resto de las acusaciones, entre ellas la de la abogacía del Estado, y los defensores del conjunto de imputados, incluido el de Bárcenas, que se empleó a fondo con los ex secretarios generales populares.

Comisiones y «mordidas»

El tribunal permitió que tanto las acusaciones populares como la Fiscalía interrogaran a los ex secretarios generales del PP sobre los «papeles de Bárcenas», aunque no es objeto de este juicio puesto que tiene pieza aparte. Aquí se investiga la trama creada por Francisco Correa con cargos del PP y algunos empresarios para conseguir adjudicaciones de las administraciones públicas, a cambio de comisiones y «mordidas» en la Comunidad de Madrid, Valencia y Castilla y León con alguna ramificación en localidades como Estepona (Málaga). El PP se sienta como partícipe a título lucrativo por la financiación de las elecciones locales de 2003 de las localidades madrileñas de Pozuelo y Boadilla del Monte, etapa en la que Rajoy todavía no era secretario general del partido.

Rajoy puede ser exonerado de sentarse en la silla en que lo han hecho Correa y Bárcenas

Una de las prerrogativas que pueda tener el presidente del Gobierno, que intentó declarar por circuito cerrado para ahorrarse el paseíllo al polígono industrial de San Fernando de Henares (Madrid), es la de no sentarse en la misma silla en que lo han hecho Correa, Bárcenas o Pablo Crespo y ocupe un lugar a la misma altura que los abogados, a la derecha del tribunal que le negó el «plasma». Quizá no sea esta la única ocasión en que inquilino de la Moncloa tenga que declarar ante el juez, todo apunta a que también será llamado en el juicio por la «caja b» del PP una vez se ha abierto la veda.

EPA y rueda de prensa el 28

Y aunque Moncloa asegura afrontar el miércoles con tranquilidad y sin hacer vaticinios sobre si serán muchas o pocas las horas de comparecencia -después le va a tocar el turno a Pío García Escudero- , lo cierto es que esperan que la imagen de Rajoy ante el tribunal se diluya de la retina de los ciudadanos lo antes posible. Para ello, Rajoy entregará el jueves las Medallas de Oro al Trabajo y ese mismo día se conocerá la última EPA, que promete ser positiva. Además, el viernes comparecerá en rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros, con la que poner fin al curso político. Y aunque habrá no pocas preguntas sobre su declaración judicial de dos días antes, con las vacaciones de verano «todo habrá pasado», concluye un estrecho colaborador.