Ni Francisco Correa, ni Pablo Crespo, ni Álvaro Pérez El Bigotes asistirán este miércoles a la declaración de Mariano Rajoy como testigo ante el tribunal que enjuicia la primera época de actividades de la trama Gürtel (1999-2005), según ha confirmado a El Independiente el abogado Miguel Durán. Los tres se encuentran en prisión desde mediados del pasado mes de febrero tras ser condenados por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) por las adjudicaciones irregulares de la Generalitat Valenciana al grupo Correa para el montaje del expositor de esta comunidad en las ediciones de la Feria Internacional de Turismo (Fitur) de Madrid entre 2005 y 2009.

En conversación telefónica con este periódico antes de visitar a su representado en la cárcel de Valdemoro (Madrid), Durán ha explicado que la decisión de no acudir a esta sesión del juicio obedece a razones de «coherencia», en un intento de «evitar el máximo número de traslados desde prisión». El letrado de Pablo Crespo presentó un recurso el pasado 22 de mayo contra la decisión del tribunal -a petición de la Fiscalía, el abogado del Estado y varias acusaciones- de obligar a su representado a acudir a la vista oral al considerarla «inadecuada, extemporánea e injustificada», al tiempo que «muy gravosa» y «altamente onerosa».

El abogado considera que la declaración de Rajoy «no tiene trascendencia sustantiva en el procedimiento» y si acude es ante la posibilidad de que se plantee al testigo alguna pregunta que pueda afectar a su cliente, ex secretario de Organización del PP de Galicia y número dos de la trama.

Quien sí estará en esta sesión del juicio será el flamante fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón. Éste acudirá a la sala de vistas de la Audiencia Nacional para «apoyar» a las fiscales del caso (Concepción Sabadell y Concepción Nicolás), si bien no formulará preguntas en nombre del Ministerio Público.

Rajoy irá solo

Por su parte, Moncloa y el PP han optado por huir de comitivas de acompañamiento y han acordado que el presidente del Gobierno sólo vaya acompañado a la Audiencia Nacional de su asistente personal habitual. «Políticos ninguno. Lo hemos valorado y mejor así», explican a este diario fuentes de Génova.

No quieren repetir el modelo tan criticado del ex presidente de la Generalitat Artur Mas de acudir acompañado a declarar ante el TSJ de Cataluña rodeado de más de 3.000 personas, entre ellas 400 alcaldes catalanes, o de las ex consejeras Irene Rigau y Joana Ortega, que también se rodearon de una comitiva multitudinaria que acabó motivando hasta un duro comunicado del TSJ.

El tribunal consideró que ese tipo de manifestaciones, con los asistentes a la puerta de la sede judicial durante horas, eran un «ataque directo y sin paliativos» a la independencia de los jueces. De hecho, la fiscal jefe de Barcelona, Ana Magaldi, denunció cómo los independentistas le llamaron “mierda, fascista, eres una mierda, vete de Cataluña, fuera» cuando salía de una de las sesiones del juicio por la consulta ilegal del 9 de noviembre.

Eso no significa que los alrededores de la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (Madrid) vayan a estar ni mucho menos desiertos. Habrá otra comitiva, pero no precisamente para apoyar a  Mariano Rajoy. Se trata de la Coordinadora 25-S, que organizó la protesta Rodea el Congreso y que ha convocado concentración este miércoles bajo el lema Ilegalizar al PP: el partido de la mafia. De hecho, esta manifestación también ha sido tenida en cuenta para no «engordar» el acompañamiento presidencial en su camino hasta el tribunal que juzga la primera etapa de la Gürtel.