No fue sólo contrarrestar su declaración por la Gürtel, que también. La febril actividad del Gobierno la semana pasada, sacando adelante dos de los proyectos más importantes de la presente legislatura, tenía por objeto que el jefe del Ejecutivo pudiera presentar el pasado viernes un balance con más contenido que la mera votación de Presupuestos Generales del Estado.

Por eso se adelantó en el Parlamento el pacto contra la violencia de género, tal y como sospechó en su momento la oposición, así como la presentación del informe de los expertos sobre la financiación autonómica, que incluso Hacienda pensaba que no acabaría de estar terminado hasta entrado el mes de agosto.

Fuentes del Ejecutivo admiten que «se aceleraron ambas cuestiones» para que estuvieran a punto del balance sobre la gestión gubernamental del curso político que ya ha terminado y, de paso, para superar cuanto antes la foto de Mariano Rajoy declarando ante el tribunal de la Gürtel el pasado miércoles. La presentación ese día en Génova del pacto contra la violencia de género, le sirvió al inquilino de la Moncloa para aparecer tras la declaración judicial rodeado por los suyos. En principio, la convocatoria a la prensa sólo comunicaba la presencia de la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, y del vicesecretario de Acción Sectorial del partido, Javier Maroto.

En el Gobierno admiten la «baja producción legislativa» del curso político

El despliegue de vicesecretarios, coordinador general y presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, no estaba prevista o, al menos, no públicamente. En la medida en que se entendió que Rajoy había superado el trance judicial sin grandes dificultades, se puso en marcha la maquinaria del PP y del Gobierno para arropar a su jefe de filas, que prefirió acudir a la sede de la Audiencia Nacional sin comitiva para no emular a Artur Mas y los suyos.

Otro tanto ocurrió con el informe de los expertos sobre financiación autonómica. Bien es cierto que se iba a cumplir ya el plazo dado a éstos para que presentaran sus principales propuestas, aunque el texto está lleno de enmiendas y de votos particulares que hacen pensar más en una tormenta de ideas que en un modelo sistematizado, pero de este modo Rajoy puede presentar la credencial de que se van cumpliendo los compromisos adquiridos en la Conferencia de Presidentes celebrada el pasado febrero.

Los ministros estarán de vacaciones hasta el 25 de agosto, pero con instrucciones de no irse muy lejos

Por lo demás, Rajoy intentó centrar su balance en los buenos datos económicos y en la creación de empleo, con una EPA recién salida del horno, que retrotrae los niveles de paro a 2008. Pero esas cifras, con ser ciertas, no ocultan la gran cuestión política del que será el nuevo curso que se abra a partir de septiembre: el desafío de la Generalitat catalana. El Ejecutivo estará de vacaciones hasta el 25 de agosto, pero con instrucciones de no irse muy lejos por si hubiera que convocar Consejo de Ministros

Fuentes del Gobierno admiten que «éste ha sido un periodo de sesiones con escasa producción legislativa» motivada por la ausencia de una mayoría parlamentaria que permita muchas alegrías. Suficiente han tenido con sacar delante, que no es poco, los Presupuestos Generales del Estado para este año y el techo de gasto para el que viene. Asimismo, las cuentas de 2018 deberán negociarse a la vuelta del verano. El presidente del Gobierno hizo una mención explícita a las formaciones políticas que hicieron posible aprobar los PGE so riesgo de ir a una nueva convocatoria electoral.

Rajoy espera llegar al final de la legislatura con el apoyo de Ciudadanos, PNV, CC y Nueva Canarias

Destacó como la «capacidad de diálogo y de acuerdo se ha impuesto al bloqueo». En este sentido agradeció la colaboración a Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria y Nueva Canarias, además de a UPN, PAR y Foro, con los que el PP se presenta en coalición por ejercer «la política útil, la que busca el interés común» frente a los que se dedican a «tacticismos rancios», «vuelos cortos», «sectarismo» y «política de escaparate». No se sabe si la andanada iba más dirigida a Podemos que al PSOE, con el que todavía aspirar a pactar el escenario post 1 de octubre, tal y como reveló en su última rueda de prensa. De Ciudadanos y de PNV depende que no tenga que comparecer en pleno extraordinario en el Congreso este agosto para hablar de la Gürtel.

En el Gobierno se resignan respecto a que «no podemos sacar adelante proyectos del Ley». «La única ley importante que podemos sacar es la de Presupuestos» y en esa tarea se está volcando el titular de Hacienda, Cristóbal Montoro, quien, a pesar de la reprobación y de las andanadas constantes, es un ministro clave para Rajoy.