Las autoridades de Corea del Norte han manifestado este miércoles que están “examinando cuidadosamente” un posible plan para atacar con misiles el territorio estadounidense de la isla de Guam, situada en el Pacífico.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló este martes que Washington respondería con “fuego y furia” a cualquier amenaza por parte de Corea del Norte.

“Será mejor que Corea del Norte no haga más amenazas a Estados Unidos”, ha advertido Trump, durante una reunión en su club de golf de Bedminster (Nueva Jersey) en la que, de brazos cruzados y con un tono contundente, ha deslizado la posibilidad de una acción militar contra el país asiático.

Un portavoz del Ejército norcoreano ha indicado en un comunicado que el plan para atacar la isla “será puesto en práctica en cualquier momento” una vez que el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, así lo decida. Otro miembro de las Fuerzas Armadas ha añadido, además, que Kim llevará a cabo una operación preventiva si Estados Unidos muestra señales de provocación.

Las tropas estadounidenses ya han dado un paso adelante en esta escalada. La Fuerza Aérea estadounidense del Pacífico (PACAF) ha anunciado en su cuenta oficial de Twitter que dos bombarderos B-1 están “dispuestos a luchar esta noche” y que ya están en la base norteamericana de Guam, aunque han especificado que han llegado para unas operaciones conjuntas con Japón y Corea del Sur.

Trump ha endurecido su discurso contra el régimen de Corea del Norte, al que ha instado a no realizar ninguna amenaza más si no quiere encontrarse con una respuesta inédita en la historia mundial.

Las palabras del magnate coinciden con la difusión de un informe confidencial de los servicios de Inteligencia que alerta de que el régimen de Kim Jong Un ha desarrollado con éxito cabezas nucleares en miniatura susceptibles de ser incorporadas en los misiles de los que ya dispone.

El documento, al que ha tenido acceso el diario The Washington Post, corresponde a una investigación que concluyó en julio –está fechado el día 28– y que estuvo liderada por la Agencia de Inteligencia de la Defensa. El Ministerio de Defensa de Japón también expresó esta semana un temor similar.

El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó el 5 de agosto una nueva ronda de sanciones contra Corea del Norte en respuesta a las últimas pruebas con misiles, pero Kim Jong Un ya ha dejado claro que no renunciará a sus programas armamentístico y nuclear y se reserva el derecho de adoptar sus propias medidas de represalia.