Varias ciudades españolas han adoptado nuevas medidas de seguridad, singularmente con la colocación de grandes maceteros y bolardos en zonas y calles muy concurridas, para prevenir atentados terroristas tras los ataques de ayer en Barcelona y Cambrils (Tarragona)

El Ayuntamiento de Madrid ha estado colocando maceteros y bolardos en calles céntricas de la capital durante la madrugada tras los atentados yihadistas perpetrados en Cataluña, una medida de seguridad que ya se ha tomado en otras ocasiones cuando Madrid ha acogido eventos multitudinarios.

Fuentes municipales han confirmado la colocación de estos elementos desde anoche en diversas calles de Madrid que por motivos de seguridad no se han querido concretar, aunquealgunas de ellas están situadas en las vías comerciales más concurridas de la capital, como la céntrica calle de Preciados. Ha sido el Ministerio de Interior, que coordina los dispositivos de seguridad en materia de terrorismo, quien dio anoche la orden al Ayuntamiento de limitar la circulación de vehículos en determinadas zonas especialmente transitadas de la ciudad.

Medidas en el centro de Palma

En Palma de Mallorca se ha recurrido a las barreras de hormigón para prevenir posibles atentados. Una medida que ya habían tomado en los últimos meses, pero sólo durante actos multitudinarios. La delegada del Gobierno en Baleares, María Salom, ha informado hoy de que las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado estudian la colocación de bolardos en puntos muy concurridos de Palma como en el Paseo del Borne, la Plaza de España y la calle San Miguel, así como en la calle del Jamón, en la zona turística de la Playa de Palma.

Otras ciudades, como Soria y Zamora, también han recurrido a colocar bolardos y maceteros en las principales calles peatonales para reforzar la seguridad, concretamente en las calles de acceso al Colado y en la entrada de la calle Santa Clara, respectivamente.

Por su parte, el alcalde de Valencia, Joan Ribó, se ha mostrado «prudente» y no ha mencionado actuaciones concretas, pero ha afirmado que la Generalitat valenciana y el Ayuntamiento están «poniendo en marcha todos los medios disponibles para que la gente se pueda sentir lo más segura posible». «Las cosas que se van a hacer se harán de manera articulada con la Delegación de Gobierno», ha explicado, y ha confirmado que los bolardos o los maceteros grandes podrían ser algunas de las opciones.

A la espera del nivel de alerta

En este sentido, algunas ciudades han decidido esperar a que mañana la Mesa de Valoración de la Amenaza Terrorista convocada por el ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, decida si se man tiene el nivel de alerta actual, situada en el grado 4, o se incrementa y se eleva hasta el nivel máximo, que es el 5. Este es el caso de Navarra, que mantendrá las mismas medidas de seguridad que hasta ahora mientras no reciban otras indicaciones y, por lo tanto, no colocarán maceteros y bolardos de momento, como sí hicieron durante las pasadas fiestas de San Fermín.

También en Palencia, están a la espera de que la semana que viene se reúna la Junta Local de Seguridad para tratar todos los temas relativos a las Fiestas de San Antolín y estudiar las opciones de refuerzo necesarias en aquellos lugares donde se prevean aglomeraciones de gente.

De la misma manera, Cartagena aguarda instrucciones del gabinete de crisis tras los atentados de Cataluña para adoptar las medidas que se consideren necesarias para la ciudad, según ha dicho hoy el Comisario Jefe de la Policía Nacional de la ciudad, Ignacio Del Olmo Fernández. Asimismo, Burgos mantendrá las mismas medidas de seguridad que se contemplan en el nivel de alarma 4 y, de momento, ninguna más.

En cambio, otras localidades han considerado que la implantación de nuevos bolardos y maceteros para incrementar la seguridad en sus ciudades son innecesarias, como ha asegurado el concejal de Seguridad y Movilidad de Valladolid, Luis Vélez.  El Ayuntamiento de León también ha rechazado colocar más maceteros y bolardos en las calles porque todo el centro ya tiene el acceso restringido y no se puede entrar sin tarjeta de residente, aunque mantendrán los existentes complementados con cámaras.

Por último, La Rioja no tiene previsto adoptar medidas similares a la colocación de maceteros y bolardos en las calles céntricas tras los atentados en Cataluña, y Segovia tampoco se plantea por el momento esta opción.

Según ha podido saber El Independiente, los Mossos d’Esquadra descartaron el pasado mes de diciembre la posibilidad de colocar de forma sistemática barreras anticamiones en los accesos a espacios concurridos para evitar potenciales atentados terroristas, en contra de la recomendación que lanzó la Policía Nacional tras la masacre que el Estado Islámico provocó en un mercadillo navideño de Berlín.