Paso a paso, las fuerzas policiales avanzan en la investigación de la trama yihadista que el pasado jueves extendió el terror por Barcelona y Cambrils. Y uno de los elementos esenciales para ese avance ha sido, en los últimos dos días, la colaboración de dos de los detenidos, Mohamed Houli Chemlal y Driss Oukabir, que han aportado valiosa información a la investigación que lideran los Mossos d’Esquadra. El primero ha aportado profusa información sobre el proceso de elaboración de las bombas con las que la célula de Ripoll pretendía sembrar el pánico en Barcelona. El segundo ha confirmado el papel del imán Abdelbaki Es Satty como el responsable de la radicalización yihadista de los jóvenes que acabaron integrando la célula.

Chemlal, el único superviviente de la explosión del miércoles pasado en Alcanar (Tarragona) ha narrado a los mossos que lo interrogan desde el pasado viernes -cuando se empezó a relacionar la explosión en Alcanar con los atentados de Barcelona y Cambrils- detalles de dónde y cómo compraron los componentes de las bombas que preparaban para atentar en la capital catalana. Detalles entre los que el Major de los Mossos, Josep Lluís Trapero, señaló que los terroristas habrían vendido metales y joyas para obtener dinero para la compra de esos materiales.

Este joven de 20 años, natural de Melilla y residente en Ripoll, habría explicado además a los mossos los pasos seguidos por la célula para la preparación de los atentados, incluida la compra del peróxido de acetona o TATP -popularmente conocido en los últimos tiempos como «la madre de Satán»- con la que intentaron elaborar los explosivos. Un proceso que desembocó en la explosión de la casa que ocupaban desde hacía por lo menos seis meses.

Es Satty, el radicalizador

Driss Oukabir, por su parte, habría confirmado el papel de Es Satty como líder espiritual de la célula tras haber radicalizado a sus jóvenes integrantes. Hermano de Moussa Oukabir, uno de los terroristas abatidos en Cambrils, Driss fue el primer integrante de la célula identificado por la policía autonómica porque la furgoneta utilizada por Abouyaaqoub para perpetrar el atropello masivo en Las Ramblas se alquiló a su nombre. Sin embargo Oukabir, quien fue detenido cuando iba a entregarse, siempre ha negado su pertenencia a la célula. No obstante, sus versiones contradictorias ante los agentes restan credibilidad a su historia. Primero aseguró que había sido su hermano Moussa quien había alquilado la furgoneta robándole la documentación para, más adelante, reconocer que fue él, pero pensando que la necesitaban para una mudanza.

Driss Oukabir, que no convivía con su hermano Moussa, ha asegurado durante los interrogatorios que en una de sus eventuales visitas a la mezquita de Annour el imán intentó adoctrinarle con un discurso islamista radical que le asustó, motivo por el que dejó de acudir a este oratorio de Ripoll. Su hermano y otros miembros del grupo formado en torno a Es Satty habrían intentado que volviera a la mezquita, pero él se negó, siempre según la versión del sospechoso.

Traslado a Tres Cantos

Ambos sospechosos, junto a los otros dos detenidos, Mohamed Aalla -dueño del Audi A3 en el que viajaron los cinco terroristas abatidos en Cambrils y hermano de uno de ellos, Said Aalla- y Salh el Karib -dueño del locutorio en el que Oukabir compró un billete a Marruecos- fueron trasladados la tarde de este lunes por la Guardia Civil a la Comandancia de Tres Cantos, donde han pasado la noche a la espera de empezar a declarar este martes en la Audiencia Nacional ante el juez Fernando Andreu, que dirige la investigación de los atentados.

Chemlal realizó el viaje en una ambulancia medicalizada desde la comandancia de Sant Andreu de la Barca (Barcelona) puesto que todavía se recupera de las heridas sufridas en la explosión de Alcanar en la que murieron dos de sus compañeros. Tanto él como los otros tres detenidos, trasladados en un furgón policial, abandonaron la comandancia catalana a las 14.30.