Los policías locales empiezan a pensar como un cuerpo de seguridad del Estado más en la lucha antiterrorista después de que el Ministerio del Interior haya decidido involucrarles en estas tareas a raíz del atentado en Barcelona del pasado 17 de agosto. Sin embargo, aunque ya se han puesto este traje, los sindicatos del ramo denuncian que la mayor parte de los 70.000 efectivos –distribuidos entre 2.134 cuerpos– se ven desprovistos de chalecos antibalas, de las armas adecuadas, de bases de datos compartidas y, sobre todo, de formación.

Asumen que el terrorismo ya no es cosa solo de las grandes capitales. Es cierto que el atropello mortal se produjo en La Rambla de Barcelona. Sin embargo, la huida trasladó el peligro a Cambrils o Subirats, localidades más pequeñas donde la policía municipal se pudo haber enfrentado, con menos medios que los Mossos D’Esquadra, al mismo peligro.

Pero la reclamación de los sindicatos no se basa en eventualidades. La Unión Nacional de Jefes y Directivos de Policía Local (Unijepol) ya denunció esta situación el pasado mes de julio cuando dos efectivos recibieron sendos disparos de un hombre que portaba una réplica de AK-47 en el tanatorio de Gavà (Barcelona).

En esta ocasión, los dos agentes se enfrentaron con sus armas cortas a un agresor con un arma larga.

En este sentido, fuentes de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO (FSC-CCOO) han indicado a El Independiente que no se trata tanto de establecer una mayor  dotación económica para rearmar a los policías locales, como de pensar que si estos cuerpos van a tener que enfrentarse a las mismas amenazas que la Policía Nacional o la Guardia Civil, deben estar igualmente equipados.

En la actualidad, es la Guardia Civil, que ostenta la competencia de control de armas en toda España, la que también ostenta la capacidad de autorizar a los ayuntamientos las licencias de armas y, por ello, la posibilidad de pasar de armas cortas a largas.

Por ello, el sindicato ya ha remitido al Ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, una carta con estas y otras exigencias.

Más chalecos, más formación

Además, tras el altercado en Gavà, la Unijepol demandó también la dotación de chalecos antibalas a todos los policías, algo que en la mayoría de los ayuntamientos de España no ocurre y que, en todo caso, está previsto en ciudades grandes como Madrid o Barcelona, indican las mismas fuentes sindicales.

Otro capítulo aparte es el de la formación. No es lo mismo gestionar conflictos locales, que ataques terroristas, por lo que los sindicatos de la policía local demandan conocimientos a la altura de estas circunstancias. Interior ha avanzado que se impulsarán el adiestramiento de los agentes municipales para que estén preparados en caso de ataque terrorista.

En estos momentos, no hay formación específica en las escuelas públicas de seguridad, al margen de que tanto Unijepol como el resto de sindicatos vengan tiempo denunciando una dejación en algunas  comunidades autónomas respecto a la formación y reciclaje de efectivos.

Unos y otros siguen denunciando, por ejemplo, el perjuicio que ha supuesto el cierre de la Academia de Policía Local de la Comunidad de Madrid en 2014, bajo la presidencia de Ignacio González, y el traspaso de la formación a la Academia de Policía Nacional de Ávila, y consideran que se trató de una decisión más política y de índole económica que basada en el interés público.

En su lugar, los sindicatos piden unificar todo cuanto sea necesario a nivel estatal. Denuncian que en la actualidad solo hay un marco unitario en lo que se refiere al régimen disciplinario, pero no en cuanto a lo concerniente, por ejemplo, a formación. En general, son los ayuntamientos, en sus propios desarrollos reglamentarios los que concretan en qué condiciones trabajan los policías locales.

También más bases de datos compartidas

Del mismo modo, a raíz de las decisiones adoptadas en el seno del Pacto Antiyihadista del pasado lunes, los representantes de los policías locales quieren mayor coordinación con el resto de cuerpos de seguridad del Estado. Desde compartir experiencias, hasta coordinar los diferentes centros oficiales de formación.

El sindicato UGT también reclamado en este sentido la convocatoria de Juntas Locales de Seguridad «para que los policías locales reciban las instrucciones e información necesaria”.

Por último, en este contexto de colaboración, la Policía Local echa en falta contar protocolos de intervención y con bases de datos que permitan desarrollar su tarea en el nuevo marco competencial. “Necesitamos registros de vehículos, sospechosos, antecedentes…”, concluyen desde FSC-CCOO.