Profusión de esteladas y pancartas azules repartidas por las entidades anti-monárquicas tiñeron ayer una manifestación que debía ser un grito unido contra el terrorismo, y donde al final lo que más destacó fueron los abucheos al Rey Felipe VI, al presidente Mariano Rajoy y al resto de las autoridades que acudieron al corazón de Barcelona a compartir el duelo por los atentados del 17 de agosto.

Un abucheo en el que el PP ve una campaña orquestada por entidades que, a la postre, reciben subvenciones de la Generalitat -desde la Assamblea Nacional a Ómnium o la Federación de ONG- tal como denunció ayer el líder de los populares catalanes, Xavier García Albiol, quien responsabilizó «a los subvencionados por la Generalitat». El coordinador general del PP, Fernando Martínez Maíllo, fue contundente al concluir en Twitter: «Quien utiliza una manifestación contra el terrorismo para otros fines falta al respeto a las víctimas y se desacredita».

En el PP, aunque también en C’s, entienden que el espectáculo de división ofrecido ayer tarde en Barcelona es el resultado de los discursos en contra de la presencia del Rey y de las quejas de la Generalitat contra la supuesta falta de apoyo del Gobierno a los esfuerzos de los Mossos d’Esquadra.

Un resultado que ha acabado por hacer estallar a los populares, que hasta el viernes habían contenido el discurso pese a las críticas de la Generalitat. El último esfuerzo en ese sentido lo ejemplificó el propio presidente del Gobierno cuando compareció tras la reunión del Consejo de Ministros para insistir en la necesidad de unidad y en la buena colaboración institucional tras los atentados de Barcelona y Cambrils.

Rajoy y Puigdemont rebajan la tensión

Tanto Rajoy como el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, intentaron tras la manifestación restar importancia a los abucheos al Rey. «En Barcelona, por las víctimas y por la libertad» escribió el presidente del Gobierno en las redes sociales junto a una imagen de la manifestación, mientras Puigdemont rebajaba el tono considerablemente respecto el día anterior para asegurar que «debemos reconocer que la administración del Estado ha estado ahí desde el primer momento y sabemos que el enemigo son los terroristas».

Sin embargo, el «escrache televisivo» sufrido por la vicesecretaria de estudios y programas del PP, Andrea Levy,-en una entrevista en La Sexta desde Barcelona en la que recibió insultos y abucheos del público asistente a la manifestación- no hizo más que elevar el malestar en el partido del Gobierno.

«Hoy en la manifestación contra el terrorismo, por primera vez he sentido vergüenza de una parte de Cataluña. Así lo siento y así lo digo» ha señalado Albiol tras los incidentes sucedidos durante la marcha con la que la capital catalana debía cerrar una semana de duelo por los atentados que el 17 de agosto provocaron 15 muertos y 126 heridos en Barcelona y Cambrils.

El líder de C’s, Albert Rivera, lamentó también los abucheos pero ha advertido de que «unos pocos maleducados no pueden empañar la imagen de una gran ciudad como Barcelona».

Por contra, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, decidieron no darse por enterados de los abucheos que acompañaron a la marcha y se felicitaron por la «unidad» y la participación de la ciudadanía.

La ANC aplaude los silbidos a los «hipócritas»

El presidente de la Asamblea Nacional Catalana, Jordi Sànchez, ha aplaudido que se haya silbado a los «hipócritas» en la manifestación de este sábado contra los atentados, en alusión a los abucheos recibidos por Rey y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

«La gente ha silbado a los hipócritas y ha aplaudido a los voluntarios, a los cuerpos y fuerzas de seguridad, al personal médico y a todos los demás ciudadanos que ayudaron tras los ataques», ha declarado a los medios.

Sànchez ha dicho que la sociedad ha demostrado una vez más su actitud: «Su civismo y que sabe expresar sus ideas con libertad. Nadie nos hará quedarnos en casa, porque la libertad está en nuestras manos».