Mariano Rajoy ha revivido en su segunda intervención durante el Pleno extraordinario del Congreso donde estaba citado para dar explicaciones sobre el caso Gürtel. Después de una primera intervención en la que el presidente de Gobierno evitó pronunciar la palabra Gürtel y se mostró esquivo, Rajoy ha sacado la artillería pesada en la réplica, donde ha atacado a sus oponentes políticos después de una hora y media recibiendo ataques de la oposición.

Rajoy ha respondido duramente a la intervención a la portavoz del PSOE, Margarita Robles, que previamente le había pedido su dimisión por no hacer frente a la corrupción. «He comparecido en condición de testigo, como hizo usted, señora Robles, cuando declaró delante de Gómez de Liaño cuando ejercía usted de viceministra del Interior en la investigación del caso Lasa y Zabala» y no dimitió, ha precisado el presidente de Gobierno. «No se abrió contra usted juicio oral. No se le imputó ni se le investigó y a nadie se nos ocurrió decir nada sobre ese asunto ni reprocharle el contenido de sus declaraciones».

«Le pido un poco de pudor», espetó Rajoy a Robles. «Dicen que no hay que politizar la justicia. Y luego critican que me sentara donde los tribunales me dijeron que me sentara», ha protestado el presidente, que ha sacado a colación una cita: «Cuando hay investigaciones judiciales no hace falta comparecencia en comisión parlamentaria. Fin de la cita. Lo dijo usted», ha apuntado Rajoy, dirigiéndose a la portavoz socialista. «¿Es que al resto no se nos aplica?».

El jefe del Ejecutivo ha pasado a criticar la «falta de equidad» de la oposición, y ha aprovechado para sacar a relucir la financiación del partido de Pablo Iglesias. «Si hay partidos que se han financiado con dinero de Venezuela e Irán, me importa», ha apuntado, antes de especificar: «Hablo como presidente de partido, no como presidente de Gobierno», ha matizado Rajoy, que ha querido hacer una distinción entre su papel institucional y su función en el PP, haciendo referencia por primera vez a su declaración como testigo.

«He comparecido en la Audiencia Nacional. He comparecido como testigo para hablar para asuntos de mi partido, no de asuntos que afecten a mi Presidencia de Gobierno», ha explicado Rajoy, que ha criticado que se le exijan responsabilidades de Gobierno por una actuación como presidente de partido.  Rajoy ha culminado su segunda intervención haciendo una anotación a pie de página: «Ser testigo en un procedimiento judicial no es ningún deshonor para nadie».

Después de esta alusión directa, Robles ha subido a la tribuna para responder a Mariano Rajoy y ha afeado al PP que en su día «hiciera de la lucha antiterrorista una causa contra el PSOE». «Estamos contra el terrorismo pero no apoyamos la corrupción como hace usted con su silencio».

Gürtel, el gran ausente en la primera intervención de Rajoy

El presidente culminó su primera intervención sin hacer mención alguna a la corrupción de su partido. Durante cuarenta minutos, el presidente de Gobierno ha elaborado un mitin político en favor de su Gobierno, no sin antes reprender a los partidos de oposición por haber convocado el pleno extraordinario.

«En 52 ocasiones he dado explicaciones», ha comenzado su intervención ante un Hemiciclo con una decena de ausencias: la convocatoria del Pleno extraordinario en el Congreso ha hecho que los diputados hayan tenido que adelantar su vuelta de vacaciones, y algunos de ellos no han llegado a tiempo. El presidente de Gobierno ha acusado al resto de partidos de su «celo inquisitorial».

En su primera intervención en la tribuna del hemiciclo, Rajoy ha sacado su carácter más gallego y se ha dedicado a justificar su posición contra la corrupción, sacando pecho de todas las reformas impulsadas por su Gobierno para combatir las malas prácticas. «En España no hay impunidad. Las irregularidades se sancionan donde se tienen que sancionar: en los tribunales y en las urnas».

También ha afeado al resto de partidos su falta de preocupación por «lo importante»: la estabilidad económica. En este punto, ha sacado a relucir datos económicos, convirtiendo una comparecencia que se preveía incómoda en un mitin político que discurría por los asuntos que el presidente consideraba oportunos.

«Es usted un presidente bajo sospecha»

Después de media hora de intervención, los partidos de oposición subieron a la tribuna para poner contra las cuerdas al presidente. La portavoz socialista, Margarita Robles, se enfrentó en primer lugar a Mariano Rajoy, y subió al estrado sin papel alguno. En una dura intervención, puso sobre la mesa los nombres más incómodos para el PP: los nombres de la Gürtel, como Bárcenas, Álvaro Lapuerta o Francisco Correa.

La socialista ha cargado contra el Presidente de Gobierno, refiriéndose expresamente a el SMS a Bárcenas. «¿Sé fuerte por qué?», se ha preguntado, además de hacer referencia directamente a la declaración de Rajoy en la Audiencia Nacional: «No es creíble lo que usted ha dicho en sede judicial». «La credibilidad política exige decir la verdad a los ciudadanos y más sobre temas tan importantes como la corrupción». En una dura intervención, Robles ha acusado directamente al presidente del Gobierno: «Usted ha mentido sobre la caja B del PP. han dicho los jueces y la Fiscalía». «Dimita por dignidad porque no es capaz de liderar la lucha contra la corrupción», ha insistido la portavoz, que ha terminado por sentenciar: «Es usted un presidente bajo sospecha».

En el turno de Pablo Iglesias, el líder de Podemos ha respondido a los argumentos dados por el presidente de Gobierno: «Usted no ha dado explicaciones. Le hemos formulado muchas preguntas y rara vez nos ha contestado. A usted no le gusta hablar de esto», le ha reprendido. Iglesias ha sacado a relucir dos posibles tesis que, a su juicio, justifican la actuación del presidente. «Si no sabe nada de la corrupción, llevando tanto tiempo en el PP, o es usted incompetente o es que miente«.

Albert Rivera ha azuzado a Rajoy y a los partidos de oposición, en un discurso a medio camino entre la rotundidad de PSOE y Podemos y las evasivas de Rajoy. El líder Ciudadanos no quería llevar a Mariano Rajoy a un pleno extraordinario, con la previsión de que pudiera convertirse -como efectivamente ha ocurrido- en un mitin político. En su lugar, prefería un interrogatorio en comisión parlamentaria que permite una intervención más ágil de «pregunta-respuesta» aunque, eso sí, carece del efectismo del Pleno.

«El presidente no ha pronunciado la palabra Gürtel, ¿no se lo esperaban?», ha preguntado Rivera al resto de partidos. El líder de Cs también ha aprovechado su intervención en la tribuna para hacer gala de su reformismo y ha adelantado que su partido presentará la semana la ley de limitación de mandatos de presidentes. En un intento por marcar distancias con el PP, al que ha acusado de «no tener palabra», Rajoy ha cargado contra el presidente de Gobierno: «Señor Rajoy, hay que defender a los denunciantes de la corrupción, no a ‘los Bárcenas’, como han hecho ustedes».

El PP acusa a la oposición de intentar «estigmatizar»

El portavoz del PP, Rafael Hernando, ha subido a la tribuna para defender la PP, para denunciar lo que considera un intento de la oposición para «estigmatizar» al partido de Gobierno. Después de centrarse en la amenaza terrorista y en el desafío soberanista, ha cuestionado la necesidad de la convocatoria del Pleno extraordinario. «Es cierto que en mi partido hay gente sin escrúpulos que nos llena de vergüenza, pero fueron expulsados del partido hace mucho tiempo. Estoy esperando que lo hagan otros», ha desafiado Hernando.

«El único objetivo de lo de hoy es, como dice Iglesias, echar al PP de las instituciones», ha dicho el portavoz popular, que ha aprovechado gran parte de su intervención para cargar contra el líder de Podemos, Pablo Iglesias, a cuenta de su reunión secreta con el líder de ERC, Oriol Junqueras. «Mintió a sus votantes prometiendo que sus políticas serían retransmitidas en streaming».