El Ministerio del Interior confía en que los Mossos d’Esquadra cumplirán las instrucciones de la Fiscalía para evitar los preparativos del referéndum de autodeterminación del próximo 1 de octubre y le dejará el protagonismo como autoridad policial en Cataluña, si bien tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil están preparadas para intervenir si fuera necesario. “Está todo previsto”, resumen a El Independiente fuentes del departamento que dirige Juan Ignacio Zoido.

La consigna que tienen los mandos policiales es evitar por todos los medios la provocación en la calle para no alimentar el relato victimista de los independentistas y, en este sentido, desde Interior se felicitan de que la prueba de la manifestación de la Diada -a la que asistieron entre 350.000 y un millón de personas, según la fuente que se consulte- se saldara sin incidentes. La incógnita a despejar ahora es si la Policía de la Generalitat seguirá las indicaciones expresas que han recibido ya del Ministerio Público, al igual que a la Policía Nacional y a la Guardia Civil, para requisar los efectos destinados a la preparación o celebración del referéndum: urnas, sobres electorales, manuales de instrucciones para los miembros de las mesas, impresos, propaganda, elementos informáticos…

En este sentido, las fuentes consideran un “punto de inflexión” la reunión que la Fiscalía Superior de Cataluña mantuvo este martes con el mayor de los Mossos, Josep Lluis Trapero, al que trasladó su obligación de seguir las instrucciones del Ministerio Público para “la investigación de los delitos y persecución de los delincuentes”. Trapero debe comunicar dichas indicaciones en el plazo máximo de 24 horas a las unidades bajo su mando, que deberán elaborar “de forma urgente” los correspondientes atestados en caso de tener conocimiento de actuaciones dirigidas a la preparación y organización del referéndum. La postura de los Mossos es clave para el Ministerio del Interior.

Consigna a los mandos policiales: evitar la provocación en la calle que tape el fracaso de la no celebración del 1-O

Desde hace días, en Interior se celebran reuniones diarias de valoración en las que, con la información que ya reciben sobre el terreno de los servicios de Inteligencia, se estudia la situación en cada momento para acompasar la respuesta a los acontecimientos. En este sentido, la Secretaría de Estado de Seguridad ha trabajado en los últimos cuatro meses en la elaboración de un plan con más de una decena de escenarios en distintas fases con el que -insisten las fuentes- se daría respuesta a cualquier situación que pudiera presentarse hasta el próximo 1-O. Y son conscientes de que, para mantener el factor sorpresa, los detalles de ese plan deben permanecer ocultos. “Hay que hablar poco y actuar cuando haya que hacerlo”, zanjan.

“El referéndum es un medio y lo que no se quiere es que haya un altercado entre grupos radicales y cuerpos policiales del Estado que tape el fracaso de la no celebración del referéndum”, señalan fuentes conocedoras del dispositivo de seguridad consultadas por Europa Press. “Hay una parte muy radical que tiene que seguir provocando para que alguien salte. Y lo que no hay es que saltar”, dice otra fuente.

Refuerzos policiales en Cataluña

De forma sigilosa, Interior ha enviado ya a Cataluña a los primeros grupos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y ha ordenado que unos 200 guardias civiles que tenían que salir esta semana de esta comunidad para tomar posesión de sus nuevas plazas en otros destinos del país se mantengan hasta después del 1-O.

El refuerzo de los cuerpos y fuerzas de Seguridad del Estado tendrían como misión proteger tanto edificios de titularidad estatal en caso de altercados como evitar que se pueden instalar urnas en colegios o en otras dependencias públicas el próximo 1-O, como asegura la Generalitat que va a ocurrir pese a las advertencias de la Justicia.