La Unión de Oficiales de la Guardia Civil ha pedido este miércoles que la Delegación del Gobierno en Cataluña asuma el control de los Mossos d’Esquadra ante la «pasividad» que, a su juicio, está exhibiendo la policía autonómica ante el proceso soberanista catalán por las «directrices políticas» de su cúpula.

Esta asociación, que representa a los mandos de la Guardia Civil, ha emitido un comunicado para alertar de que esas directrices pueden «poner en riesgo la seguridad de los ciudadanos y la imagen del país».

La Unión de Oficiales se ha preguntado en un comunicado distribuido a través de su página web «cómo es posible que sean 100 guardias civiles, a día de hoy, los que están realizando un trabajo incuestionable en defensa del cumplimiento de las leyes, mientras que los Mossos, con 17.000 agentes, parecen estar coartados por la politización de su cúpula de mando».

Así, la UOGC apunta directamente hacia el mayor Josep Lluís Trapero, a quienes los mandos en Cataluña de Policía y Guardia Civil ya han afeado su rol en las últimas reuniones mantenidos con la Fiscalía, según informaba hoy mismo el diario El País.

Por ello, la Unión de Oficiales ha solicitado que se tomen las medidas necesarias y acuerdos de consenso por parte del conjunto de los responsables políticos, «con el único objetivo de preservar la seguridad del conjunto de los ciudadanos catalanes».

Conflicto soterrado

Entre ellas, que el Gobierno central asuma el control de los Mossos, pues la considera la única manera de asegurar que «inequívocamente actuarán conforme a los principios básicos establecidos por la Constitución y las leyes sin que se corra el gravísimo riesgo de que la ideología política prevalezca, provocando con ello un conflicto soterrado entre miembros de fuerzas y cuerpos de seguridad armados para hacer valer el ordenamiento jurídico».

«Por ello, y ante esta sinrazón antidemocrática, en la que ya se está cuestionando la soberanía nacional, pedimos que se adopten las medidas necesarias y acuerdos de consenso por parte del conjunto de los responsables políticos», prosigue el comunicado, que reclama que la Delegación del Gobierno «asuma la dirección y mando de los Mossos d’Esquadra, a fin de que continúen ejerciendo sus competencias y evitar que las directrices políticas de su cúpula puedan poner en riesgo la seguridad de los ciudadanos y la imagen del país».