Sólo de forma parcial y para convocar elecciones de manera inmediata. Ciudadanos ve cada vez más factible la aplicación del Artículo 155 para frenar la independencia de Cataluña y la forma «más limpia», a su juicio, es hacerlo únicamente para ir una nueva cita electoral. De esta forma, argumentan, evitan la victimización de los ciudadanos y dirigentes que reclaman su derecho a votar. «Nadie podrá decir que no les dejan votar porque lo harían en 40 días», justifican.

Los de Rivera han repetido hasta la saciedad que «las elecciones son la única salida digna y democrática al problema de Cataluña». Allí son el principal partido de la oposición y se ven con fuerza para gobernar. Pero más allá de cálculos electorales, a la formación naranja buscar acabar «con el golpe a la democracia» y, sobre todo, con Puigdemont y darles voz a la ciudadanía. Por eso, esta es una de las opciones que Gobierno y Ciudadanos han sopesado en las últimas conversaciones que han mantenido, que en estas últimas semanas han sido constantes.

El delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, ya avanzó el pasado mes de julio que no descartaban forzar unas elecciones autonómicas para frenar el referéndum: «No podemos descartar nada que la ley permita hacer», señaló en una entrevista a Catalunya Ràdio.

Millo ya avanzó el pasado mes de julio que el Gobierno no descartaba forzar unas elecciones autonómicas

Este movimiento, de llevarse a cabo, se produciría después del 1 de octubre, una vez se celebre -o no- el referéndum y «se suban al balcón» a declarar la independencia unilateral, algo que podría suceder cualquier día posterior. Incluso no descartan que se produzca el día 6 de octubre, como fecha simbólica, ya que ese día de 1934, Lluís Companys salió al balcón de la Generalitat acompañado de sus consejeros para proclamar el Estado Catalán.

Dado que el presidente de la Generalitat es el único con capacidad de convocar elecciones, el Gobierno podría utilizarlo para quitarle únicamente esa competencia. Cuál sería el procedimiento es algo que no quieren plantear porque «depende del resto de poderes», ya que, de proclamar la independencia, el president incurriría en un delito de rebelión, tipificado en el Código Penal y al que ya sopesa recurrir la Fiscalía.

No obstante, durante las últimas semanas, a medida que se aproxima 1-O, Ciudadanos le ha perdido el miedo al 155. «Los demócratas no tenemos que tener complejos por cumplir la ley. El 155 es un artículo más de la Constitución«, señalaba Rivera en una entrevista a El Independiente. Además, una de las ventajas que tiene este artículo es que es inédito, por lo que en su aplicación tienen cabida distintas interpretaciones.

En cualquier caso, la respuesta del Gobierno dependerá, como hasta ahora, de las actuaciones que lleve a cabo la Generalitat, y tanto en Ciudadanos como en el Ejecutivo quieren ser muy prudentes y serios en este asunto y, aunque este es un mecanismo que está sobre la mesa, no es el único, insisten. Pero pase lo que pase, la única solución, reiteran, pasa por ir a unas nuevas elecciones dado que «el Gobierno ha perdido su autonomía después del espectáculo del Parlament el 6 de septiembre».