Pedro Antonio Sánchez, ex presidente de la región de Murcia, ha oficializado este miércoles la renuncia a su escaño autonómico y el abandono de la actividad política, después de ser encausado por corrupción en el caso Auditorio. El dirigente del Partido Popular ha explicado que incluso medita abandonar España junto con su familia.

El pasado mes de julio, el juez instructor del Tribunal Superior de Justicia de Murcia, Julián Pérez-Templado, notificó un auto en el que acordaba la conclusión de las diligencias previas del caso Auditorio, implicando a Pedro Antonio Sánchez.

El instructor afirmaba que “a la vista de las actuaciones remitidas por el juzgado de Instrucción número uno de Lorca, y tras las diligencias” llevadas a cabo, “se ordena la continuación del proceso” contra Pedro Antonio Sánchez por los delitos de prevaricación continuada, fraude en la obtención de subvenciones públicas, y prevaricación o fraude de fondos públicos.

El magistrado acotaba a tres aspectos los hechos por los que debía seguir el proceso: la contratación del arquitecto, que considera irregular, la obtención de una “subvención de manera falsaria y sin cumplir la finalidad” y, en tercer lugar, por los cambios del contrato originario acordados por “el ex alcalde, el arquitecto y el constructor para salvar sus responsabilidades”.

Además del caso Auditorio, también se investiga a Pedro Antonio Sánchez en el marco de la trama Púnica, en la que el juez Eloy Velasco le acusó, antes de dejar la Audiencia Nacional, de utilizar los servicios de esta red para acceder a la presidencia de la Región de Murcia. Entre otras cosas, contratando campañas de limpieza de reputación online con contratos futuros como contraprestación.

Sin embargo, pese a estar cercado por las causas judiciales, Sánchez asegura no irse «por voluntad». «Me voy porque mis adversarios han jugado sucio y la jugada les ha salido bien. Las dos causas que tengo pendientes terminarán en el Supremo, si me condenan porque yo recurriré y, si me absuelven, porque recurrirán los otros. Eso significa al menos dos años más, y la situación sería, efectivamente, insostenible. Por eso me voy», declaraba este martes en conversación con el periódico regional La Verdad.

Pedro Antonio Sánchez, además de su escaño, abandonará también la presidencia del PP de Murcia, que todavía ostentaba, pese a dimitir de la presidencia de la Comunidad el pasado 4 de abril, en favor de Fernando López Miras. Si no hay sorpresas, el Comité Ejecutivo del PP regional se reunirá este viernes para sellar la salida de Sánchez y confirmar el ascenso al poder regional del propio López Miras.