El Parlamento Europea se ha desmarcado este jueves de los eurodiputados que el pasado 1 de octubre se desplazaron a Cataluña en calidad de “observadores internacionales” del referéndum de autodeterminación convocado por Carles Puigdemont. La institución europea con sede en Bruselas ha emitido una nota de prensa en la que hace mención expresa a los dirigentes europeos que acudieron a la jornada del domingo. La nota censura a Mario Borghezio, que se presentó como un observador “acreditado de la comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, y a otros ocho dirigentes que firmaron un informe de conclusiones.

“El Parlamento europeo no envió una delegación para observar los acontecimientos del 1 de octubre ni autorizó a ninguno de sus miembros a hacer comentarios o declaraciones en su nombre”, aclara la institución en el comunicado. “Cualquier comentario, observación o declaración emitida oralmente o por escrito por parte de miembros del Parlamento Europeo son personales y no comprometen en ningún modo al Parlamento Europeo. Ningún eurodiputado ha recibido mandato para hablar en nombre de la Cámara en lo relativo a estos acontecimientos”, reseña.

La eurodiputada Beatriz Becerra denunciaba estos hechos en Twitter, donde señalaba la gravedad de que el asunto catalán ocupe también a las instituciones internacionales: “Del servicio de prensa del Europarlamento ahora mismo. Una vergüenza y un hecho muy grave. Han suplantado al Parlamento Europeo”, criticaba la dirigente. Esta nota institucional se produce después de que esta institución debatiera esta semana el conflicto catalán. Un debate marcado por el apoyo al Estado de Derecho y la condena de la violencia “desproporcionada”.