El portavoz de En Marea, Luis Villares, ha admitido que su formación no tiene «ningún interés» en la actualidad a incluir «el derecho a decidir» de Galicia «en ninguna agenda», ya que «no existe una pulsión social alrededor de su ejercicio».

«Galicia es una nación y el derecho a decidir es un derecho que nos asiste. Eso no significa que tengamos ningún interés ahora mismo en ponerlo encima de la mesa. Simplemente somos titulares de ese derecho«, ha asegurado Villares en una entrevista este domingo en la Radio Galega.

Para Villares, el referéndum de independencia celebrado el pasado 1 de octubre en Cataluña «no tiene efectos jurídicos» aunque sí «políticos». «Jurídicamente es difícil otorgarle validez desde el punto de vista constitucional habida cuenta de que el Tribunal Constitucional lo suspendió«, ha apostillado.

Para Villares, el referéndum de independencia celebrado el pasado 1 de octubre en Cataluña «no tiene efectos jurídicos»

«Eso es indudable, desde ese punto de vista no tiene efectos jurídicos. Desde el punto de vista de la propia legislación catalana aprobada, a la vista del dictamen de los observadores internacionales, también es difícil», ha continuado.

Sin embargo, Villares cree que los «efectos políticos» del referéndum del 1 de octubre «son claros», ya que sacó a la luz «una voluntad ciudadana clara de decidir políticamente cómo quieren organizar su gobierno y por lo tanto esa voluntad política tiene que ser respetada».

«En democracia nunca se debe tener miedo a lo que la gente opina. Más bien los problemas vienen cuando no se les pregunta lo que la gente quiere», ha concluido. Villares también se ha referido a la situación vivida el pasado viernes en el Debate sobre el Estado de la Autonomía, en la que, en una propuesta sobre la situación en Cataluña presentada por el BNG, cuatro diputados de En Marea (Juan Merlo, Carmen Santos, Magdalena Barahona y Eva Solla) votaron de forma diferente a sus compañeros de grupo.

Así, ha asegurado que el motivo de que optasen por la abstención (el grupo de En Marea votó a favor) se debió a «la forma en la que estaba redactada» la propuesta, ya que «daba a entender una forma concreta de percibir la situación política de Cataluña».

«Por eso decidieron desmarcarse, pero fue simplemente una cuestión de percepción de la ambigüedad con la que estaba redactada la resolución», ha incidido.