El PSOE de Madrid planea entrar en el gobierno de Manuela Carmena en el Ayuntamiento de Madrid. Un hecho que con toda probabilidad se producirá de aquí a final de año y que cuenta con la bendición del propio Pedro Sánchez. El secretario general socialista ha trasladado a los dirigentes del PSM su disposición para emprender una coalición con Ahora Madrid y sentar así un precedente en uno de los Consistorios más importantes del territorio nacional. Esta opción daría estabilidad al gobierno municipal, inmerso en las disputas de las distintas corrientes que lo conforman, y sería una declaración de intenciones por parte del PSOE en su apuesta por un ciclo en el que abrirse a alianzas de la izquierda.

En el Congreso Regional de la federación madrileña que se celebra el 20, 21 y 22 de este mes se debatirá un documento en el que plantean la entrada en el Consistorio y que tendrá que someterse a votación entre los militantes socialistas en un plazo de dos meses. Ya en las primarias del PSOE-M , Pedro Sánchez se mostró favorable a esta opción y así lo dejó ver en las reuniones que mantuvo con los miembros de las distintas candidaturas durante el proceso. La victoria del sanchista José Manuel Franco, que tendrá que ser ratificado en el Congreso después de resultar elegido con más del 70% de los votos, allana el camino para llevar a cabo estos planes debido a a los amplios apoyos del nuevo líder socialista madrileño y que la apuesta de entrar en el Gobierno municipal vendría avalada por Ferraz.

El PSOE de Madrid llegó a un acuerdo en junio de 2015 para facilitar la investidura de Manuela Carmena. Dos años después y pasado el ecuador de la legislatura, los socialistas se encuentran en disposición de dar un paso más en la relación política, una vez superada la fase de inestabilidad del PSOE. Desde la vuelta de Sánchez a la Secretaría General del PSOE “la situación se ha vuelto mucho más favorable” para la entrada de los socialistas en el Gobierno de Carmena, señalan desde el PSM. Hasta ahora esta posibilidad era vista con recelo desde el partido debido al gran contrapeso de los sectores más conservadores y fue imposible plantearlo durante el periodo de la gestora, controlada por afines a Susana Díaz, poco partidarios de las alianzas con Podemos o sus filiales. El líder del PSOE cuenta ahora con plena legitimidad para emprender la adhesión a los llamados Ayuntamientos del Cambio.

Pedro Sánchez valora de forma clara que no se puede cerrar el ciclo del cambio, y fortalecer a Carmena es fundamental”

Una alianza de este tipo en la capital sentaría un precedente importante que, de salir bien, podría trasponerse a otros territorios o extrapolarse a nivel nacional en caso de que el PSOE presente una moción de censura contra Mariano Rajoy. Hasta el momento, la única alianza de gobierno entre socialistas y morados se ha producido en Castilla-La Mancha, donde el líder regional de Podemos, José García Molina, entró en el Gobierno Emiliano García-Page tras amenazarles con no aprobar los presupuestos. En esta ocasión la entrada sería mucho más natural, Gobierno de Ahora Madrid.

“Pedro Sánchez valora de forma clara que no se puede cerrar el ciclo de cambio, y fortalecer a Carmena es fundamental para eso”, aseguran fuentes del partido regional. Los socialistas madrileños mantienen una fluida relación con la alcaldesa de Madrid y creen que la entrada se produciría de una forma “natural” puesto que cuentan con posiciones “más abiertas que Podemos”. Además, este movimiento cumpliría con otras de las apuestas del nuevo líder del  PSOE, el municipalismo, y permitiría impulsarlo desde el propio gobierno municipal para mostrar la capacidad de gestión de los socialistas.

La delicada situación que atraviesa Ahora Madrid, con fuertes disputas entre sus corrientes, proyecta la imagen de gobierno débil, y la entrada del PSOE, que hasta ahora es necesario para tomar grandes decisiones como la aprobación de los presupuestos, dotaría al Consistorio de una estabilidad de la que ahora no gozan, a la vez que Carmena tendría un respaldo extra en su batalla contra el Ministerio de Hacienda, después de que Cristóbal Montoro haya frenado las cuentas de Ahora Madrid porque las inversiones públicas superaban el techo de gasto establecido en la Ley de Estabilidad Presupuestaria. “Todos ganamos”, señalan desde el PSM.

Cultura, Hacienda o Movilidad son áreas del gobierno municipal que podrían ser asumidas por el PSM

La entrada de los socialistas supondría una redistribución de las competencias. A falta de concretar los detalles, ya hay algunas ideas sobre la mesa. Una de ellas es dividir en dos la actual Consejería de Economía y Hacienda, de la que se encarga Carlos Sánchez Mato, y dar a los socialistas la parte relativa al fisco. Otra de las áreas llamadas a desdoblarse en dos concejalías distintas es la de Medio Ambiente y Movilidad. Estas materias, muy distintas entre sí, se abordan hasta ahora en un mismo departamento liderado por José Manuel Calvo. El traspaso del área de Movilidad a los socialistas permitiría a Manuela Carmena compartir con ellos la responsabilidad de algunas medidas de peso previstas para 2018, como la peatonalización de la Gran Vía. El área de Cultura, asumido por la propia Carmena desde la crisis de Gobierno en la que cayó Celia Mayer, también es susceptible de recaer sobre el PSM.

En Ahora Madrid saludan la propuesta con simpatía. “El Ayuntamiento se siente tremendamente cómodo con su socio de investidura, que es necesario para los grandes pactos de Gobierno”, señalan altos cuadros del gobierno municipal, que admiten la “sintonía” que ha habido hasta ahora entre las dos formaciones. Puntualizan también que “cuando llegue esta propuesta se trasladará a las bases, porque no es algo que se vaya a acordar desde las cúspides”, y tendrá que someterse a la votación de los inscritos. Sí reconocen también que, una vez ratificado Franco como líder del PSM, debería pedir una reunión con Carmena para abordar la propuesta y plantear “una estrategia de comunicación conjunta para comunicarlo y encontrar terreno fértil”. En este punto, advierten de la importancia de “generar pedagogía y facilitar el debate entre las fases para que ellas decidan”.