La declaración institucional ofrecida por Carles Puigdemont este martes en el Parlament ha sido recibida con extrema frialdad entre la multitud congregada en el Arco del Triunfo para celebrar lo que, se esperaba, debía ser la proclamación de una Cataluña independiente en forma de república. Ya durante el discurso se han hecho escuchar los gritos de «traidor», que se han intensificado al final, cuando la gente ya abandonaba la concentración, muchos con rostros de indignación.

El ánimo de parte de los congregados lo ha dejado claro la cuenta de Twitter de Arran, la organización juvenil vinculada a la CUP, que se ha lanzado directamente contra el presidente de la Generalitat. «Estamos asistiendo a una traición inadmisible. Hoy Carles Puigdemont frena el mandato popular claro y rotundo del referéndum», ha escrito la cuenta de este grupo, que ha incidido después en la decepción provocada por la declaración.

«En el paseo de Sant Joan se respira rabia e indignación. ¿Miles de heridos, para esto? No tenéis vergüenza», le ha lanzado la cuenta de Arran al grupo de Junts pel Sí, que durante toda la tarde ha mantenido importantes discrepancias con la CUP sobre el contenido de la declaración.

De hecho, el grupo antisistema ha obligado a retrasar una hora la comparecencia de Puigdemont, programada para las seis de la tarde, por considerar inaceptable la falta de concreción en el texto original. Finalmente, el pleno ha arrancado con una hora y cuarto de retraso. Al final del mismo, los diputados de la CUP ni se han levantado ni siquiera han aplaudido al presidente.

Minutos después de que finalizara el discurso del presidente de la Generalitat, la cuenta oficial del partido anticipaba su reacción. «Nosotros, como la gente, hoy hemos venido a proclamar la República», ha escrito. Ha sido lo mismo que ha defendido posteriormente desde la tribuna Anna Gabriel, que ha asegurado que «no es admisible una declaración implícita para dejarla en suspenso de manera explícita». «Estamos llamados a defender la república y lo haremos de cara al mundo», ha dicho Gabriel en la misma línea que Arran: «Ahora más que nunca hay que continuar organizados para exigir la aplicación INMEDIATA de la independencia. Que la prudencia no nos haga traidores».