Política INDEPENDENCIA DE CATALUÑA

El Govern abre la vía judical contra PP y Cs por las "falsedades" sobre la educación catalana

La consellería de Educación acusa al Gobierno de “injuriar e intentar atemorizar” a los profesores catalanes con el fin de que “ejerzan la autocensura”, en un intento por "romper la convivencia y favorecer intereses políticos, nunca pedagógicos”. 

La consellera de Educación, Clara Ponsatí, visita escuelas ocupadas por padres para que puedan ser utilizados como centros de votación para el referéndum del 1-O.

La consellera de Educación, Clara Ponsatí, visita escuelas ocupadas por padres para que puedan ser utilizados como centros de votación para el referéndum del 1-O. EFE

La Generalitat responderá judicialmente a quienes han puesto en entredicho el sistema educativo catalán y a la Consellería de Educación por su implicación en la causa independentista. En un comunicado, el departamento educativo del Govern se dirige directamente a «destacados miembros del Gobierno español» y a «las formaciones políticas que los apoyan», en una clara referencia a Ciudadanos, que han denunciado especialmente el «adoctrinamiento» a menores en las escuelas públicas catalanas. La consellería de Educación asegura en el escrito que va a emprender acciones judiciales contra los autores de lo que consideran «falsedades y acusaciones infundadas» a la escuela catalana.

«Ante los ataques basados ​​en las falsedades y acusaciones infundadas en la escuela catalana de destacados miembros del gobierno español y las formaciones políticas que los apoyan», comienza el comunicado, que asegura que la educación catalana «es un ejemplo de libertad, convivencia, democracia y plurilingüismo». «La autonomía de las escuelas son el pilar del sistema educativo de Cataluña», asegura el Departamento de Educación dirigido por Clara Ponsatí, que participó activamente en el referéndum del 1-O y que animó a los directores de centros escolares a abrir sus puertas para la votación de la consulta ilegal.

El documento, además, acusa al Gobierno y a los autores de estos supuestos «ataques» de «injuriar e intentar atemorizar» a los profesores catalanes con el fin de que «ejerzan la autocensura». En este sentido, afirma que estas declaraciones «intentan romper la convivencia y favorecer intereses políticos, nunca pedagógicos». La Generalitat afirma también que se trata de una «campaña orquestada» que a su juicio «no tiene escrúpulos», porque tomaría como «rehenes» a los alumnos catalanes, defiende el Gobierno catalán. Además, apunta a que «es una violación clara» de la Carta Universal de los Derechos del Niño de la ONU, que dicta que «el niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otro tipo», según figura en el escrito. 

La consellería dirigida por Ponsatí va aún más lejos y hace referencia al Franquismo y al «adoctrinamiento de la Formación del Espíritu Nacional» que «sufrieron» alumnos y docentes «a lo largo de 40 años». «Hoy la pedagogía y las necesidades de los alumnos son la única guía de la escuela catalana». La Generalitat sí reconoce que el sistema educativo no es impermeable a la situación de crisis que vive estos días Cataluña, y justifica que el departamento de Educación tenga que «atender las inquietudes de sus alumnos» en este sentido. «La escuela catalana está íntimamente ligada a su realidad social y es por eso que debe atender las inquietudes de sus alumnos cuando la sociedad de su entorno vivo episodios traumáticos», se puede leer. «Para proteger de estos ataques a los alumnos, docentes y al conjunto de la escuela catalana, el departamento de Enseñanza ha pedido a sus servicios jurídicos que emprendan las acciones judiciales necesarias contra sus autores», especifica el documento. 

Ciudadanos ha sido el partido que ha criticado el sistema educativo catalán. Destaca la intervención del diputado valenciano Toni Cantó, que la semana pasada fue especialmente duro desde la tribuna del Congreso de los Diputados: «Deberían trabajar para que los secesionistas no adoctrinen a nuestros hijos», pidió al Gobierno Cantó, que definió el sistema educativo catalán como «una fábrica de crear robots que sólo piensan lo que ellos quieren que piensen. Hemos de crear seres libres y autónomos que tengan el derecho a decidir por sí mismos qué quieren ser, pensar y en qué quieren creer el día de mañana». En su intervención, el dirigente del partido de Albert Rivera también hizo un repaso por algunos episodios: «»Que se envíe desde la dirección del colegio cartas a los padres para que sus hijos participen en manifestaciones secesionistas saltándose las clases y lleven un registro de quien asiste y quién no, ¿les parece normal», preguntaba Cantó. «Es lo que ha ocurrido decenas de años sin que ustedes hicieran nada».

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