El Govern «responderá» con la posición fijada el lunes por el presidente de la Generalitat al nuevo plazo planteado por Mariano Rajoy para que Carles Puigdemont aclare si ha declarado o no la independencia de Cataluña. «La única cuestión» ha señalado el portavoz del gobierno catalán, Jordi Turull, es «¿quieren sentarse a hablar si o no?».

El jueves «veremos si quieren hablar o dan un portazo el dialogo» ha concluido Turull para descargar de nuevo la responsabilidad del conflicto en el Gobierno, al que ha acusado de situar a la Generalitat «en la rendición o seguir adelante, y la rendición no forma parte de los escenarios de este gobierno».

la rendición no forma parte de los escenarios de este gobierno»

La decisión de la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela que ayer decretó prisión incondicional para los líderes de la ANC, Jordi Sánchez, y Ómnium, Jordi Cuixart, se ha leído en el Gobierno catalán como una auténtica declaración de guerra después de que el presidente Carles Puigdemont pidiera expresamente a Mariano Rajoy que «frenara la represión» en su misiva de respuesta al requerimiento del Gobierno. Puigdemont se refería en esa carta a la causa abierta en la AN contra Sánchez, Cuixart y el mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero.

El lunes Puigdemont hizo dos peticiones a Rajoy, ha recordado Turull, «la primera es que se frenara la represión en Cataluña y se hacia referencia» a los líderes de ANC y Ómnium.  «La respuesta a la primera petición ya la hemos visto, ahora está por ver si quieren sentarse a hablar».

En caso contrario, el portavoz del gobierno catalán ha asegurado que la Generalitat actuará en consecuencia. «El diálogo no se mantendrá a costa de quedarnos parados porque tenemos un compromiso muy explícito con los ciudadanos catalanes desde el 1-O».

Relación bajo mínimos con el Gobierno

Las relaciones entre Gobierno y Generalitat eran ya prácticamente inexistentes, como ha confesado el propio portavoz del Govern, que las ha circunscrito a mensajes puntuales de «algún conceller» con miembros del Gobierno. Turull se refiere así a los contactos con el titular de Empresa, Santi Vila, que en las últimas semanas se había erigido en el único puente de contacto con el Gobierno y el PP, como adelantó El Independiente.

El líder del PSC, Miquel Iceta, se había convertido igualmente en interlocutor privilegiado entre los dos gobiernos desde el 1 de octubre, un papel que ahora peligra, a tenor de los mensajes publicados por diversos dirigentes nacionalistas tras la detención de Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, en los que se responsabilizaba a los socialistas de la decisión judicial por haber dado apoyo al Gobierno del PP.