Jordi Sánchez y Jordi Cuixart son «presos políticos y rehenes del Reino de España». Así lo ha asegurado Agustí Alcoverro ante los concentrados en protesta por la detención de los presidentes de la ANC y Ómnium. Alcoverro ha dado por probado que «el poder Judicial no es independiente ni es imparcial» pero ha asegurado que la reincidencia que argumenta el auto de prisión de la jueza Carmen Lamela se producirá porque «quienes reincidiremos somos nosotros».

«Ni siquiera el franquismo tuvo la cara dura de encerrar al presidente del ómnium en la prisión» ha clamado el número dos de la entidad, Marcel Mauri, quien ha anunciado que ante esto «saldremos cada día a la calle reclamando la libertad de los presos políticos y reclamando una democracia que está en peligro» en Cataluña, en España y Europa. «Salgamos a la calle y lleguemos hasta el final», ha concluido el vicepresidente de Ómnium.

Unos discursos jaleados al grito de «no estáis solos» y «ni un paso atrás» por los miles de concentrados con velas en señal de protesta por el encarcelamiento de los dos dirigentes independentistas. En las pancartas, lemas en inglés apelando a Europa, en línea con la campaña lanzada por Ómnium.

Miles de personas, 200.000 según la Guardia Urbana de Barcelona, se han concentrado en la Avenida Diagonal de Barcelona para protestar por la detención de los presidentes de la ANC y Ómnium, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart. Ambos dirigentes se encuentran en prisión provisional sin fianza acusados de un delito de sedición por las manifestaciones del 20 de septiembre contra los registros y detenciones ordenados por el Juzgado 13 de Barcelona, que instruye la investigación sobre los preparativos del referéndum independentista.

Una convocatoria que ha contado de nuevo con el apoyo del Gobierno de la Generalitat, explicitado este mediodía por su portavoz, Jordi Turull, quien ha anunciado la asistencia de consellers pero no del presidente Carles Puigdemont, así como la alcaldía de Barcelona que ostenta Ada Colau.

También se han sumado las dos grandes centrales sindicales, UGT y CCOO, que se han adherido tanto al paro ante las empresas a mediodía como a la marcha por la Diagonal para «reclamar la libertad de los presidentes de Ómnium y ANC».

La contramarcha unionista

Paralelamente, un grupo de «ciudadanos hartos del procés» próximos a organizaciones como Sociedad Civil Catalana han convocado mañana una concentración en Francesc Macià -donde concluye hoy la marcha independentista- para protestar por el «bloqueo» en el que se encuentra la sociedad catalana desde el 1-O. El texto, que reclama «más tranquilidad» y recuperar la convivencia, cita a Tarradellas para que «Cataluña recupere la unidad y se olvide de todo lo que nos separa».

«Queremos frenar la brutal caída de la economía. Queremos dar apoyo al Estado de derecho» reza el mensaje que hoy ha empezado a recorrer las redes sociales de forma paralela a la convocatoria de la manifestación en favor de Sànchez y Cuixart. «Sin más épica, sin más propaganda pagada con nuestro dinero» añade en referencia al vídeo difundido por Ómnium para incidir en la opinión pública europea en la que denuncia la «opresión» sobre el pueblo catalán.

Movilizaciones crecientes

No será la última concentración. Los portavoces de la ANC y Òmnium, han anunciado su intención de «incrementar el nivel de la movilización ante una injusticia tan grande». Marcel Mauri (Ómnium) ha llamado a las «acciones directas donde la fuerza de la ciudadanía se demuestre más» y que con esas movilizaciones el Estado español reaccione y que Europa vea el déficit democrático que ellos detectan en Cataluña.

La segunda manifestación tendrá lugar el sábado, será una movilización nacional a la que invitarán a gente de toda Cataluña, que convoca la Taula per la Democracia, en la que están también sindicatos y entidades sociales, y cuyos detalles todavía no han querido revelar.