Nacionalista, amigo personal de Carles Puigdemont y a la vez reacio a la declaración unilateral de independencia. Santi Vila (Granollers, 1973), hasta ahora consejero de Empresa y Conocimiento de la Generalitat, ha dejado su cargo por su rechazo a la DUI. Vila ha sido el miembro favorito del Govern en la Moncloa por su personalidad conciliadora y el que ha hecho de puente durante la crisis catalana con el Gobierno de Rajoy, sobreviviendo incluso a la depuración de cargos que cuestionaban la secesión de forma unilateral.

Este profesor de Historia Contemporánea y amante de los toros -siempre ha defendido las corridas en Cataluña- tiene una amplia trayectoria política cuya fecha de inicio data de antes del nuevo siglo. Comenzó a militar en CDC en el año 2000, pero ya en 1999 era concejal de Figueres, Girona, localidad de la que fue alcalde.

Su relación con el Gobierno empezó con Ana Pastor con quien mantiene una gran amistad

Especialista en integrismo católico en Cataluña, ha publicado diversos artículos científicos y de divulgación. Su vinculación con la Cultura le llevó a ocupar esta consejería hasta julio de 2017, cuando relevó a Jordi Baiget al frente de Empresa y Conocimiento de la Generalitat. Pero su objetivo en un futuro cercano era liderar el PDCat en unas elecciones en las que no repetirá como candidato Puigdemont.

Vila siempre ha defendido una Cataluña independiente, pero mediante un proceso legal. Es este matiz el que le ha llevado a enfrentarse con el Govern, dispuesto a declarar la DUI a toda costa. Él, manteniendo siempre un perfil bajo, ha sido uno de los consejeros que más ha presionado a Puigdemont para que abandone esa idea y se incline por unas elecciones autonómicas y calmar las aguas mediante el diálogo con el Gobierno central.

Su relación con el Ejecutivo empezó con la actual presidenta del Congreso, Ana Pastor, a la que conoció durante su etapa como consejero de Territorio y Sostenibilidad cuando ella ocupaba la cartera de Fomento. Su amistad se fraguó de tal manera que fue una de las invitadas a la boda del ex conseller con el chef italiano-brasileño Rafael Vertamatti. Una de las imágenes que dejó la entrega de los Premios Planeta la protagonizaron precisamente ellos por ser los únicos representantes de ambos gobiernos en esta celebración.

Firme defensor del diálogo, en el diario Ara llegó a afirmar que la alternativa al acuerdo es el conflicto y sus consecuencias sobre la economía catalana y del conjunto de España ya se han empezado a notar. De hecho, ha rechazado abiertamente los últimos llamamientos de ANC y Òmnium para retirar de forma masiva dinero de los cajeros para colapsar la economía española. “Poner en riesgo la economía siempre es un autogol”, señalaba en su cuenta de Twitter.

A medida que se acercaba esa declaración unilateral su nombre ha sonado más fuerte por la inmediatez de su dimisión en el momento en que Puigdemont pronunciara las palabras mágicas. Tras saber que no había vuelta atrás y que la decisión del president estaba tomada, Vila ha dejado su cargo.