El runrún cada vez se oye más alto en la judicatura: en el delito que estos días se instruye por proclamar la república catalana, hay muchas papeletas para que el Tribunal Supremo se incline por asumir los autos de la Audiencia Nacional, que instruye el caso que afecta a nueve miembros del último Govern cesado por el Gobierno Central. Ocho de ellos seguirán en prisión incondicional mientras que uno de ellos -Santi Vila- ya ha salido, previo pago de 50.000 euros de fianza.

Por eso la Fiscalía del Supremo se inclinará por esta vía, según varias fuentes consultadas por este medio. Y muy probablemente lo haga antes de las elecciones autonómicas del 21-D, que se antojan inevitablemente plebiscitarias. Todo está de momento en el aire hasta el próximo jueves 9 de noviembre -festivo en Madrid-, cuando la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y los cinco miembros de la mesa del hemiciclo catalán declaren ante el juez instructor Pablo Llarena. Todos están aforados, a diferencia de los ocho ex consellers encarcelados, incluido el ex vicepresidente Oriol Junqueras.

«Inescindibilidad» de la causa

Una vez termine la declaración de Forcadell y compañía, es muy probable que Llanera, que retrasó una semana la comparecencia -al contrario que la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, que envió a prisión a los nueve ex consejeros- recabe la opinión de la Fiscalía. Ya el auto de admisión de la querella de la Fiscalía por malversación de fondos, sedición o rebelión contra los seis miembros de la mesa redactado el pasado martes alude de hecho a la «inescindibilidad» de la causa, según reveló El Mundo.

Y la Fiscalía aquí seguramente apuntalará esa versión. «Es lógico que el Tribunal Supremo asuma todo dentro de una única causa, porque es el tribunal prevalente en este caso», confían fuentes. En el auto de admisión de la querella, el Supremo abunda sobre la misma idea. «La Sala acuerda asimismo hacer extensiva esa competencia, para el caso en que el Magistrado instructor así lo considere oportuno, respecto de aquellas otras causas penales actualmente en tramitación y que puedan referirse a hechos inescindibles respecto de los que han sido inicialmente atribuidos a los querellados».

Línea ‘blanda’ del TS

El auto de la magistrada Lamela el jueves en la Audiencia ha generado una enorme brecha entre los que dicen defender el Estado de Derecho y quienes aseveran hacer lo propio con las libertades democráticas. El Supremo ya se erigió en partidario de la línea blanda con el asunto catalán: en marzo, el alto tribunal condenó al ex portavoz de la Generalitat y mano derecha de Artur Mas Francesc Homs a un año y un mes de inhabilitación por desobediencia con relación al primer referéndum del 9-N (del que se cumplen tres años el próximo jueves), absolviéndolo del delito de prevaricación.

La suavidad judicial podría ser clave para atemperar los ánimos del secesionismo, que persigue una segunda huelga general en Cataluña el 8 de noviembre. Según varias partes, los abogados de Forcadell y de los miembros de la mesa aforados protestaron del escaso tiempo con el que contaban para preparar sus defensas: la querella se admitió a trámite el martes y el miércoles ya se requirió a cada uno de ellos su presencia en Madrid para el día siguiente, jueves.

Pablo Llarena transigió, y reconoció que las prisas estuvieron condicionadas por la excepcionalidad del asunto. En los próximos días se verá si el Supremo opta por esta salida.