Las bases de Barcelona en Comú han hablado, y su decisión supone acabar con el pacto de gobierno con los socialistas de Jaume Collboni que desde hace un año y medio gobierna la capital catalana. El argumento es el apoyo del PSC a la aplicación del artículo 155 de la Constitución tras la proclamación de la independencia, y el resultado, un Ayuntamiento que puede verse prácticamente bloqueado en lo que resta de legislatura, si Ada Colau no busca nuevas alianzas tras las elecciones autonómicas del 21 de diciembre.

Las bases de BComú han decidido romper el pacto con el PSC en el Ayuntamiento de Barcelona con 2.059 votos a favor, el 54,18%, según ha anunciado este domingo en rueda de prensa el portavoz de la formación que lidera la alcaldesa Ada Colau.

Las bases de BComú han decidido romper el pacto con el PSC con 2.059 votos a favor, el 54,18%

La consulta, en la que han participado 3.800 personas, se abrió el jueves y acabó este sábado a medianoche con la pregunta: «Debido al apoyo del PSC/PSOE a la aplicación del artículo 155, ¿Barcelona En Comú debe poner fin al pacto de gobierno con el PSC en la ciudad para gobernar en solitario?».

Un total de 1.736 votantes de la formación ha votado en contra de poner fin al pacto con los socialistas en la capital catalana, el 45,68%.

Los Comunes romperán el pacto de gobierno en Barcelona sin que la alcaldesa, Ada Colau, se haya expresado en ningún momento a favor o en contra del acuerdo alcanzado hace un año y medio con el PSC. Uno de los puntos que más le ha afeado Miquel Iceta. Colau mantiene así la indefinición en la que se ha movido desde que accedió a la alcaldía, sin comprometerse personalmente con ninguna opción.

Ayer volvió a dar nuevas muestras de esa estrategia. Por la mañana dedicó, por primera vez, duras críticas a la actuación de PDCat y ERC en la Generalitat, acusándoles de haber mentido a los catalanes. Por la tarde, se manifestó con ellos por la «liberación de los presos».

Los efectos de esta ruptura pueden ser trágicos, sin embargo, para la gestión de la capital catalana, señalan fuentes municipales. La alcaldesa puede seguir gobernando hasta el final del mandato, en 2019, aprobando los presupuestos por moción de confianza a pesar de contar sólo con 11 regidores de 40. Pero el día a día del ayuntamiento se verá muy condicionado por un gobierno municipal demasiado escaso.

«Tocaba gobernar escuchando»

«Lamentamos la situación a la que hemos llegado», ha afirmado el primer teniente de alcalde de la ciudad, Gerardo Pisarello, que ha criticado que el PSC se haya situado «junto al PP y a Ciudadanos» en una posición favorable a la aplicación del artículo 155 que «incluso sus propias bases y algunos alcaldes han rechazado de manera clara».

Pisarello, a quien han flanqueado todos los miembros de la nueva dirección ejecutiva de BComú, ha dicho que «esta consulta no habría sido necesaria» si el PSC «hubiera consultado a sus bases sobre el 155».

Ha considerado que el pacto de gobierno entre la formación de Colau y los socialistas, que ambos grupos suscribieron en mayo de 2016, ha tenido «efectos muy positivos» pero que «desgraciadamente» el PSC ha decidido «abandonar el espacio de diálogo» que se «sintetizaba» en posicionarse contra el 155 y contra una declaración unilateral de independencia.

En este sentido, ha señalado que «la aplicación del 155 por parte del gobierno del PP es una pieza más de un proceso de recentralización autoritaria que también está afectando al mundo municipal», y ha puesto como ejemplo la intervención de las cuentas del Ayuntamiento de Madrid por parte del Ministerio de Hacienda.

Pisarello ha dicho sentirse «muy orgulloso» de que su partido haya planteado esta consulta porque «gobernar escuchando es lo que se debe hacer ahora» y es «lo que tocaba hacer», ya que lo «pedía la ciudadanía».

La gobernabilidad de la ciudad se complica ahora de forma evidente, aunque BComú ha afirmado que no va a buscar pactos permanentes con otras fuerzas sino que intentará llegar a acuerdos puntuales que «consoliden» sus principales líneas de actuación política.

Pisarello ha asegurado en este sentido que su formación sigue compartiendo «muchos objetivos de ciudad» con el PSC, por lo que ha considerado que ambas formaciones seguirán llegando a acuerdos.

Una de las cuestiones que se puede complicar más es la aprobación de los presupuestos municipales, aunque el primer teniente de alcalde ha asegurado que su formación tiene «una buena propuesta presupuestaria» y se ha mostrado convencido de que lograrán que encontrar puntos en común con los otros grupos.

Posible pacto con soberanistas el 21-D

El candidato de Catalunya en Comú en las elecciones del 21 de diciembre, Xavier Domènech, ha asegurado que su formación tenderá la mano a cualquier partido que defienda el derecho a decidir de Cataluña y «ponga la agenda social en el centro».

En una entrevista en el diario ‘Ara’ este domingo, ha defendido que CatComú puede llegar a acuerdos con otros partidos para gobernar «en un Govern que no compita para construir la soberanía y priorice la agenda social».

Domènech ha criticado que el PSC haya pactado con Units per Avançar y ERC con Demòcrates, ya que cree que demuestra que «todo el mundo actúa en la lógica de frentes patrióticos», mientras que los ‘comuns’ apuestan por disolver los bloques.

«Priorizaremos el desbloqueo, poder construir el país, la soberanía y la agenda social», ha reivindicado, además de proponer compartir puntos del programa electoral con los partidos independentistas, como la anulación del artículo 155, la amnistía de los presos soberanistas y un referéndum pactado.

También ha explicado que no descarta pactar con el PDeCAT «en la búsqueda de mayorías», ya que cree que los consensos se basan en un debate social y político amplio, y no solo para formar el Govern.

Además, ha reprochado al Govern cesado haber hecho cosas mal en la última legislatura y haber llevado a Cataluña «a un callejón sin salida, y ha pedido a los partidos independentistas que den un paso atrás en su hoja de ruta hacia la independencia.