El Ministerio del Interior prescindirá a final de semana de uno de los dos ferries que, atracados en el puerto de Barcelona, aloja desde hace casi dos meses a más de un millar de guardias civiles y policías nacionales desplazados a Cataluña ante el desafío independentista. Se trata del barco Moby Dada, rebautizado por los agentes como Piolín por estar decorado a estribor con la imagen del célebre canario amarillo de la serie de dibujos animados ‘Looney Tunes’.

Según ha podido conocer El Independiente, Interior dejará de utilizar este jueves este ferry, 58 días después de que llegara a la capital catalana como ‘cuartel general’ de parte del refuerzo movilizado para impedir la celebración del referéndum de autodeterminación y un día antes de poner rumbo a Nápoles. El barco, propiedad de la naviera italiana Moby Lines, tiene capacidad para 1.638 pasajeros y 500 vehículos.

La decisión obedece a dos motivos. Por un lado, se pone fin a las reiteradas quejas que los agentes enviados a Cataluña en el marco de la Operación Copérnico vienen manifestando sobre las condiciones de este ferry, especialmente por la inexistente ventilación de los camarotes y el deficiente servicio prestado tanto por la cocina como por la lavandería.

Interior prescinde del barco que más quejas ha generado entre los agentes desplazados a Cataluña por el 1-O

De otro, Interior no necesita en este momento tantas unidades de alojamiento, puesto que ha empezado a reducir efectivos al haberse reducido la tensión con el inicio de la aplicación de las medidas propuestas por el Gobierno al amparo del artículo 155 de la Constitución. Parte de los agentes hospedados en el Moby Dada han recibido permiso y otros han sido realojados en los otros dos barcos fletados por el departamento que dirige Juan Ignacio Zoido: el Rhapsody, con capacidad para 2.448 pasajeros y atracado en el puerto de Barcelona, y el Azzurra, para 2.180 pasajeros y fondeado en el puerto de Tarragona (éste se trasladará en breve a Barcelona). Ambos llegaron el pasado 20 de septiembre con la intención de permanecer hasta el 3 de octubre, si bien la celebración de la consulta ilegal hizo a Interior modificar el plan y prorrogar el contrato.

Según las fuentes consultadas, se pretende evitar así que muchos funcionarios sigan acumulando compensación de horas en vísperas de las vacaciones de Navidad y que algunos agentes, que no disfrutaron de vacaciones de verano, puedan descansar durante unos días. Ahora bien, está previsto que el contingente vuelva a incrementar a partir del 10 de diciembre, justo al inicio de la campaña electoral del 21-D.

Las condiciones que están soportando los agentes desplazados a Cataluña, denunciadas públicamente y en escritos enviados al Ministerio del Interior, será una de las quejas que los representantes sindicales tienen previsto trasladar el próximo 21 de noviembre al delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo.

El Gobierno ha empezado a reducir los efectivos, pero volverá a incrementar el contingente en vísperas de las elecciones del 21-D

“Las instalaciones, las comidas, las zonas de ocio y de pernocte son muy mejorables en diversos aspectos de comodidad y limpieza. Si no hay infraestructura propia o de las empresas solicitamos que se trasladen unidades militares de logística para atender cuestiones tan básicas como comida, limpieza de ropa, instalaciones de ocio…”, denunció semanas atrás la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que advirtió de medidas de presión si no se atendían sus reivindicaciones.

El coste del operativo policial desplegado por el Ministerio del Interior en esta comunidad para intentar neutralizar el referéndum de autodeterminación se había cifrado inicialmente en 31,77 millones de euros, cifra que se incrementará sustancialmente al prolongarse el dispositivo mucho más de lo previsto. Inicialmente estaba previsto que el refuerzo se mantuviera tan sólo hasta el 5 de octubre, en el convencimiento de que no iba a haber urnas y que por tanto no podría llevarse a cabo la consulta.